Entre Bits y Chips    Lanzamiento

Motorola saca un móvil con puntero

El nuevo Motorola G Pro forma parte de la familia Android One y apuesta por el lápiz óptico en la línea de los exitosos Samsung Note.

02 JUN. 2020 - Madrid
9 minutos

A traición y sin convocatoria previa, Motorola ha lanzado un móvil que puede resultar interesante y sobre el que tengo dudas. Es uno de los problemas de comunicarse a través de notas de prensa. ¿Es o no es un móvil del programa Android One?

La nota de prensa pasa de puntillas sobre el tema: "Los dispositivos Android One se encuentran entre los más seguros del mercado, y con el moto g pro, obtendrás actualizaciones, parches de seguridad mensuales y Google Play Protect incorporado", pero es un aspecto muy interesante. Android One es un programa de Google en el que, a cambio de utilizar un Android prácticamente puro, sin incorporarle modificaciones de cada marca, permite dos años garantizados de actualizaciones del sistema operativo, sistema de reducción del consumo de la batería, Google Assistant, aplicaciones de Google preinstaladas, almacenamiento ilimitado de fotos con alta calidad en Google Fotos, programa de seguridad Play Protect, actualizaciones mensuales de seguridad... Parece que el nuevo Motorola G Pro disfruta de todas estas ventajas.
También es confuso el asunto, porque este fabricante de móviles, propiedad de Lenovo, tiene una gama que se llama Motorola One, cuyos móviles en un principio fueron miembros del programa Android One, pero que después dejaron de serlo.

La siguiente duda es mayor. ¿Funciona bien el puntero? ¿Genera una escritura suave y confortable? ¿Cuántos niveles de presión tiene? ¿Se pueden activar funciones desde el propio stylus?... Son preguntas basadas en la experiencia con los Samsung Note, la familia que redescubrió los punteros para los móviles. Y que, de momento, quedarán sin respuesta.

Ha pasado una década desde el lanzamiento del iPhone que cambió tantas cosas en el mundo de los móviles. Entonces los móviles se manejaban con teclas y botones de cursor o con un puntero. Las pantallas eran resistivas, no capacitivas como ahora, y el sistema de escritura con puntero no tenía nada que ver con la experiencia actual.

Por eso, se abandonó tan rápido en cuanto las pantallas táctiles del estilo de las actuales fueron llegando a más marcas. El puntero era un atraso. Pero fue regresando, hasta que Samsung lo convirtió en la seña de identidad de la familia Note. Vaya por delante que, cuando se presentó en España, yo fui de los escépticos: "No creo que eso funcione...". Bueno, en parte tenía razón porque el 99% de los móviles del mercado no usan puntero.

Utilizando la memoria y una búsqueda superficial por la web no he encontrado muchos modelos que lo usen. Además de los Note de Samsung, el LG Q Stylus y alguna marca semidesconocida. Así que este Motorola G Pro se adentra en un territorio poco transitado en estas últimas generaciones.

Hasta aquí tenemos un terminal con Android 10, dentro del programa One y con puntero. El éxito de Samsung con la gama Note ha sido ofrecer unos equipos con muy buen diseño, materiales de alta calidad y los componentes más recientes del mercado orientada a un usuario profesional. Así están en la cúspide del catálogo de la compañía. También en precio, a excepción de los flexibles.

El acercamiento de Motorola a un móvil con puntero es bastante diferente. De entrada, se mantiene dentro de la clase media de terminales, tanto por procesador como por precio. Lleva un Snapdragon 665 de Qualcomm (lejos del último 865), acompañado de cuatro gigas de RAM y 128 gigas de almacenamiento (tiene bandeja para tarjeta de memoria hasta 512 gigas). Ni es el último procesador del mercado ni cuatro gigas de RAM es una característica que destaque; a cambio, han contenido el precio en 329 euros.

La pantalla de 6,4 pulgadas es de tecnología IPS con una resolucion HD+ (2.200 x 1.080 píxeles) y de tipo pinhole (lleva un agujero en la esquina superior izquierda por la que asoma la cámara frontal). Tiene un marco un tanto grueso en la parte inferior (barbilla) que hace que el ratio de superficie de pantalla sobre el frontal total del móvil se quede justo por debajo del ya habitual 90%.

También es clase media en cuanto a los materiales: plástico en la tapa trasera -en la que también va el escáner de huellas- y marco de aluminio Serie 6000. A pesar de que la trasera sea plástica, el peso se acerca a los 200 gramos (192 g) probablemente por la batería de 4.000 miliamperios con carga rápida de 10 vatios.

Las cámaras son las que en muchas ocasiones definen a qué tipo de usuario se dirige un terminal. En este caso parace que se aleja bastante de otros terminales con puntero, como el Note. Nada que ver con público corporativo. Parece que se enfoca más hacia jóvenes con el reclamo de una "action camera" con la que se pueden grabar vídeos con gran angular (117 grados) incluso en formato vertical.

Tiene tres cámaras, la principal con un sensor de 48 millones de píxeles y bastante luminosa (f/1,7) que emplea además tecnología quad pixel (cada uno la llama de una manera, pero es el pixel binning: combina varios píxeles en uno mayor para lograr atrapar más luz. En este caso son cuatro píxeles, pero en otros se combinan nueve). Renuncia al tele y lo cambia por una cámara macro de dos megapíxeles capaz de enfocar a dos centímetros del objeto. La tercera cámara, la "action cam", es un ultra gran angular de 16 MP, Quad Pixel y un campo de visión de 117 grados. Tiene un cuarto sensor, es una cámara láser ToF que se encarga de medir la distancia. Mientras la cámara frontal tiene 16 millones de píxeles.

La combinación de buena apertura de diafragma, con el tamaño de los píxeles (hasta 2 µm) y la combinación de varios píxeles en uno presuponen un buen modo nocturno y, como en cualquier terminal actual, hay retratos mejorados con desenfoque de fondo y efectos de luz, reconocimiento de sonrisas...

Está disponible en color azul (mystic indigo) y al precio, ya comentado, de 329 euros.