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Motorola y Oppo, dos formas distintas de abordar el 5G

Motorola y Oppo, dos formas distintas de abordar el 5G Moto G 5G Plus apuesta por la robustez y la duración de la batería, mientras que el Oppo Find X2 Lite prefiere una propuesta más elegante, aunque 100 euros más cara.

28 AGO. 2020 - Zarautz
9 minutos

Find X es la gama de lujo de Oppo. Aquí es donde lanza terminales de diseño y acabados más cuidados. Lo hizo con el Find X2, que se ha llevado el premio de EISA al mejor producto 2020-21 en la categoría de "smartphone avanzado", y también lo ha hecho con el Find X2 Lite, aunque prescinda del cuero "vegano" para la trasera.

De esta forma, Oppo consigue un terminal elegante, fino, ligero, con un juego de cuatro cámaras en la parte trasera, marco metálico y cristal como su opción "guapa" 5G. El precio oficial es de 499 euros, un plus que hay que pagar por diseño.

Pero el Find X2 Lite no es sólo un paquete bonito, es un terminal que por características y funcionalidades está en la parte alta de la gama media, ese maremágnum en el que compiten decenas de modelos.

Para empezar, no lo es porque cuenta con el Snapdragon 765 G compatible con redes 5G. Y lo hace acompañado de ocho gigas de memoria RAM que le permiten ejecutar cualquier tarea con gran suavidad. En cuanto al almacenamiento, tiene una capacidad total de 128 gigas, pero no cuenta con bandeja para una tarjeta SD.

Un móvil compacto (7,96 milímetros de grosor y 180 gramos) suele tener como contrapartida menor espacio para colocar la batería. En este caso la regla no se cumple y han logrado colocar una de 4.025 miliamperios. Utiliza el sistema de carga rápida Vooc 4.0 (30 vatios) con el que le permite pasar de un 3% de batería hasta el 50% en apenas veinte minutos.

Muchas veces no se le da a la pantalla la importancia que tiene. Yo, por ejemplo, valoro mucho poder ver la pantalla en la calle sin necesidad de tener que buscar la sombra o girar para darle sombra con el cuerpo. Aquí el valor que tenemos que buscar es el brillo: el máximo de esta pantalla son 600 nits que sí permiten leer la pantalla a la luz del sol. La tecnología de la pantalla es AMOLED y mide 6,4 pulgadas de diagonal con un formato de 20:9, todavía un poco más alargado que el más habitual 16:9. Una pantalla muy adecuada para ver películas con la única molestia de una pestaña en forma de gota de agua por la que asoma la cámara para selfies, por cierto, con un sensor de 32 millones de píxeles y una apertura media de f/2.0. Es un móvil asiático, así que emplea inteligencia artificial para aplicar su "Modo Belleza Inteligente". Hace ya tiempo que la cámara frontal no sólo es para hacer fotos, también vídeos. En este caso la resolución máxima es de 1.080 p.

Hablando de cámaras, la trasera es cuádruple: la principal es un gran angular equivalente a un 26 milímetros con un sensor de 48 millones de píxeles y bastante luminoso (f/1,7), un súper gran angular (13 milímetros equivalente) de ocho megapíxeles, con función macro y apertura f/2,2 y un par de sensores de apoyo para el modo retrato de dos millones de píxeles: uno monocromático y otro de profundidad.

Las cámaras se comportan adecuadamente incuso en el modo nocturno. Es un equipo bien diseñado que tiene un sobrecoste justificado tanto por el empleo de materiales de calidad, incluyendo la protección Gorilla Glass de quinta generación, como por la compatibilidad 5G. Si eres de los que comprar un terminal pensando en los próximos dos años, puede compensar pagar más por el 5G.

Robusto y con gran batería

La aproximación al 5G de Motorola para su gama media es diferente. El Moto G 5G es bastante más austero en diseño que el Oppo y mucho más robusto. Pero su robustez, esos nueve milimetros de grosor y más de 200 gramos de peso, los justifica en batería: 5.000 miliamperios, como para darle caña dos días seguidos. Cuenta con carga rápida Turbo Power (cada compañía la llama de una manera, pero no deja de ser un sistema que admite más vatios y por lo tanto carga más rápido) de 15 vatios, aunque el cargador se vende por separado (punto negativo).

Lo mueve el mismo procesador que al exclusivo Find de Oppo, el Snapdragon 765 de Qualcomm y como aquel es compatible con redes 5G. El modelo con 128 gigas de almacenamiento cuenta con seis gigas de RAM, mientras que el de 64 gigas se conforma con cuatro. ¿Me basta con seis gigas de memoria? La verdad es que en el uso normal del movil no se aprecia diferencia entre un terminal con ocho de otro con seis. Excepto alguien que vaya a renderizar vídeo o juegos muy demandantes... pero eso es otro público.

El juego de cámaras también opta por las cuatro traseras: Gran angular de 48 megapíxeles equivalente a un 26 milímetros y con gran luminosidad (f/1,7), ultra gran angular con 118 grados de campo de visión y sensor de ocho millones de píxeles, un macro de cinco MP y un sensor de profundidad de dos, algo que facilita y mejora la función de desenfoque de fondo en los modos retrato. 

Este Moto G 5G se permite el lujo de tener dos cámaras frontales: gran angular y ultra gran angular de 16 y ocho millones de píxeles, respectivamente. Aplica tanto en la cámara principal como en la frontal la tecnología Quad Pixel, que consiste en agrupar cuatro píxeles en uno mayor que sea capaz de atrapar más luz.

La pantalla es de las grandes: 6,7 pulgadas, es HDR10 y con resolución Full HD+ (2.520 x 1.080 píxeles). El formato es cinematográfico: 21:9, lo que resulta en un móvil muy alargado (y también grande, para mí, excesivamente grande).

El precio aquí es determinante: 379 euros el modelo de 128 gigas de almacenamiento. ¿Por qué hay esa diferencia de precio entre un móvil y otro casi con los mismos componentes? Al margen del diseño en sí, la clave está en los otros elementos. El Moto G 5G está construido en plástico (tal vez, demasiado plástico) en lugar de metal y cristal. Y eso tiene otro par de ventajas: el peso estaría muy por encima de los 200 gramos y sería más frágil.