Entre Bits y Chips    Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) de Apple

Apple fabricará sus propios procesadores

Apple se enfrenta a una WWDC importante y complicada. Ha anunciado el final de su relación con Intel, y fabricará sus propios procesadores con arquitectura ARM. Es una conferencia virtual en la que se han anunciado numerosas novedades en los sistemas operativos de iPhone, iPad, Watch, Mac...

22 JUN. 2020 - Madrid
5 minutos

Tim Cook se lo guardó hasta el final de la apertura de la Conferencia Mundial de Desarrolladores. Ayer, por fin se hizo pública la transición de los Mac de Apple hacia nuevos procesadores. De los de Intel a los Apple Silicon.

Hubo pocas sorpresas. Al menos en lo esencial. Y es que el divorcio entre Intel y Apple ya estaba sentenciado. Aunque probablemente todavía veamos un par de años nuevos ordenadores de la manzana con Intel Inside.

Ha sido un matrimonio bien avenido y fructífero que ha durado 15 años, desde que Apple optó por montar procesadores de Intel para sustituir los PowerPC que fabricaba con IBM y Motorola.

La clave, la magia de Apple, más allá del diseño externo, el cuidado en la fabricación y los materiales, ha sido mantener un sistema cerrado perfectamente ajustado entre el hardware y el software, entre la máquina, el sistema operativo y el ecosistema de programas y aplicaciones que los hacen útiles.

Ese engranaje les ha permitido obtener mejores rendimientos incluso con características teóricas peores (los ultimísimos iPhone 11 pueden tener cuatro gigas de RAM y seguir estando en los puestos más altos en cuando a rendimiento) y también controlar de más cerca la seguridad y la privacidad.

Pero, para lograrlo, necesita que fabriquen a su medida. Eso eran lo procesadores PowePC. Y, parece, que en los últimos años Intel no ha sido capaz de dar a Apple lo que ésta quería.

En estas situaciones, a veces, se cumple el dicho y de la necesidad se obtiene virtud. Intel estaba encallada en el desarrollo del sistema 5G que le pedía Apple y, de hecho, tras las peleas de ésta con el otro gran fabricante de procesadores estadounidense, Qualcomm, con quien se ha visto en varias cortes judiciales, la marca de la manzana se encontró con que no tenía un módem 5G que llevar a sus móviles, ni Intel un procesador a su gusto para afrontar el mercado de informática en movilidad.

La situación salió de su impasse hace ahora un año, cuando en julio Apple compró la división de módems 5G de Intel: 1.000 millones de dólares, 17.000 patentes y 2.200 ingenieros que se sumaron a la escudería Apple.

El movimiento a corto plazo parecia que tiene su primera escala en equipos con procesadores fabricados por Taiwan Semiconductor Manufacturing que convivan con otros que mantengan los chips de Intel. Pero, al final, el salto será a sus propios chips. Los nuevos Mac serán ordenadores con procesadores de arquitectura ARM, es decir, la misma que utilizan los móviles y las tabletas.

Ese recorrido, muchas veces negado por Apple, permitirá que todos los equipos de la compañía puedan trabajar con los mismos programas y serán totalmente compatibles.

Pero el divorcio, parece que amigable, de Intel no es lo único de lo que se ha tratado en la apertura de esta Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) de Apple atípica por el coronavirus. Se han presentado novedades también en todos los sistemas operativos de la compañia: iOS (iPhone), iPadOS (iPad), WatchOS... Eso sí, de los rumores que decían que podrían recuperar las gafas de realidad virtual o la base de carga AirPower, ni rastro.