TIC    Emergencia sanitaria

Así propone el MIT frenar los contagios de coronavirus: con geolocalización que protege la privacidad

Investigadores del MIT, Harvard o de la Clínica Mayo crean una 'app' que impide la vigilancia gubernamental

20 MAR. 2020
4 minutos
La 'app' muestra si el usuario se ha cruzado con alguien infectado de coronavirus
La 'app' muestra si el usuario se ha cruzado con alguien infectado de coronavirus. / Ryoji Iwata

Contención. Esa es la mejor estrategia para frenar la expansión del coronavirus. No se trata únicamente de reconocer a las personas infectadas, sino de identificar con quién ha estado en contacto o se ha cruzado. Esa información puede ayudar a gestionar de forma controlada la pandemia, focalizando las pruebas y desinfectando solo los lugares que son necesarios. 

Podríamos mirar hacia otros países que ya han demostrado la eficacia de este tipo de actuaciones, como China, pero de poco serviría. En este caso, el Gobierno extrajo este tipo de datos directamente de los móviles de los ciudadanos, una práctica impensable en EEUU y Europa por su intrusión en la privacidad de las personas.

Investigadores del MIT, Harvard o de la Clínica Mayo, junto con desarrolladores de Facebook y Uber, han ideado una posible solución. Se trata de la aplicación gratuita y de código abierto Private Kit: Safe Paths, que rastrea dónde ha estado el usuario y con quién se ha cruzado para ayudar a ralentizar la propagación del Covid-19.

La diferencia es que la información personal sobre la localización sólo se comparte preservando la privacidad. ¿Cómo? Primero, reemplazando el almacenamiento centralizado de los datos sensibles por el almacenamiento por tiempo limitado en el propio dispositivo del usario. Segundo, preguntando a la persona si da su consentimiento para compartir su información. Y tercero, abriendo su código al mundo para dar "confianza" 

"Private Kit: Safe Paths aprovecha las ventajas de varios modelos de tecnologías de seguimiento de los contactos al mismo tiempo que mitiga los retos de estos sistemas", comentan los desarrolladores. "Más importante, elimina el riesgo de la vigilancia gubernamental".

¿Cómo funciona? La aplicación permite al usuario registrar su localización en el móvil. Si la persona está infectada puede compartir los movimientos con las autoridades sanitarias, "reemplazando un proceso que hasta ahora solo podía hacerse con la memoria".

Además, la app ofrece al usuario información sobre si se ha cruzado con alguien con coronavirus. Y si ha estado en contacto muy cerca, directamente le envía una notificación, sin que entre en juego un tercer actor como un gobierno. 

Según sus creadores, esta fórmula permitiría cerrar y desinfectar zonas concretas. "La implementación de tecnologías de registro de los contactos en una comunidad podrían aumentar la seguridad de todos, así como contener los brotes del virus más rápido", dicen.  

El principal hándicap es que los resultados únicamente serían válidos si la aplicación consigue suficiente masa crítica. También podría generar una especie de falsa seguridad, ya que la app solo avisa de dónde ha estado el virus, no de dónde está en tiempo real.

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