Entre Bits y Chips    Presentación

Llega el Poco F2 Pro para pulverizar precios

Xiaomi ha tardado dos años en lanzar el segundo modelo de su marca Poco. El Poco F2 Pro se compara con soltura con los Samsung S20 o con los OnePlus 8, pero a mitad de precio (casi).

12 MAY. 2020 - Madrid
6 minutos
Las cuatro cámaras traseras se agrupan en un círculo.

Xiaomi lanzó su segunda marca PocoPhone hace dos años. Desde 2018 han vendido 1,64 millones de unidades de su primer modelo, el F1, un terminal que contaba con la mejor tecnología del momento, pero a un precio muchísimo más bajo que la competencia, Xiaomi incluido.
El marketing no es lo mío, así que entiendo entre poco y nada a una compañía que lanza una segunda marca para hacerse la competencia rompiendo su propio precio que ya de por sí es más barato que el resto.

Pues si no quieres taza, taza y media, cuenta el refrán. Así que dos años más tarde, de los creadores del primer flagship killer, llega el segundo flagship killer.

El Poco F2 Pro cuenta con lo mejorcito del mercado: el último procesador de Qualcomm, el Snapdragon 865, compatible con 5G, con WiFi 6, con Super Bluettoth, batería de 4.700 miliamperios (dos días de autonomía) con carga rápida de 30 W (en una hora carga el 100%), pantalla AMOLED sin notch ni agujero Full HD de 6,7 pulgadas, escáner de huella bajo la pantalla, cámara cuádruple con el sensor IMX 686 de Sony y con telemadro, grabación en 8K, cámara escamoteable para retrato (y video retrato) de 20 millones de píxeles, un sistema de disipación de calor con una gran cámara de vapor... protección del frontal y trasera con Corning Gorilla Glass 5.0...  Y todo eso a un precio de 499 euros (el modelo de seis gigas de RAM y 128 de almacenamiento).

El dicho "las comparaciones son odiosas" ha tenido en la presentación que ha realizado Angus Ng, director de marketing de producto de Poco, una clara demostración. Buena parte de los 35 minutos en los que ha contado las bondades del nuevo equipo se han dedicado a mostrar tablas y datos comparativos del Poco F2 Pro con el Samsung Galaxy S20 y el OnePlus 8. Claro, todos a favor del Poco.

Es más rápido y tiene mejor rendimiento en los test de Antutu y de GFXBench, mayor capacidad de batería y, además, mayor eficiencia en lo más exigente, los videojuegos. También se calenta menos (o disipa mejor el calor)... Una de las cosas que tiene diferentes con respecto a la competencia -además de mayor batería- es que su sistema de refrigeración es más grande y ocupa la zona central y superior del móvil, no sólo la zona alta, como en el S20 y el OnePlus. Eso y que cuenta con una capa de grafito y un recubrimiento de grafeno.

La disipación del calor no es una tontería; un grado más o menos puede hacer que el procesador se sienta comprometido y baje el rendimiento del sistema para no sobrecalentarlo.

La capacidad de refrigerar el terminal, la calidad de la pantalla (gran nivel de brillo, no tiene orificios, el porcentaje de pantalla sobre superficie total es del 92,7% sin interrupciones), más los 180 hercios en el refresco táctil de la pantalla le han permitido obtener el certificado de alto rendimiento para juego que concede el TÜV Rheinland, un laboratorio que se está haciendo conocido dentro del sector de los móviles por las certificaciones de las pantallas como saludables.

Las cuatro cámaras, al estilo del Huawei Mate 30 Pro, se agrupan en un círculo en el centro de la parte trasera, en la parte superior, mientras que la cámara frontal es escamoteable: se levanta inmediatamente en la parte superior del móvil.

La cámara principal es el IMX 686 de Sony al que recurren buena parte de los terminales de gama alta, con 64 millones de píxeles. Lo acompañan un súper gran angular de 123 grados, un sensor de profundidad y un macro 2x.

Cómo consiguen dar semejante móvil por 499 euros (a pesar de que ya hace unos meses que se han lanzado terminales con el mismo procesador) es una incógnita, como lo es el que sumándole dos gigas más de RAM, es decir, ocho, y aumentando el almacenamiento hasta los 256 gigas, lo vendan ya por 599 euros. Sobre todo porque ambas son de buena calidad. La RAM es LPDDR5, mientras que la de escritura es UFS 3.1.