Entre Bits y Chips    Digitalización

El Reina Sofía amplía su colección digital

Abre en su web Gigaset, un espacio en el que se pueden visitar y estudiar diez obras fotografiadas en altísima resolución, luz rasante y cámaras infrarrojas.

06 MAY. 2020 - Madrid
6 minutos
Los cuadros se han fotografíado con el mismo sistema que se empleó con el 'Guernica', con luz visible, ultravioleta, infrarroja y rayos X. / Museo Reina Sofía y Telefónica.

El Estado de Alarma está descubriendo formas diferentes de hacer la compra, acceder a conciertos, hablar con los amigos y la familia y, también, cómo visitar museos. Todos ellas tienen en común la digitalización. Y también comparten que no es algo de rabiosa actualidad. De hecho, ya era posible realizar una visita detallada a una buena selección de obras del Museo del Prado fotografiadas en calidad gigapíxel en 2008.

Pero lo que está presentando estos días Telefónica atañe a otro de los grandes museos españoles, el Reina Sofía. (Por cierto, la operadora está muy activa estas semanas de encierro). Gigapíxel hace referencia a la resolución de una imagen: una fotografía de un gigapíxel está compuesta por 1.000 millones de píxeles o 1.000 megapíxeles. Así se llama también la sección que acaba de estrenar la web del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia. Y es que las diez obras que se pueden visitar han sido fotografiadas con altísima resolución, la suficiente como para aproximarnos a centímetros de la tela.

Pero la resolución no es lo único que aporta esta colaboración de Telefónica con el Reina Sofía. Se ha empleado luz rasante (luz visible lateral), que posibilita apreciar desde la trama de la tela hasta el tipo de pincelada y la cantidad de materia aplicada. De cara a los conservadores, la luz visible -cenital y lateral- permite estudiar el estado de conservación de la capa de pintura, las deformaciones, craquelados, etcétera.

Las cámaras infrarrojas desvelan la información de las capas intermedias. En las imágenes se pueden vislumbrar modificaciones, inscripciones, firmas, dibujos repintados... Mientras que la luz ultravioleta descubre elementos extraños a la obra original. Los rayos X añaden información sobre la estructura tridimensional.

El precedente para el Reina Sofía fue otro proyecto también liderado por Telefónica en 2017: Repensar Guernica, para el que se ideó un robot que controlaba el trabajo de las cámaras encargadas de la digitalización de la enorme grisalla de Pablo Picasso.

Para este último proyecto, Telefónica contó con la asesoría de la compañía española Madpixel, especializada en la digitalización en alta resolución de cuadros y en su gestión. Esta empresa ha colaborado anteriormente con algunos de los principales museos del mundo, desde el Prado o el Thyssen-Bornemisza, en Madrid, hasta el Museu Nacional d'Art de Catalunya, el Mauritshuis... Cualquier aficionado al arte conocerá las aplicaciones Second Canvas para Apple o Android; son la parte visible de la plataforma que Madpixel ofrece a las entidades artísticas para digitalizar en alta resolución sus fondos, enriquecerlas con contenido multimedia y publicar el resultado tanto en formato web como a través de una app.

El pionero en nuestro país fue el Museo del Prado, que en 2008 se apuntó al programa Gigapixel de Google. Precisamente Madpixel fue la compañía encargada de fotografiar con una resolución fabulosa 14 obras seleccionadas de la gran pinacoteca española. Se podía acceder a ella desde la ya casi olvidada Google Earth. Era el gratis total y el zoom que se podía aplicar sobre ellas era realmente impresionante, la misma que ahora se puede disfrutar en las app Second Canvas de diferentes museos, pero ya no en la web.

En 2008 fueron 14 obras seleccionadas por el Museo del Prado. En esta ocasión, el Reina Sofía ha comenzado por una decena: Femme à la guitare (1917), de María Blanchard; Autorretrato cubista (1923), de Salvador Dalí; Le gitan (1915), de Robert Delaunay; Nativité (1947), de Wifredo Lam; Les fumeurs (1923), de André Masson; Femme, oiseau, étoile (Homenatge a Pablo Picasso)  (1966-1973), de Joan Miró;  Mujer en azul (1901) y Guernica (1937), de Pablo Picasso;  Un mundo (1929), de Ángeles Santos, y La tertulia del Café de Pombo, (1920), de José Solana. A esta lista se irán incorporando otras. De momento están trabajando con piezas de Norah Borges, Sonia Delaunay, Fernand Léger, Maruja Mallo y Rosario de Velasco.

En la 'nueva normalidad', esa realidad diferente a la que parece que estamos abocados, nos vamos a tener que acostumbrar a la virtualidad de muchos aspectos. Probablemente, uno de ellos sean las visitas a unos museos que últimamente han estado excesivamente masificados. Y aquí, aplicaciones y experiencias como Second Canvas o Gigapixel desempeñarán su papel.