Especial    Espacio Sothis

Llegó el “momento de la verdad” de los recursos humanos

Cinco expertos coinciden en el cambio del liderazgo en RRHH apoyado por la tecnología durante la primera edición de Espacio Sothis, una serie de eventos periódicos en torno a diferentes temáticas con la digitalización como telón de fondo

29 JUN. 2020
9 minutos

Todo el mundo tiene un plan hasta que le parten la cara”. Con esta oportuna cita de Mike Tyson, abre su ponencia Juan Tinoco, founding board member de Talento TEAM y ejecutivo de RRHH en compañías como LG, Redbull y Procter & Gamble. “Ha llegado el momento de la verdad”.

Y este punto de inflexión, según el experto, se produce en tres niveles. El primero, el social. “Se ha producido una quiebra clara del concepto de contrato social”, asegura durante su intervención en la primera edición de Espacio Sothis titulada Las reglas del juego para la gestión de personas en el nuevo entorno empresarial, organizada por Sothis junto a Equipos y Talento. Al mismo tiempo se ha generado “mucha más sensibilidad y un movimiento muy solidario”.

El segundo nivel es el personal. “Se han incrementado un 50% las solicitudes de divorcio y ha crecido la alarma en violencia doméstica”. Y el tercero: la empresa. “En una situación crítica, es cuando la gente se muestra tal y como es”. Los retos no son solo de las organizaciones, también de los managers. “También es el gran momento de la verdad para los recursos humanos”.

“Las personas son una pieza clave, sin talento ninguna empresa puede avanzar de forma sostenible”, afirma el CEO de Sothis, Raúl Martínez. Pero, el talento hay que “encontrarlo, gestionarlo y cuidarlo”. De ahí la importancia de los RRHH.

“Aquí no hay nadie que tenga la receta para actuar, no hay referentes”, reconoce Tinoco, por tanto, ahora la clave es la “capacidad de management” de los responsables de RRHH. “Hay quien ya está asumiendo ese liderazgo natural”. Entre sus prioridades, está la experiencia del empleado durante y después de la crisis. “Hay empresas que han organizado cenas por Instagram, otras donde una persona de RRHH se ha conectado todos los días a las reuniones online y otras que han llamado personalmente a las personas más afectadas”, explica.

Pero no todos han cumplido con las exigencias. “¿Cuántos responsables de RRHH van a ser despedidos por no estar a la altura?”, pregunta Tinoco. “No quiero ser alarmista, pero sí hay una profunda reflexión de directores generales y CEOs sobre qué perfil de recursos humanos quieren tener en su comité de dirección”.

Gestionar el teletrabajo con éxito

Si hay un fenómeno que sirve para visualizar este cambio de paradigma ese es el trabajo en remoto. “No podemos negar que, en los últimos meses, ha cambiado el modelo de relación entre la empresa y el empleado, la visión más evidente es el teletrabajo”, apunta el CEO de Sothis.

Aunque no es nuevo para muchos, sí que se ha producido una “extensión y viralización” que obliga a las compañías a plantearse nuevas cuestiones como “de qué forma mantener el engagement con nuestras personas cuando estamos dispersos geográficamente”. “Son preguntas que van a quedarse en nuestra mente y tendremos que ir dándole respuesta”, añade Martínez.

Tinoco prefiere hablar de “telepresentismo”. “Estamos en una situación de teleemergencia, el teletrabajo de verdad llegará en septiembre, esto no se puede tomar como referente”, subraya. Se refiere a que 9 de cada 10 empleados afirman haber trabajado más durante el confinamiento. “Han estado disponibles 14 horas al día y ahí es donde tenemos que poner ese límite”.

Momento de la primera edición de Espacio Sothis.

Más complicado resulta para empresas industriales donde el teletrabajo no es una opción. Es el caso del Grupo Alimentario Citrus, con plantas productivas en un sector primario. “Teníamos que adaptarnos cambiando las prioridades para el bienestar de los empleados, pero esto también pasa por no parar las máquinas”, reconoce su responsable de Desarrollo y Talento, Iuliana Marcoci.

Una de las medidas que ha tomado la compañía tras el confinamiento ha sido hacer una encuesta para valorar la gestión de la crisis y ver el estado emocional de sus equipos. “Los resultados han sido muy buenos y han destacado la manera en la que se ha comunicado la información y las herramientas de trabajo”.

Y aquí la tecnología ha sido decisiva, especialmente para mejorar la experiencia del empleado. Tres han sido sus principales ventajas, según José Luis Velázquez, VP de ventas SAP SuccessFactors España, Turquía, Israel, Portugal y África Francófona. La primera es que las herramientas digitales han permitido concebir el “hogar como resguardo”. La segunda, el propio empoderamiento de los empleados, que han tenido la oportunidad de involucrarse más en la toma de decisiones. Y la tercera, la confianza entre la empresa y las personas que forman parte de ella. “Posiblemente, esa productividad ha subido porque se ha basado en esta confianza”.

Otras de las cuestiones que han surgido estos meses es cómo integrar a los nuevos empleados en las empresas. “El onboarding digital ha venido para quedarse”, dice la responsable de equipo de SAP SuccessFactors en Sothis, Marian García. “Ya no son solo los más jóvenes los que están 24 horas al día conectados, sino que todos nos estamos relacionando de manera online”.

Por eso el onboarding digital tiene más sentido que nunca. Este tipo de plataforma permite que los nuevos empleados sientan “que se han dedicado recursos a ellos, que han recibido cariño, se le ha escuchado y la empresa ha actuado como una buena anfitriona”. Además, la compañía logra reducir costes porque evita desplazamientos y formularios.

La tecnología también es una gran aliada para otra misión de los RRHH, la prevención de riesgos laborales. En este sentido, García destaca cinco habilitadores fundamentales: los dispositivos móviles (que permiten la relación “eficiente” con el empleado), los drones (que facilitan la supervisión de zonas peligrosas y de difícil acceso), las plataformas digitales como SAP SuccessFactors (para por la formación, el onboarding o la gestión), el big data (con el almacenamiento de datos se puede predecir dónde hay más riesgo laboral) y los simuladores de situaciones peligrosas.