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Así será la energía del futuro: biopilas para el almacenamiento biológico

El Instituto Tecnológico de la Energía desarrolla unas biopilas capaces de obtener la energía de la glucosa para alimentar dispositivos médicos

18 DIC. 2019
3 minutos

La búsqueda de fuentes de energia sostenible es uno de los grandes retos de nuestra sociedad. Y si hablamos de salud todavía más. El Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) está trabajando en el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía biológicos que permitan alimentar dispositivos médicos sin emplear otra energia que la propia que genera el cuerpo humano. El proyecto BioSenseCell permite desarrollar biopilas, dispositivos que consiguen la energía del propio organismo humano.

Hoy por hoy, los marcapasos (esos pequeños dispositivos que perciben cuándo el corazón está latiendo de manera irregular y envían una señal al corazón para que pueda latir al ritmo correcto), se alimentan con pilas de litio que, con el tiempo, se agotan. El paciente tiene entonces que someterse a una nueva intervención para recargarlo con el riesgo que eso supone para el paciente y el gasto que implica para la sanidad.

El proyecto BioSensCell del ITE tiene como objetivo que la energía que alimenta el dispositivo no se acabe nunca. Por eso desarrolla electrodos enzimáticos para emplearlos como biopilas y biosensores. El reto es conseguir inmovilizar enzimas para que una vez “encerradas” generen la energía necesaria para alimentar la biopila o para emitir una señal determinada para un biosensor.

Las biopilas, como cuentan desde el Instituto, pueden así obtener energía de un combustible biológico como puede ser la glucosa, que se encuentra en varios fluidos corporales como la sangre, el sudor, la saliva o las lágrimas. Estas biopilas permiten cargar dispositivos médicos como marcapasos, implantes cocleares o bombas de insulina o de dispositivos de monitorización para control de la frecuencia cardiaca. Un sistema que nos sólo evitaría que el paciente tuviera que someterse a nuevas intervenciones para recargar sus baterías, sino que, además, permite que estos dispositivos sean más pequeños y estables.

BiosensCell ha sido financiado a través del Convenio de Colaboración entre el IVACE e ITE para potenciar la actividad y la capacidad de ITE para desarrollar excelencia en materia de I+D independiente, difundir los resultados de las investigaciones realizadas y facilitar e impulsar la transferencia de conocimiento a las empresas de la Comunitat Valenciana.