Industria    Motor

El ‘bólido’ de Porsche con más caballos gracias a la impresión 3D

La fabricación aditiva ha permitido a Porsche producir pistones optimizados que, sólo por su diseño, pueden desarrollar 30 CV más de potencia

14 JUL. 2020
3 minutos
Parte del proceso de fusión láser de metal para fabricar estas piezas del Porsche.
Parte del proceso de fusión láser de metal para fabricar estas piezas del Porsche.

La impresión 3D ha demostrado que es capaz de revolucionar un sector tan importante como el de la automoción. Hasta en los vehículos deportivos. Es el caso de Porsche que ha encontrado en la fabricación aditiva la clave para conseguir mayor rendimiento en un modelo como el Porsche 911 GT2 RS. Un vehículo de lujo con una potencia de 700 CV.

La fabricación aditiva ha permitido a Porsche producir pistones optimizados que, únicamente por su diseño, pueden desarrollar 30 CV de potencia más. Con la impresión 3D, el diseño del nuevo pistón es más ligero que uno forjado y su refrigeración es más sencilla, gracias a unos conductos que no podrían haberse generado en el pistón fabricado con técnicas tradicionales.

La impresión 3D facilita la creación de estructuras complejas imposibles de conseguir mediante mecanizados y forjados. Pero, además, permite que los ingenieros desarrollen componentes más ligeros que optimizan el rendimiento. La impresión 3D de Porsche se basa en el empleo de un fino polvo de metal de gran pureza que se une en capas sometido a la acción de un láser.

¿El resultado? Los nuevos pistones del Porsche 911 GT2 RS pesan un 10% menos que los pistones de producción en serie forjados. También tienen un conducto de enfriamiento integrado y cerrado en la corona del pistón que no podría haberse producido por métodos convencionales.

"Gracias a los nuevos y más ligeros pistones, podemos aumentar la velocidad del motor, reducir la carga de temperatura en los pistones y optimizar la combustión", explica Frank Ickinger, del departamento de desarrollo avanzado de transmisiones de Porsche. "Esto permite obtener hasta 30 CV más de potencia del motor biturbo de 700 CV, al tiempo que mejora la eficiencia".

Porsche ya utiliza la fabricación aditiva en varias áreas. Por ejemplo, los modelos 911 y 718 ya cuentan con un asiento impreso en 3D. En estos modelos la sección central del asiento, es decir, las superficies del cojín y el respaldo, se pueden producir casi a medida. Los clientes pueden elegir entre tres niveles de firmeza: duro, medio y blando. Además, Porsche produce con esta tecnología unas 20 piezas para sus modelos clásicos. Componentes descatalogados pueden volver a producirse gracias a la impresión 3D. Porsche asegura de esta manera una larga vida a sus vehículos.