Industria    Energía

Así se diseñan las estaciones para la 'resurrección' del gas natural

Ante el empuje del coche eléctrico resurge de sus cenizas otra fórmula para la movilidad. La startup Gas&Go trabaja con Gas Natural

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Una de las estaciones de abastecimiento de la startup Gas&Go en Madrid. / INNOVADORES

Llevamos años asistiendo a una progresiva transformación de la fuente de energía que mueve al parque de automóviles de nuestro país, pero la liebre saltó definitivamente en los últimos meses. Desde la DGT comenzaron a repartirse unos distintivos ambientales que clasifican los vehículos rodantes en función de su grado de contaminación, con el fin de establecer prohibiciones de circulación (por ejemplo, en los episodios de alta concentración de dióxido de nitrógeno en Madrid) de manera más rápida y eficiente.

Todo este movimiento hacia combustibles más limpios ha impulsado, qué duda cabe, a los coches eléctricos e híbridos (tanto enchufables como no enchufables)… pero pronto podríamos asistir a la irrupción de un nuevo y competitivo rival.

Más que aparición hemos de hablar de resurrección. Y es que, el gas natural ya mueve desde hace años a algunas flotas de grandes vehículos (como autobuses), pero nunca había logrado calar en el gran público. Ahora, con la agresiva entrada en este segmento del grupo Volkswagen (que prevé que el 50% de sus ventas para el año 2050 sean coches de gas), parece que esta fuente de energía podría consolidarse como la gran alternativa ‘eco’: sus automóviles son más baratos que los equivalentes con baterías eléctricas, contaminan un 95% menos que la gasolina o el diésel, apenas producen la mitad de ruido que un motor de combustión y el precio del gas es mucho más estable que el del petróleo.

“El coste de extracción de gas es hasta seis veces menor que hace apenas unos años, debido a la aparición de grandes bancos de gas en EEUU, Australia o Madagascar que nos hacen pensar que habrá recursos hasta dentro de 1000 años”, explica Santiago Garrido, CEO de Gas&Go. Esta startup, apoyada por el Parque Científico de la UC3M, está sacando precisamente provecho de este auge del gas como alternativa a la gasolina, diseñando las estaciones de servicio que abastecen (y han de abastecer) al creciente número de coches movidos por esta fuente limpia.

Aunque visualmente puedan parecerse a las gasolineras que pueblan nuestras carreteras, la tecnología que hay detrás es muy diferente. “Por lo pronto hay dos tipos de gas natural que pueden usar los automóviles: el licuado y el comprimido. En el caso del comprimido, se almacena en forma de gas pero hay que subirlo hasta una presión de 200 bares, mientras que en el líquido hemos de conservar el combustible a unos 160 grados bajo cero”, añade el emprendedor, quien fundó esta compañía de ingeniería ya hace cuatro años.

Se requiere, por tanto, de un compresor de última generación (como el usado por Gas&Go, específicamente diseñado para el mercado europeo y que soluciona los problemas clásicos de estos dispositivos, como el ruido o la capacidad de ser movidos o modificados, con un carácter modular nunca antes visto). “Además, el sistema resuelve otro grave fallo hasta ahora: la mezcla accidental de aceite con el gas”, añade Garrido.

Esta es la clase de tecnología, junto a los tanques de almacenamiento, los surtidores, las bombas para inyectarlo en los vehículos o sistemas para convertir el gas vaporizado en líquido de forma instantánea, que Gas&Go ha incorporado ya en la recién inaugurada estación de abastecimiento de la EMT de Madrid junto a Gas Natural, que proporciona gas al casi millar de autobuses movidos con este combustible en la actualidad.

“Hemos diseñado actualmente 18 estaciones de gas en España y pretendemos poner en marcha otros 50 puntos de suministro durante este año, en el que se espera que se duplique el número de estaciones en nuestro país”, añade el directivo. Las previsiones de facturación (crecimiento del 100%, sobrepasando los seis millones de euros) acompañan esta perspectiva de futuro, al igual que su proyecto de internacionalización de esta tecnología a mercados donde el gas está poco explotado. “Pensamos en Francia o México”, adelanta Garrido.

El gas vence al camión eléctrico

Según Santiago Garrido, los camiones y buses serán los primeros en subirse a la movilidad basada en gas: “El coche eléctrico es una solución sólo para andar por la ciudad, porque sus baterías son demasiado caras y tienen poca autonomía para las necesidades específicas del sector del transporte”.