Salud    Agro

Así aprovecha Matarromera su extracto de uva para mejorar la salud ocular

La bodega española demuestra, junto a la Universidad de Valladolid, el mayor poder antioxidante de su producto Eminol para el ojo

15 NOV. 2018
5 minutos
Uva de los viñedos de Bodegas Matarromera en Valladolid. / Innovadores

Bodegas Matarromera intuía que los residuos generados en la elaboración de su vino tenían mucho más potencial que acabar en la basura. Antes de que el concepto de economía circular se masificase, la compañía de Valladolid inició una investigación que dio como resultado un potente extracto de uva llamado Eminol, protegido por patente de invención. Tras demostrar sus efectos beneficiosos en la cosmética, el producto arranca ahora su nueva andadura: el cuidado de los ojos.

Para entender su potencial en la oftalmología, primero hay que conocer un poco más del Eminol. Se trata de un producto en polvo de color rojo oscuro, obtenido a partir de los orujos de vinificación de Matarromera. Después, se somete a un proceso de extracción hidroalcohólica en la planta de polifenoles situada en bodega Emina. El extracto líquido resultante pasa por un proceso de secado donde adquiere la forma de polvo y ya se comercializa en industrias como la cosmética.

Que los polifenoles del vino, en concreto el resveratrol, presentan propiedades favorables para la salud ocular no es novedad. Básicamente aportan un triple poder: antiinflamatorio, antioxidante y angiogénico.

Ahora bien, ¿mantendría el Eminol esa eficacia? Matarromera necesitaba evidencia científica y encontró a sus mejores aliados en la Universidad de Valladolid y su Hospital Clínico. La primera conclusión: no sólo mantiene las cualidades antioxidantes del resveratrol, sino que, en condiciones de laboratorio, resulta “bastante más potente”. El fundador del Instituto Universitario de Oftalmología Aplicada y Jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Clínico de Valladolid, José Carlos Pastor Jimeno, asegura a INNOVADORES que se abre “muchas posibilidades”.

“Los ojos son un órgano especialmente expuesto a la radiación ultravioleta, que presenta mayor capacidad de producir oxidación”, explica Pastor. Con el paso de los años, los sistemas naturales de antioxidación ocular comienzan a fallar y se produce un daño oxidativo. “Suele relacionarse con la existencia de ojo seco, el aumento de cataratas y la degeneración macular”, agrega.

Pastor comenta que existe una idea “no demostrada” que se basa en que la reducción de la capa de ozono ha aumentado la radiación ultravioleta en el planeta y es la causa de tumores en el ojo. “Hay una fuerte sospecha”, dice. Por tanto, la necesidad de soluciones antioxidantes para los ojos es cada vez mayor.

Resultados en laboratorio

En concreto, la empresa y la universidad han mostrado, a través de diferentes estudios, que la capacidad antioxidante del compuesto es “muy superior” a la de otros principios empleados en la industria farmacéutica como el resveratrol. Esto se traduce en “una mayor supervivencia celular” evitando los procesos degenerativos.

Los ensayos sugieren la posibilidad de utilizar el extracto Eminol como tratamiento antioxidante contra el daño producido por agentes oxidantes en la retina, ya que “ha demostrado inhibir el daño producido en cultivo y proteger a las células de agentes oxidantes neutralizando la actividad de los mismos, por lo que tendría una importante capacidad preventiva”.

En la actualidad, se ha iniciado el proceso de patente de la actividad antioxidante del Eminol en células del ojo. El equipo también está preparando los ensayos “in vivo” con modelo animales y ensayos clínicos en humanos. “La investigación seria tiene un ritmo, que no se puede alterar”, afirma Pastor.