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Carme Artigas: “No podemos digitalizar España sin modernizar la Administración”

Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e IA, anticipa un Consejo Nacional de Inteligencia Artificial y una reflexión sobre los derechos digitales colectivos

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Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial
Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial / INNOVADORES - LUIS GASPAR

Es ingeniera química e investigó la utilidad de la química cuántica en la lucha contra el cáncer. Sin embargo, si por algo es conocida Carme Artigas es por su profusa carrera en el sector tecnológico español, en el que se ha convertido en uno de los rostros más conocidos al hablar de Big Data o inteligencia artificial, tanto en la arena pública (la incubadora de Barcelona Activa o la Administració Oberta de Catalunya) como en la privada, trabajando primero en Ericsson y fundando, luego, su propia startup: Synergic Partners. Esta firma, pionera en estas lides allá por 2006, fue comprada por Telefónica a cambio de 10 millones de euros nueve años más tarde. Con este CV a sus espaldas, a principios de este año fue llamada a filas por la vicepresidenta Nadia Calviño con una misión clara: guiar la digitalización y el paso de nuestro país a una economía basada en el dato y la inteligencia artificial.

Su llegada a la recién creada Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial fue del todo menos tranquila: la irrupción en escena del coronavirus obligó a cambiar todos los planes de trabajo para hacer frente a la pandemia. "La COVID-19 nos impuso unas urgencias que obligaron a retrasar algunos proyectos y a acelerar otros", destaca Artigas, quien no se oculta ante las críticas que ha recibido públicamente por el lento desarrollo de la app de rastreo de contactos: "Creo que nos hemos graduado cum laude. Hemos puesto en marcha cuatro proyectos de gran calado, sin que cayera la Administración Pública. Hemos liderado desarrollos europeos sin precedentes, especialmente en cuanto a la interoperabilidad. Hemos estado en la cresta de la ola del impulso de esas tecnologías de rastreo de contacto para que fueran respetuosas con la privacidad. Y somos el cuarto país del mundo en lanzar la app con la API de Google y Apple". 

También fueron muy sonados los cambios de personas dentro de su equipo, ante lo que Carme defiende que "todos tenemos derecho a renovar equipos y a incorporar talentos distintos para hacer cosas diferentes. Pero claro que tenemos un gran equipo y tenemos un plan".

Modernizar la AAPP

Precisamente esa estrategia está volviendo a coger velocidad de crucero tras superar la emergencia propia de esta crisis sanitaria. Una agenda de trabajo en la que está marcada a rojo la modernización de la propia Administración Pública. 

"Tenemos que seguir profundizando en la Administración Digital. No podemos pretender desarrollar las capacidades digitales del país si la AAPP no se moderniza. Nuestra Administración ha hecho muchos avances respecto a Europa, pero necesitamos actualizarla con herramientas de nueva generación", sentencia Artigas a INNOVADORES. Su intención pasa por grandes proyectos en áreas clave como la justicia, el empleo o la sanidad; así como en la mejora de la eficiencia operativa ("eliminando trabas e incorporando tecnologías como la automatización robótica de procesos o la inteligencia artificial, además de seguir potenciando la nube y abrirnos a la cloud pública, siempre homogeneizando el despliegue del Gobierno para reducir la complejidad que se produce, por ejemplo, al cambiar los ministerios y sus competencias") y en la reducción de la complejidad que los ciudadanos siguen experimentando en los canales online del sector público ("tanto en simplificar procesos críticos como en la renovación de los portales o la adopción de una estrategia ‘mobile-first’"). 

Será después del verano cuando la Secretaría de Estado presente sus planes al completo sobre este tema, junto a otras iniciativas como un laboratorio de innovación público-privada "para anticipar nuevas demandas". A sumar a la ya anunciada creación de una Oficina del Dato y de la figura del CDO nacional, imprescindible para otro de los grandes retos de Carme Artigas: impulsar la inteligencia artificial como eje de la España del siglo XXI.

Impulso digital

Como experta en inteligencia artificial, resulta evidente que esta tecnología tendrá un gran peso en sus iniciativas más inmediatas, que pasan por dar vida a la Estrategia Nacional de IA (paralizada por su cambio del Ministerio de Ciencia a Economía, primero, y la COVID-19, después) y la creación de un Consejo Nacional de Inteligencia Artificial, cuyos componentes conoceremos esta próxima semana. "Es un consejo pensado en personas, recabando el mejor talento en áreas técnicas, pero también de las ciencias sociales o la ética", adelanta Artigas.

Aunque para esa estrategia habrá que esperar a la vuelta del estío, algunas de sus líneas maestras ya quedarán reflejadas en la renovada Agenda Digital, que se hará pública en unos días. "Hemos puesto un especial foco en la reindustrialización digital, en modelos basados en datos que complementen a las industrias tradicionales, en incorporar la IA en la cadena de producción ya existente y en desarrollar nuevos sectores científico-técnicos en el país", explica la Secretaria. Un especial hincapié en la traslación empresarial de las temáticas digitales -por encima de las divulgativas, habituales en anteriores Ejecutivos- que también se refleja en los proyectos que la empresa pública Red.es (comandada por David Cierco) ha puesto en marcha para la digitalización de las pymes patrias, o la redefinición del INCIBE leonés para que "tenga más foco en el tejido industrial de la ciberseguridad".

Lo mismo sucede con la Ley de Startups, anunciada por su antecesor en el cargo, Francisco Polo, y guardada hasta ahora en un cajón. "Hemos definido medidas específicas para la financiación de las startups y hemos mantenido negociaciones con el entorno académico y el Ministerio de Ciencia para su diseño", detalla Carme Artigas. Habrá que esperar hasta finales de año para ver la materialización de esta ansiada norma.

Derechos colectivos

En los asuntos pendientes de esta Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial también figura resolver el intenso debate actual sobre el componente ético de muchas de estas tecnologías de vanguardia y, lo que es más acuciante, su plasmación en normas y mecanismos que los defiendan. Al respecto, actualmente ya hay un grupo de trabajo en derechos digitales trabajando en una suerte de ‘carta magna’ que pueda ser, eventualmente, elevada a escala europea. 

"El embrión es el artículo 10 de la Ley de Protección de Datos, pero que debemos ampliar con temas que antes nos parecían muy lejanos, pero que ahora son esenciales como el derecho a la desconexión digital para evitar caer en un esclavismo digital", afirma Artigas. "Tenemos que hacernos las preguntas adecuadas sobre los derechos analógicos que queremos preservar o recuperar en en el mundo digital como sociedad española. Y luego poner los mecanismos para garantizar que esos derechos se cumplan".  En esa línea, Carme Artigas defiende el pragmatismo en la aproximación a este documento ("tenemos que proponer cosas que sean viables y técnicamente posibles") y una reflexión final no carente de poso: "Hasta ahora nos hemos centrado mucho en la definición de los derechos digitales individuales, como la privacidad, pero tenemos que empezar a hablar de derechos colectivos".