Entre Bits y Chips    Análisis / Entrevista

Kobo Nia, un eBook barato, con buena pantalla y luz

El fabricante Kobo, con los Kindle de Amazon en el objetivo, lanza un lector de libros electrónicos a 99 euros, con pantalla de 212 puntos por pulgada y con iluminación frontal para leer a oscuras.

15 JUL. 2020 - Madrid
10 minutos

Hay tantos perfiles de entrevistados como personas, pero se pueden agrupar desde el punto de vista del entrevistador en dos grandes grupos: aquellos que quieren comunicar y en cuanto les planteas una pregunta largan como su abrieran la compuerta de un embalse y los que guardan cada pieza de información como un tesoro que te tienes que ganar. 

Fabián Gumucio, responsable de Rakuten Kobo para Europa, es de los primeros. A los cinco minutos de habernos saludado (ordenadores de por medio) ya me había liquidado la mitad del cuestionario. Y eso que se trataba tan sólo de una entrevista de apoyo para explicar el por qué del nuevo lector de libro electónico Nia, de Kobo, lanzado en España y otros países europeos de la mano de FNAC.

Rakuten, a pesar de su patrocinio del Barça desde 2017, es un desconocido en nuestro país. Pocos aquí saben que es el Amazon japonés, el líder del comercio electrónico en el país del sol naciente, que es el propietario de PriceMinister y de Linkshare, que compro la compañia española Wuaki y que compite desde hace más de un lustro con los grandes del vídeo bajo demanda Netflix, HBO o Apple.

En su ruta para crear un gigante de la venta de contenidos en internet, Rakuten adquirió la compañía canadiense Kobo en 2012. Hoy, Kobo vende más e-readers que los Kindle que vende Amazon. "Desde hace cinco años somos los primeros también en el mercado español. Pero somos conscientes de que necesitábamos un equipo de precio más asequible", dice Fabián Gumucio. "En España nuestra cuota de mercado es el 37% y la diferencia con Amazon sigue aumentando".

Y es que hasta ahora parecía que a Rakuten no le importaba el precio sino la innovación en sus lectores electrónicos. "En 2012 fuimos los primeros en incorporar luz para poder leer a oscuras; en 2013 mejoramos las pantallas; en 2014 le añadimos, también por primera vez, resistencia al auga; en 2018 activamos la función de luz naranja para la lectura nocturna... Con estas innovaciones nuestro precio medio era superior al de la competencia", continúa el responsable europeo de Rakuten Kobo.

Y éste ha sido el momento elegido por Kobo para lanzar un e-reader a un precio muy competitivo: el Kobo Nia cuesta 99 euros. "No lo hemos hecho antes porque necesitábamos asegurar dos premisas incluso a ese precio. Además de características como una duración de la batería de dos a cuatro semanas o contar con conectividad wifi, teníamos que proporcionar una buena calidad de la pantalla y la iluminación de superficie que permite leer a oscuras. Nuestro mínimo aceptable son 212 puntos por pulgada. Y eso es lo que hemos conseguido con nuestro Nia a 99 euros".

Las comparaciones son odiosas, pero ejemplifican: el Kindle -el e-reader de Amazon- de entrada tiene una resolución de apenas 167 puntos por pulgada. ¿Se puede leer? Sí, claro. Pero si se van a dedicar horas a leer...

La llegada del Nia se produce en un momento muy especial. El confinamiento de los meses pasados y la limitación del movimiento y de las actividades al aire libre (impuestas o autoimpuestas) han provocado un aumento importante de la lectura. No sólo los que leían leen más, sino que los que no leían han comenzado a hacerlo. Entre marzo y junio, en España, ese incremento se plasma en un 121% más de páginas leídas. 

Que la apuesta de Kobo de este año sea un equipo de entrada por debajo de los 100 euros no quiere decir que no haya nada más que hacer. "En 2021 habrá nuevos productos", adelanta Fabián Gumucio. La tinta electrónica de color todavía no convence a los ingenieros de Kobo. Las pantallas flexibles podrían ser una línea de trabajo y seguro que quienes estén esperando una pantalla de gran formato para ver otro tipo de contenidos con las ventaja de la tinta electrónica tendrán novedades pronto.

Una ventaja añadida de Kobo en este año es que su app para dispositivos móviles combina dos modalidades de libros: la lectura convencional y el audiolibro, que ha vivido una auténtica explosión. Esta plataforma cuenta con una tarifa plana para audiolibros de 9,90 euros al mes; en algunos países también la tienen para los formatos de lectura, aunque todavía no lo han conseguido en España.
Por cierto, España lleva la fama de la piratería de contenidos. Sin embargo, Holanda pirateaba más libros, algo que ha disminuído desde la aplicación de tarifas planas.

La experiencia con Kobo Nia

El nuevo miembro de la familia Kobo tiene todo lo que se le puede pedir a un lector electrónico actual. Es lo suficientemente compacto y ligero como para sujetarlo con una mano, tiene luz frontal regulable para poder leer en ambientes oscuros, pero también a plena luz del sol, una batería de 1.000 miliamperios que le permite entre dos y cuatro semanas de autonomía y una memoria como para almacenar los libros que puedes leer durante unos cuantos años.

La pantalla es de seis pulgadas, un tamaño prácticamente estándar, pero con una resolución por encima de lo que se corresponde con un e-reader de entrada por debajo de 100 euros: 1.024 x 758 píxeles, lo que le da una densidad de 212 puntos por pulgada. Aunque amplíes el tamaño de la fuente al máximo (hasta que sólo entren cuatro palabras por página) y te acerques con un cuentahilos no verás los puntos que conforman cada letra. Es probablemente más compacta que en una página impresa. 

La iluminación frontal (aquí se identifica con el brillo) se puede gestionar desde la solapa de configuración o bien, cuando ya estamos en modo lectura, deslizando el dedo en el lateral izquierdo de la pantalla. Lo llaman ComfortLight y, efectivamente, permite la lectura en todo tipo de ambientes. Aunque hay que regularlo manualmente.

La autonomía depende mucho del tipo de uso que se haga. Para permitir comprar desde el propio Nia en la tienda de Kobo y también para poder disfrutar de la función de sincronización (se puede continuar la lectura en el lugar en el que la dejamos en otro dispositivo), tiene conectividad WiFi, algo que consume bastante energía. Es absolutamente recomendable (yo lo cumplo religiosamente) desconectar el WiFi y activarlo sólo cuando se vaya a utilizar. La iluminación frontal es otra de las fuentes de gasto de batería.

Tiene un marco de un centímetro en los laterales, de dos centímetros en la parte inferior y de casi 15 milímetros en la superior. A pesar de ello, se puede sujetar con una mano: mide 112,4 milímetros de ancho y 159,3 de alto, y pesa 172 gramos.