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Acelerar la degradación del plástico tradicional y convertirlo en biopolímeros

Los biomateriales que se obtengan se emplearán como sustitutos naturales y biodegradables de los plásticos en el sector del packaging y farma

06 JUL. 2020
4 minutos
Un técnico del laboratorio de Aimplas.
Un técnico del laboratorio de Aimplas.

Unas de las preguntas que tratan de responder diferentes proyectos de investigación en todo el mundo es cómo reducir la cantidad de residuos plásticos en el medio ambiente. Y a esta cuestión trata de responder el proyecto internacional BioICEP, que trabaja en tres tecnologías para acelerar la degradación del plástico tradicional y convertirlo en biopolímeros, que podrán utilizarse como sustitutos naturales y biodegradables de los plásticos.

En este proyecto, en el que participa el instituto tecnológico español Aimplas, junto a tres centros de investigación chinos y otros nueve europeos, se están desarrollando alternativas al plástico fabricado a partir del petróleo tradicional que sean sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

BioICEP (Bio-Innovation of a Circular Economy for Plastic) utilizará "un innovador proceso de triple acción" para lograr obtener bioproductos, que podrán utilizarse como sustitutos naturales y biodegradables de los plásticos en el sector del packaging y farma.

Así, se sirven de tres tecnologías que acentúan, aceleran y aumentan la degradación de los plásticos "a niveles muy superiores a los que se pueden alcanzar en la actualidad". Se trata de un sistema de despolimerización de triple acción que descompondrá los residuos plásticos mediante tres procesos consecutivos.

En primer lugar, procesos de desintegración mecano-bioquímica, incluida una nueva tecnología patentada basada en ultrasonidos para reducir el peso molecular de los polímeros base para facilitar la biodegradación. En segundo lugar, digestión biocatalítica con enzimas mejoradas mediante diferentes técnicas innovativas incluyendo un screening a través de sensores fluorescentes y evolución dirigida.

Por último, consorcios microbianos desarrollados a partir de las mejores cepas individuales, que, combinadas, llevan a cabo una degradación de las corrientes de residuos plásticos mezclados altamente eficiente.

Los productos de este proceso de degradación serán empleados para la síntesis de nuevos polímeros u otros bioproductos para posibilitar la economía circular de nuevos plásticos a partir de residuos.

El papel de Aimplas en el proyecto consiste en el tratamiento previo de los plásticos mediante degradación térmica asistida por microondas, despolimerización asistida mediante CO2 supercrítico y extrusión reactiva para facilitar la acción enzimática y microbiana. Además, el centro español es el encargado de coordinar la diseminación y explotación de resultados, así como las actividades de comunicación.

Este proyecto se inició el pasado mes de febrero y está financiado por el programa europeo Horizonte 2020. Los socios se han escogido de manera que representan distintos ambientes de contaminación plástica mixta y cuentan con la experiencia y las instalaciones necesarias para llevar a cabo las innovaciones técnicas.