Entre Bits y Chips    Energía Solar

Nos enseñan a usar energía solar desde ¡Noruega!

En Noruega tienen la mitad de horas de sol anuales que en Sevilla o Murcia, y significativamente menos horas que en Vitoria o Bilbao, pero nos superan en uso de energía solar.

20 ENE. 2020 - Madrid
7 minutos

Hubo un tiempo en el que España soñó con ser puntera en investigación y uso de la energía solar. Aquel intento fracasó. Los analistas dicen que el esfuerzo no fructificó porque en aquel momento la energía solar era muy cara. No era su momento.

No solo fracasó, sino que, como el gato escaldado huye del agua, nos olvidamos de la energía solar, y además la enterramos bajo una reglamentación que la hacía prácticamente inviable para los consumidores de a pie.

En cambio, los esfuerzos se han orientado hacia la eólica: grandes molinos generadores de energía limpia y renovable, pero controlados por las compañías eléctricas. No hay un consumidor que aspire a instalar un molino para su uso privado. Creo.

En otros países, la legislación ha permitido, e incluso fomentado, el uso de la energía solar para autoconsumo y, si sobra, volcarlo a la red eléctrica y cobrar por ello. Y ahora todo está a punto para que eso suceda en España. Éste es el motivo por el que comienzan a notarse tantos movimientos en torno a la energía solar en nuestro país.

El último de ellos ha sido el desembarco de la firma noruega Otovo, que acaba de abrir oficinas. Es el cuarto país europeo tras Noruega, Suecia y Francia.

¿El ejemplo noruego?

Pero, vamos a ver. Noruega es productor y exportador de petróleo. De hecho, es el principal exportador europeo de gas y petróleo y todavía espera aumentar su producción en más del 40% en cinco años. Y, además, consigue la mayor parte de la energía que consume del viento. Y con 1.500 horas de sol por año, ¿qué nos van a enseñar de energía solar?

Lo cierto es que mucho. De hecho, a pesar de nuestra altísima tasa de horas solares anuales (3.300 horas en Sevilla; 3.150 en Murcia o, incluso 1.700 horas en Vitoria), tenemos mucho que aprender.

Otovo trae a nuestro país una forma sencilla, casi a un clic, de contratar una instalación eléctrica solar con garantías. Es a lo que se dedican en Noruega y Suecia desde hace cuatro años y en Francia desde hace dos. Y en los dos primeros países están a punto de alcanzar su umbral de rentabilidad.

Lo que proponen es una herramienta de contratación por web. Se introduce la dirección de la vivienda, se dibuja el tejado propio, se selecciona el tipo de superficie (teja roja, pizarra...) y la altura de la casa (número de plantas). Inmediatamente, nos ofrece un cálculo genérico del coste de la instalación basado en un número estándar de paneles: cuatro, diez o quince, así como el tiempo que tardaremos en amortizarla y el dinero que ahorraremos en la factura de la luz. Si nos interesa, metemos nuestros datos y nos llama un instalador.

No parece para tanto, algo sencillo. Y, sin embargo, detrás hay un trabajo importante. Para empezar, el presupuesto que nos llega viene respaldado por un instalador local que ha pasado la auditoría de Otovo y que cumple todas las medidas de calidad y seguridad; además, el material que empleen debe cumplir requisitos como alta calidad, rendir al menos 320 vatios por panel, medidas estándar de los paneles de un metro por 1,60, garantía de la instalación de 25 años...

Además, utilizan tanto datos del catastro (en el caso de España) como satelitales y láser para ubicar las casas que hay que presupuestar, calcular el tamaño y la orientación (si es norte van a sacar poco rendimiento).

Hasta hace poco tiempo, la inversión en paneles solares se veía en España como un acto medioambiental. Se realizaba o bien por conciencia o por aislamiento de la red eléctrica. El mensaje de Otovo suma otra variable, mucho más prosaica: el ahorro en dinero. Una instalación media con una vida garantizada de 25 años se puede amortizar en un periodo de siete a nueve años con el propio ahorro en el consumo eléctrico. A partir de ese tiempo, todo es ahorro, ya que no hay gastos de mantenimiento.

De momento, Otovo se ha centrado en las viviendas unifamiliares y adosados, es sólo una cuarta parte del mercado posible, pero aún así son cuatro millones de casas. Aspira a realizar en 2020 unas 1.000 instalaciones. Parecen pocas, pero en 2019 apenas se hicieron 5.000 en toda España.