Entre Bits y Chips    Coronavirus

Los coches de Zity regresan a las calles el miércoles

La compañía de coches compartidos se adapta: mayor control higiénico, mayor área y reajustes de tarifas a la baja para un tiempo de cambios en el transporte urbano.

18 MAY. 2020 - Madrid
10 minutos

Javier Mateos, consejero delegado de Zity.Javier Mateos es el jefe de Zity, una compañía de 'car sharing' que cuenta con una flota de 800 coches eléctricos Renault Zoe en Madrid y otros 500 en París, las dos ciudades en las que operan en la actualidad. "Madrid es la casa de papá, Ferrovial; y París, la de mamá, Renault". Zity es el resultado de la cooperación entre Ferrovial y Renault; al principio más de la primera (80% frente al 20% de la francesa), pero "esperamos llegar a la paridad en breve", dice Javier Mateos.

También es posible que en breve, aunque los tiempos en la industria del automóvil parecen más largos que otros ámbitos, Renault lance un vehículo específicamente diseñado para la modalidad de coche comopartido. De momento, Zity seguirá dando su servicio con el Zoe, un modelo comercial modificado para este uso, totalmente eléctrico, con capacidad para cinco pasajeros y autonomía de 300 kilómetros.

Los 800 Zoe de la plantilla de Zity han estado aparcados desde que el 14 de marzo se decretó el estado de alarma, pero ya tienen fecha de salida: el miércoles, 20 de mayo, a las ocho de la mañana y coincidiendo con el lanzamiento del servicio en Paris, volverán a las calles de la capital. Y lo harán con novedades.

Novedades

La primera de las novedades es la adaptación a las medidas contra el coronavirus. ¿Cómo te vas a montar en un coche en el que no sabes quién ha estado antes? Los cambios en este sentido están alineados con las recomendaciones a las que nos han estado acostumbrando desde las autoridades sanitarias: extremar las medidas de higiene y el sentido común. En primer lugar, a pesar de que vaya contra su propio negocio, utilizar el servicio de Zity sólo cuando sea necesario, en segundo lugar, la mascarilla es obligatoria en cualquier caso en el vehículo. Cuando se trate de convivientes se podrán utilizar las cinco plazas del vehículo, pero si no lo son únicamente podrán viajar dos personas y respetando la "distancia social", mejor uno en cada fila.

Y, como se sabe que el sentido común tiende a ser el menos común de los sentidos, se pide que se abstengan de utilizar Zity quienes sospechen que puedan tener la enfermedad o sobrepasen los 37 grados de temperatura.

Por su parte, la compañía aumentará sus protocolos de higienización. "No podemos desinfectar cada coche tras cada uso", dice Javier Mateos. "La media de gasto de cada uso son unos seis o siete euros. Sería imposible". Pero su compromiso es que al menos cada 48 horas todos los coches pasen por una base de recarga y se someta a un proceso de desinfección a fondo.

En las bases, los coches se limpian a fondo y se desinfectan, tanto el exterior como el interior, con especial ciudado en las zonas de contacto: tiradores de las puertas, espejos retrovisores, palanca de cambios, freno de mano, volante... Paralelamente al lavado y aspirado, serán higienizados con máquinas de ozono. El personal encargado de la recogida y limpieza estará equipado con todas las medidas de protección.

Además, se han establecido patrullas que realizarán desinfecciones y limpiezas de mantenimiento cuando los coches están parados en la calle.

Ventajas de Zoe

Al margen de la calidad o la preferencia que el usuario por una marca, el modelo Zoe tiene ventajas objetivas sobre otros. Una de ellas es su capacidad: cinco ocupantes y un buen maletero, y otra su autonomía de 300 kilómetros.

A pesar de que desde las administraciones están lanzando el mensaje de primar el transporte privado sobre el público como medida extra de contención de la propagación del virus, reducir el número de viajeros a dos si no son convivientes puede anular la ventaja del Zoe en el número de ocupantes. Y, ¿para qué una autonomía tan grande si los viajes que podemos realizar son muy reducidos?

Es posible que como respuesta a estas dos cuestiones, desde Zity se hayan replanteado el sistema de tarifas y casi hayan duplicado el área en el que prestan servicio, pasando de los 104 kilómetros cuadrados a unos 200.

En cuanto a las tarifas, se reduce el precio del minuto más barato -en Zity, el coste por minuto flutúa diez céntimos en función de la demanda- baja de 21 céntimos a 17 y se establecen nuevas tarifas planas de uno, dos o tres días por 30, 50 o 60 euros, que se aplicarán de forma automática. Es decir, si un usuario alcanza los 30 euros, podrá disfrutar de 24 horas sin pagar más.

A partir del miércoles, en la aplicación Zity necesaria para utilizar este servicio se marcará con un inoco amarillo coches en promoción al precio mínimo de 17 céntimos.

La expansión

Los 800 vehículos de Zity hasta la fecha han recorrido casi 30 millones de kilómetros y han ahorrado por encima de 3.300 toneladas de CO2 a la atmósfera; Zity cuenta con 325.000 usuarios que valoran sus viajes con 4 o 5 estrellas sobre 5 en la mayoría de las ocasiones (el 84%) y su operación ha supuesto en 2019 (empezó en diciembre de 2017) 8,5 millones facturados. Es poco dinero para dos gigantes como Ferrovial y Runault, pero sólo actúan en una ciudad, Madrid, ya que París comienza su actividad ahora.

Parecería lógico ampliar Zity a otras ciudades. "Nuestros planes pasaban por llegar a seis o siete ciudades el año que viene, pero el coronavirus ha trastocado todo. Vamos más lentos de lo previsto, pero avanzamos, y ya tenemos la autorización de la Unión Europea para ofrecer nuestros servicios en cualquier ciudad europea. En nuestra estrategia contemplamos ciudades o áreas de un millón de habitantes. Y Barcelona encajaría en nuestros planes", dice Javier Mateos.

De momento, la actividad regresa a Madrid, una ciudad en la que operan al menos seis compañías de coches compartidos. ¿Habrá espacio para todos? Según las cuentas de Javier Mateos, consejero delegado de Zity, sí: "La Empresa Municipal de Transportes desplaza 1,6 millones de viajeros al día; en el interior de la M30 de Madrid -el primer anillo de circunvalación de la capital- se mueven millones de vehículos. Y calculamos que apenas hay 2.600 vehículos compartidos que se alquilan unas 10 veces, es decir, 26.000 desplazamiento".