Entrevistas    Industria

La llave para cerrar el círculo de la logística global se llama 5G

El vicepresidente de Logística de Thyssenkrupp Elevator repasa las claves de la radical transformación a la que se enfrenta esta actividad a medida que los datos del mercado lleguen de forma masiva y en tiempo real a la empresa

18 FEB. 2020
9 minutos
Ivo Siebers, vicepresidente de logística global de Thyssenkrupp, en su nuevo almacén de Madrid.
Ivo Siebers, vicepresidente de logística global de Thyssenkrupp, en su nuevo almacén de Madrid. / Innovadores

INNOVADORES habla en exclusiva con el vicepresidente de Logística Global de Thyssenkrupp Elevator, Ivo Siebers, sobre 5G y machine learning coincidiendo con la inauguración de su nuevo almacén tecnológico en Madrid. Este centro logístico, junto a otros nueve que se pondrán en marcha en los próximos años en distintas ciudades de todo el mundo, sustituirán a los 10.000 puntos de almacenamiento que la empresa tiene en la actualidad.

El directivo asegura que la 5G va a cambiar de forma radical la manera en la que se ve y se trabaja en logística. "Esta nueva tecnología va a conseguir cerrar el círculo. Hasta ahora, se reciben órdenes de servicio, peticiones de los clientes o se hacen encargos de piezas, por ejemplo. Pero el 5G permitirá ir un paso más allá ya que va a hacer posible enviar y recoger datos de forma masiva, sin límites y de forma continua. Además, al recibir datos de uso y de funcionamiento de las tareas, el sistema aprenderá, lo que cambiará definitivamente la forma de mirar la logística", detalla Siebers.

El vicepresidente defiende los grandes avances que las nuevas tecnologías permitirán realizar en multitud de empresas. En su caso concreto, centrados en el mantenimiento de los ascensores de su marca o de la competencia, cree que supondrán un cambio radical en el trabajo diario de los técnicos. En muy poco tiempo, un técnico que vaya a reparar un ascensor o unas escaleras tendrá una especie de asistente personal que le ayudará a realizar su trabajo.

Siebers avanza que estos profesionales tendrán en la mano un pequeño aparato que reconocerá el problema del ascensor y le guiará en la reparación. Todo ello se hará gracias a que con la 5G, ese sistema estará conectado a internet de forma permanente y enviará y recibirá fotografías y vídeos sin límites, lo que mejorará la capacidad de predicción del problema técnico.

"Podemos pensar que la 5G va a incorporar algoritmos inteligentes que reaccionarán a lo que ven y aportarán información sin pedirla. Ya no se necesitará ir paso a paso añadiendo información, sino que este aparato, gracias al machine learning, sabrá qué está viendo y encontrará automáticamente la solución al problema. Habrá una monitorización del trabajo en tiempo real", detalla Siebers.

Ahora, con la incorporación de la inteligencia artificial y con los ordenadores que gestionan la información de los ascensores, pasarelas y escaleras automáticas, los técnicos tienen que ser expertos en electrónica, tienen que adaptarse a las nuevas tecnologías. Las averías, según señalas los expertos, a veces son complicadas de detectar o resolver porque  los productos se han sofisticado.

Siebers cree que "mirando a los nuevos avances que tendremos en el futuro, incluso en el más inmediato, es fácil pensar que los sistemas de monitorización, ayudados por algoritmos y distintos programas, detectarán todo y te dirán exactamente lo que tienes que hacer. Así, no será necesario que los técnicos estén tan preparados en la parte de electrónica, de eso se encargarán los sistemas inteligentes, pero sí en la parte mecánica. Porque si un cable se ha salido de la guía, un IA no lo puede arreglar, pero un experto mecánico sí".

En el día a día del trabajo, este directivo de Thyssenkrupp considera que es fundamental compartir información básica. Así un técnico sabe a qué problema se enfrenta y le encontrará solución. Pero las cosas cambiarían, asegura, si esa información se pretende monetizar o si la información se utiliza con otro objetivo.

"Hay que tener cuidado con esos datos y que se utilicen exclusivamente para ayudar al técnico en una reparación concreta. Pero el control de la información es complicado porque hay muchas zonas grises, no existe algo claro al 100% y en cada país la normativa es distinta. Estos días, por ejemplo, me he dado cuenta de que mi nuevo robot aspirador manda información del uso a la empresa a la que lo compré, y no había caído en ello. Una buena pregunta es qué información puede usar una empresa, para qué lo hace y quién es el dueño de la misma", puntualiza.

"Piensa que, gracias a toda la información que recibe un sistema, se puede llegar a saber de forma automática qué marcas de ascensores, pasarelas o escaleras mecánicas se estropean más, cuáles son más fiable en ciertos momentos, o su vida útil. Conociendo esa información y sabiendo que unos te darán más problemas que otros, las empresas de mantenimiento podrían llegar a cobrar distintas tarifas en función de la marca del producto que tengas instalado. Esto cambiará la industria", asegura Siebers.

Inteligencia de las cosas

El internet de las cosas (IoT) ha cambiado sustancialmente la forma en la que se desarrollan muchísimas tareas en todo tipo de empresas. Hasta hace poco, cuando había que hacer una reparación o un cambio de pieza, todos los departamentos tenían que estar informados porque debían hacer una nueva pieza, preparar un albarán, pedir un fragmento o encargarse del envío. Pero los expertos ya señalan que del IoT se está pasando a la 'inteligencia de las cosas'. Este cambio se puede explicar analizando el proceso entero de logística de la empresa.

"En estos momentos está todo conectado y todos los sistemas mandan y reciben información. Asimismo, el software, de forma automática, detecta y hace previsiones sobre posibles fallos o daños que tendrán las piezas etc. Así, si un técnico necesita algo, el sistema se encarga de todo y se deja de implicar a todo el mundo, por lo que podemos ser más efectivos y centrarnos en otras tareas. La inteligencia de las cosas supone un cambio radica para la gestión de una empresa", concluye Siebers.