Entre Bits y Chips    Análisis

Honor sigue ampliando su catálogo en nuestro país

Desembarca en España el 9X Pro, con su cámara escamoteable, y lanza sus auriculares 'true wireless' Magic Earbuds. Los hemos usado y analizado durante unas semanas y éste es el resultado.

07 JUL. 2020 - Madrid
17 minutos
Los Magic Earbuds conectados con el 9X Pro, ambos de Honor. La app sólo funciona con Android. / Javier López Tazón

Honor sigue disparado. Es como si Huawei estuviera cambiando el foco para capear la tormenta hasta que escampe. Y es que Honor, segunda marca del gigante chino de las telecomunicaciones, parece menos marcado por el veto de Trump y, aunque sus terminales se han sumado a la tienda de aplicaciones de Huawei (a la fuerza ahorcan), es una manera de ampliar base de posibles clientes y de diversificar.

Hace unos días, Honor presentaba su terminal 9A y desvelaba que traía a España el 9X y el 9X Pro; también anunció los auriculares Magic Earbuds y el portátil MagicBook 14... Es una auténtica carrera para convertirse en una especie de Xiaomi, ampliando la base de su catálogo y llevándolo mucho más allá de los móviles y sus complementos.

Durante una buena temporada he estado trasteando con tres de estos nuevos equipos: los auriculares, el 9X Pro y el portátil MagicBook. Hoy me voy a centrar en los dos primeros, aunque el móvil también me ha servido para probar una de las funciones del ordenador, que hereda de Huawei, el Magic-Link, un sistema que permite vincular ambos dispositivos para trabajar en uno con el contenido del otro o transferir contenido rápidamente sin necesidad de cables. Mejor dicho, me ha servido para comprobar que el 9X Pro no es compatible con este sistema.

El diseño es similar al de los Apple AirPods Pro.Comenzando por los auriculares, los Magic EarBuds, con cancelación de ruido activa son una ganga por su precio actual en oferta: 79,90 euros en la web de Honor. Eso es lo más sorprendente: vender unos ariculares true wireless (no tienen cable que los una entre sí ni que los conecte al móvil, tableta, ordenador...) por ese precio. Lo que me ha parecido más raro es que, siendo una compañía que -lo quiera o no- está obligada a no llevarse bien del todo con Google, la app para controlar a fondo estos auriculares está disponible sólo para Android, aunque a la manera de Huawei: hay que descargársela de la AppGallery.

Con la Huawei AI Life instalada se pueden configurar los atajos para manejar los auriculares. Por defecto, por ejemplo, pulsando dos veces cualquiera de ellos se para la reproducción o se reanuda, pero permite adjudicar funciones distintas al derecho o al izquierdo. Esto no lo podrán hacer, por ejemplo, los usuarios de un iPhone. Sí los pueden vincular por BlueTooth y emplearlos con los ajustes por defecto, pero no pueden acceder a una configuración más precisa de los controles.

La forma es muy similar a los AirPods Pro de Apple, un diseño parecido a las torres de los aerogeneradores (sin las palas, claro). La cabeza encaja muy bien en el canal auditivo y el tubo que acerca el micro hacia la boca se adapta a la forma del pabellón auditivo. Es importante elegir el tamaño adecuado de la almohadilla (vienen cuatro medidas) porque de ello depende la sujeción del auricular en la oreja y también la cancelación pasiva del ruido exterior.

El material de construcción es un polímero bastante agradable y son lo suficientemente ligeros como para no darte cuenta de que los llevas puestos (5,4 gramos cada uno). El diafragma de 10 milímetros (es de los más grandes en este tipo de equipos) es una de las piezas que se encargan de rendir un sonido más que aceptable, sobre todo teniendo en cuenta el precio (80 euros en oferta y 100 de precio oficial). No están hechos para que los melómanos disfruten de su pasión, pero cumplen bastante bien. Para dar ese tono de calidad, han acentuado los bajos, algo que no se puede modificar, ya que la app no incluye un ecualizador

Con respecto a las llamadas, el sonido es claro y las conversaciones se pueden mantener perfectamente incluso en la calle, con ruido de fondo y con viento.

La cancelación activa de ruido se está convirtiendo en una característica muy común entre los auriculares de botón. Casi es una necesidad más que un reclamo diferenciador. En este caso se apoya en tres micrófonos que capturan tanto el ruido del exterior como el que llega al canal auditivo; el sistema de cancelación emite la onda contraria y de esta forma desaparece el ruido. ¿Todo? No. Más que desaparecer, atenúa los ruidos constantes, del tipo de los motores de un avión o un autobús, pero se siguen escuchando los ruidos intermitentes o repentinos, así como las voces y las conversaciones. 

También han incluido un sistema que permite que pase directamente el sonido exterior. Es una función interesante, por ejemplo, cuando alguien se dirige a nosotros para preguntar algo o para escuchar lo que se dice por el servicio de megafonía (quien sea capaz de entenderlo). Lo llaman modo consciencia y se activa manteniendo pulsada la superficie de la cabeza del auricular. Toda ella es un sensor que activa las distintas funciones: dos toques para avanzar una canción o para contestar una llamada...

Auricular pequeño, autonomía pequeña. Aquí se cumple la ecuación. Con una carga completa, los auriculares pueden rendir unas dos horas, en función de que tengamos activada o no la función de cancelación de ruido y si los usamos para hablar por teléfono o para reproducir música. La base de carga permite otras tres cargas adicionales de los auriculares, aunque es un poco grande para llevarla en el bolsillo (8 x 3 x 3 centímetros y 50 gramos). Los Magic Earbuds se cargan en una hora, mientras que la base necesita 90 minutos. Si piensas hacer ejercicio con ellos, cuidado con el sudor o con la lluvia, no son resistentes al agua.

¡Arriba la cámara!

La cámara frontal, de 16 millones de píxeles, es del tipo 'pop up' y permite tener la pantalla totalmente limpia.Ya sé que no es el primero que la tiene, incluso conozco otras soluciones de cámaras escamoteables más completas, pero es una característica que me parece interesante. No sólo per se, sino porque permite despejar más la pantalla frontal de los móviles. Ya no hace falta ni taladrar un agujero en la pantalla para que asome la cámara selfie: todo el frontal es pantalla.

Es lo que ofrece el Honor 9X Pro: un todo pantalla de verdad, excepto por un marco bastante fino en los laterales y un poquito más grueso en la parte superior e inferior. Y no es una pantalla normal, es un pantallón de 6,59 pulgadas que te hace preguntarte ¿adónde voy yo con semejante pantalla? Puede ser por un asunto de tamaño de manos. Yo estoy entre M y L, pero prefiero manejar terminales de tamaño mediano. Y este 9X Pro me parece demasiado grande, aunque entiendo que para otros tener una pantalla de tamaño casi tablet es una ventaja.

El 9X Pro es un terminal que se presentó a mediados de 2019, es decir hace un año. Y cuenta con las características de un móvil de gama media-alta de ese momento. Lleva un procesador Kirin 810, fabricado por Huawei (va por el 990 para terminales de gama alta), acompañado por seis gigas de memoria RAM y 256 de almacenamiento, que se pueden ampliar con tarjetas de memoria. 

El ya experimentado Kirin 810 le da potencia suficiente para mover bien prácticamente cualquier aplicación y lo hace con suavidad gracias a una RAM que, aunque no sea la mayor del mercado, sí es suficiente.

Es un terminal grande, pero también bastante balanceado. Sus más de 200 gramos de peso están bien distribuidos y le dan para montar una batería de 4.000 miliamperios, suficiente para cumplir el requisito de un día trabajando

La cámara selfie escamoteable es la que más llama la atención. Y se toma su tiempo para que la veamos, ya que se asoma despacio por la parte superior (tarda en desplegarse un segundo). Cuenta con un sensor de 16 millones de píxeles y una apertura f/2.2, con su modo retrato y también noche. 

La principal es triple: un gran angular con sensor de 48 millones de píxeles y una buena apertura (f/1,8), un súper gran angular de ocho millones de píxeles y campo de visión de 120 grados y un sensor de profundidad de dos.

La que mejor se comporta es la principal tanto en modo día como en modo noche. Y puede sustituir a un tele corto (que no tiene) jugando con la resolución y cortando la foto (cropping). Por defecto, las imágenes tomadas con el sensor principal combinarán cuatro píxeles en uno (pixel binning) para lograr mayor luminosidad, es decir: el sensor es de 48 millones de píxeles, pero la imagen resultante será de 12 millones, aunque mayores y más luminosos.

El hecho de que la cámara frontal sea escamoteable (pop up) anula la posibilidad de desbloqueo facial. Sin embargo, cuenta con un escáner de huellas bastante rápido montado sobre el botón de arranque colocado en el lateral derecho. 

Cuesta 250 euros y tal vez en lo que más se le nota que es del año pasado es que en ese rango de precio, ya comienzan a llegar terminales compatibles con las redes 5G. ¿Que de momento no sirve de mucho? Puede ser, pero en breve cambiará el panorama. (Estos días, Honor se había quedado sin existencias. Dicen que en cuanto se reponga, tendrá el mismo precio: 249,90 euros).

Valoraciones                                             
          

                                              Magic Earbuds        Honor 9X Pro
Rendimiento:                               2,5                           2,5
Usabilidad:                                   2,5                           3
Precio:                                          3,5                           2,5
Resistencia:                                  2                              2                                                                                                                                                      Diseño:                                         3                              3
Valoración total:                         2,5                           2,5
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