Entrevistas    Personajes únicos

“La guerra comercial daña más a la innovación que a la globalización”

Kate Smaje, responsable del área digital de McKinsey, cree que Europa necesita invertir más en inteligencia artificial, como China y EEUU, para cerrar sus brechas internas

18 DIC. 2019 - Madrid
8 minutos
Kate Smaje, responsable de digitalización de McKinsey. / INNOVADORES

Kate Smaje vive a caballo entre el presente digital y el futuro. Es la responsable del área de digitalización de la consultora McKinsey, lo cual, confiesa a INNOVADORES, "es un área extensa" que incluye para ella un par de densas tareas cotidianas. "Una es asegurarnos de que realmente estamos considerando lo que las próximas fronteras van a ser para nosotros, como firma digital, y cómo asegurarnos de que podemos tener siempre impacto con nuestros planes". 

Es el primer desafío de cada día. "Siempre hemos sido conocidos por resolver problemas complejos con los clientes. Pero los problemas son cada vez más complejos y las herramientas que necesitamos son diferentes. Parte de mi trabajo es ver que realmente tenemos una base de talento suficiente y las capacidades tecnológicas para ser capaces de seguir resolviendo esos problemas de maneras cada vez más innovadoras". 

Su segunda tarea es salir del despacho y hablar con los clientes. "Paso una gran cantidad de mi tiempo trabajando con CEOs y con sus consejos, ayudándoles a pensar no sólo en sobrevivir, sino en prosperar en un mundo digital donde todo está en el aire".

En ese equilibrio, entre futuro y presente, Smaje cuenta para ahora mismo con lo que llama "propuestas de servicio" y un grupo de gente dedicado a analizar "las últimas novedades en tecnología, cuáles son los tipos de problemas a los que se enfrentan nuestros clientes y cómo resolverlos con innovación".

Para mirar hacia delante "tenemos el Consejo de Tecnología, cuyo propósito es el debate de vanguardia, entender hacia dónde va el mundo, cuáles son las tecnologías que no estamos utilizando, pero podríamos hacerlo en algún momento en el futuro".

Un futuro que puede alterarse por las guerras comerciales y sus implicaciones, con una posible separación de mercados. "Desde una perspectiva tecnológica, alcanzamos a ver cómo se está desarrollando cada mercado diferenciado", dice Smaje.

"He pasado tiempo en China y he estado recientemente en Estados Unidos, en la Costa Oeste y en el Este, para asegurarnos de que realmente vemos dónde está sucediendo lo mejor de la innovación. Las guerras comerciales probablemente van a hacerlo más difícil, no en términos de globalización, pero sí en innovación. Esperemos que no se alarguen demasiado…".

Lo que sí constata son diferencias notables entre unas sociedades y otras. Por ejemplo, en privacidad. "Las reglas son diferentes y también las expectativas de los clientes, porque las sociedades son diferentes. En muchos de estos mercados se juega de distinta manera".

Así, "China ha hecho increíbles avances en inteligencia artificial, e innovaciones que se pueden percibir cuando te acercas a ese mercado. Incluso en algo tan simple como el retail. En algunas tiendas en China se ve cómo alcanzan un nivel de innovación, no sólo en las operaciones y el uso de datos para agilizarlas, sino también en la forma en que se toman decisiones más eficazmente en la cadena de suministro. Incluso se ve, caminando por las calles, la forma en que el tráfico fluye de manera diferente, lo bien que están aplicando la IA en las ciudades inteligentes. Creo que han hecho un trabajo increíble con la inversión en esas áreas. Y es algo similar en Estados Unidos…"

Europa es otro cantar. "La pregunta es si puede mantenerse suficientemente adelante invirtiendo en ese área. Hemos investigado un poco la brecha digital dentro de Europa y la inteligencia artificial es probablemente el espacio en el que tenemos que actuar para cerrarla…"

Y eso que Smaje entiende que estamos ya todos inmersos en la vida digital. "Cuando vamos a hacer compras, o cuando te levantas por la mañana: seguramente lo primero es mirar el móvil, para ver las noticias, pedir un Uber para ir a trabajar... Todo se ha fundido con la vida cotidiana. Pero algunas empresas basadas en su relación con los consumidores han sido lentas para entender los cambios que la industria tenía que hacer. Se decían ‘mis competidores están invirtiendo en X o Y, para la experiencia del cliente’, entonces veían que su cliente estaba viviendo de esa manera y tenían que hacer algo para ponerse al día". 

"En los dos últimos años hemos visto una gran inversión para tratar de eliminar la fricción en la experiencia del cliente, para estar más en sintonía con la forma en que ellos están viviendo sus vidas. Que es en aplicaciones, normalmente", subraya Smaje. "Y creo que uno de los mejores aspectos es cómo hemos empoderado a los consumidores para que tomen decisiones por sí mismos. En este momento, creo que el único gran beneficiario de la digitalización ha sido el consumidor", sentencia.

¿Y desde el lado de las empresas? "Recientemente hicimos una investigación, preguntando a cerca de 2.500 ejecutivos si ven viable su negocio con la disrupción de la industria y la digitalización en los próximos años. Sólo el 8% dijo que su modelo seguirá siendo viable en unos cinco años o así. Lo cual muestra cuánto han cambiado los equipos de gestión internamente, preparándose para esos nuevos negocios y las disrupciones que deberán asumir. En los últimos dos años muchos equipos se han despertado".