Entre Bits y Chips    Baterías

Bienvenidos a la guerra de la carga rápida

Mientras Qualcomm anuncia su Quick Charge 5, con capacidad de carga a 100 vatios, Oppo y Realme la aumentan a 125. El reto es llenar el 50% de la batería del móvil en cinco minutos.

28 JUL. 2020 - Pamplona / Iruña
6 minutos

La autonomía, la capacidad de aguantar más tiempo sin necesidad de volver a conectarse a un enchufe o recibir un chute de energía desde una batería externa (powerbank), es una de las preocupaciones del usuario y los fabricantes de dispositivos móviles. De poco sirve un teléfono, tableta u ordenador portátil si lo tienes que conectar a un enchufe cada dos horas para poder seguir trabajando con él.

Hace seis años, Samsung utilizó la mayor autonomía de sus Galaxy S frente a los iPhone para hacer una campaña con tintes cómicos: llamaba a los usuarios de los móviles de Apple "abrazaparedes" porque cada pocas horas debían buscar un enchufe y trabajar o ver películas o jugar pegados a la pared mientras cargaban sus baterías. 

Esa batalla por la autonomía ha ido pasando a sistemas de gestión de la batería cada vez más complejos. No se trata únicamente de instalar mayores baterías y más efectivas, sino de gestionar tanto la forma en la que entrega su potencia y también la carga. Y tanto conectada como por contacto.

Los esfuerzos por diferenciarse en un sector tan hipercompetitivo han recurrido también a los sistemas de carga. Es un sector en el que se compite fundamentalmente en el segmento de la gama media en el que concurre un buen centener de marcas a nivel mundial, marcas que deben acudir a un puñado de fabricantes de los componentes esenciales: procesadores, módulos de radio, cámaras... y baterías. Así cada cual diseña su sistema de carga al que acopla una arquitectura de disipación de calor y un software de control. Y ahí se ha creado una nueva sopa de letras, ya que los fabricantes lo bautizan con su nombre.

Así, por ejemplo, OPPO llama a su carga rápida VOOV y Realme, UltraDART. Y eso que ambas marcas pertenecen a la misma matriz, BBK Electronics (nada que ver con Bilbo Bizkaia Kutxa).

No son los únicos. Huawei la ha bautizado con un sencillo Super Charge, igual que Xiaomi, aunque esta última le ha añadido Ultra. Sin embargo, son OPPO y Realme los primeros que han anunciado el salto a los 125 vatios, aunque desde Qualcomm ponen sus reparos.

Realme ha anunciado UltraDART 125W con el que asegura que puede cargar un móvil con una batería de 4.000 miliamperios en 20 minutos y que en apenas tres minutos logra reponer el 33%. El truco está en mantener la temperatura de todo el sistema por debajo de los 40 grados.

Por su parte, OPPO ha presentado una tecnología de carga rápida de 125 vatios. El efecto de carga es, lógicamente, el mismo que en su marca hermana Realme: en 20 minutos carga una batería de 4.000 miliamperios, mientras que en cinco minutos la lleva de cero hasta el 41%. 

Simultáneamente a los anuncios de OPPO y Realme, Qualcomm, el gran fabricante de SoC (System On a Chip) para móviles, lanzaba un save the date (resérvame la fecha) confidencial para presentar su nueva versión de Quick Charge, la quinta, a 100 vatios. Parece que el primer fabricante que la va a montar es Xiaomi. 

Quick Charge 5 será el 70% más eficiente que la generación anterior. La promesa es cargar la mitad de una batería (dependiendo de su capacidad) en apenas cinco minutos, a la vez que aumenta la seguridad con hasta 12 protecciones diferentes: temperatura, voltajes excesivos...

¿Por qué Qualcomm sostiene que es "la primera plataforma de carga comercial de 100W+"? Esa fue la pregunta que planteé durante la presentación. La respuesta prácticamente ponía en duda si la de la competencia era carga a esos vatios o, por el contrario aceptaba esa potencia pero la transformaba... 

Sea como sea, si todos cumplen las promesas y las baterías no sufren por utilizar esos vatajes, logramos cargarlas en 15 minutos y no suponen un extra de consumo...