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Cómo debe ser el líder empresarial en la nueva normalidad

En estas notas digitales recopilamos estudios con consejos y pautas para el día después de la crisis generada por la pandemia del Covid-19

01 MAY. 2020
6 minutos

La consultora McKinsey proponía este mes algunas claves que los líderes empresariales deben considerar de cara a la nueva normalidad que surgirá tras la crisis del coronavirus. La primera clave está relacionada con el distanciamiento. Para las empresas, la perspectiva de más restricciones fronterizas, mayor preferencia por productos y servicios locales, la necesidad de rediseñar las cadenas de suministro y una resistencia a la globalización son posibles consecuencias que el líder empresarial deberá considerar.

La segunda clave tiene que ver con la resiliencia y la capacidad de absorber un golpe de esta magnitud. Las empresas resilientes se caracterizan por estar preparadas antes de las crisis, poseer balances sólidos y reaccionar de forma efectiva con capacidad para reducir costos operativos.

La tercera clave es el desarrollo de una economía sin contacto impulsando el comercio digital, la telemedicina y la automatización. La cuarta clave son las cuestiones que se van a generar debido a una mayor intervención de los gobiernos en sus economías.

La quinta clave son los cambios en las estructuras de la industria, el comportamiento del consumidor, las posiciones de mercado y cómo serán de interesantes los distintos sectores. La sexta clave es el auge de la agilidad y la innovación empresarial para superar entornos de alta incertidumbr 

Preparar la empresa para la nueva normalidad

La consultora Kearney publicaba este mes un artículo analizando el impacto del COVID-19 en las empresas y aportando claves para afrontar el futuro. Según su estudio, la mitad de las empresas encuestadas anticipa problemas de liquidez para el próximo semestre. El 76 % de las empresas tenía un plan de emergencia y casi el 80% de los empleados ha trabajado en remoto.

Kearney recomienda aprovechar las oportunidades para acelerar el cambio. También se propone el trabajo ágil para poder operar bajo las duras restricciones impuestas por los gobiernos. También se resalta aprovechar ciertas tendencias como el auge de la digitalización, los mercados locales o los nuevos patrones de consumo. 

En crisis, los ecosistemas protegen el negocio

Los autores Mark J. Greeven y Howard Yu publicaban este mes para HBR un artículo explicando cómo los ecosistemas permiten a las empresas sobrevivir a la crisis y prosperar. Los autores recomiendan algunas acciones para proteger el negocio a corto plazo. La primera es reconectarse con socios, iniciando una comunicación activa, indicando interés por nuevos negocios.  

La segunda es maximizar el aprendizaje en todo el sistema, abriendo las herramientas de trabajo digital a socios comerciales. Esto ayudará a reducir costes de comunicación. La tercera es analizar cuáles de sus tecnologías y recursos podrían ser útiles.

La cuarta es explorar sus capacidades de mercado. La inteligencia de mercado en tiempo real es clave. Sus socios y clientes son las mejores oportunidades de mercado que tiene. La quinta es repensar los retos y problemas de los clientes.

La sexta es eliminar el síndrome del ‘no inventado aquí’. Es el momento de movilizar todos los recursos que pueda, asociándose para crear soluciones innovadoras para los nuevos mercados.

La IA para ayudar en la crisis

Matissa Hollister publicaba un artículo para el Foro Económico Mundial con ejemplos de proyectos de inteligencia artificial de gran utilidad para esta crisis, como COVID-19 Open Research Dataset y el COVID-net open-access neural network. En España tenemos también ejemplos interesantes, como el caso de Sherpa.ai que está ayudando al Gobierno vasco a predecir las necesidades futuras de las UCI con IA y también reconoce patrones y tendencias del virus.

Colaborar con realidad virtual

Aaron Frank publicaba para Singularityhub que el interés por usar mundos virtuales para la colaboración se ha disparado por la crisis. El gran beneficio de los mundos virtuales es que replican comportamientos que del mundo real. La mayor diferencia con la videoconferencia es la capacidad de cruzarse aleatoriamente con otras personas.

PACO BREE es profesor de Deusto Business School