Cáncer

Biomateriales para acabar con la radioterapia en los niños con cáncer

Una membrana textil biodegradable diseñada en Barcelona promete revolucionar la forma de administrar los tratamientos localizados de quimioterapia, especialmente en cáncer infantil.

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Joan Bertran Llavina, ideólogo de Cebiotex, sujeta una de sus membranas patentadas. / INNOVADORES.

Sara tenía seis años cuando falleció a causa de un cáncer infantil contra el que luchó con todas sus fuerzas durante cuatro años. Una triste historia que se repite mucho más de lo que a toda la sociedad le gustaría, pero que en este caso le tocó la fibra sensible a un ingeniero textil de Barcelona que decidió tomar cartas en el asunto. Esto sucedió hace ya nueve años, aunque la materialización de su proyecto innovador tuvo lugar en 2012.

Cebiotex, que así se llama la startup fundada por Joan Bertran Llavina, se creó para investigar nuevos fármacos, basados en membranas producidas con nanofibras, que aporten soluciones al cáncer infantil. En especial, la empresa se ha especializado en un problema muy concreto, el del control postcirugía oncológica, cuando es necesario asegurarse de que no quedan células cancerígenas en una área muy limitada del cuerpo humano.

Hasta ahora, la única forma de hacer esta limpieza era mediante radioterapia, un tratamiento muy agresivo, con numerosos efectos secundarios y grandes costes asociados. Pero Cebiotex ha ideado el CEB-01, "un fármaco indicado para el control local de los lechos quirúrgicos, después de una intervención quirúrgica oncológica", nos explica Joan Bertran. El fármaco CEB-01 está formado por una estructura 3D de nanofibras, biocompatibles y biodegradables (PLGA), cargadas con el citostático (SN-38). La membrana, después de liberar el citostático localmente durante semanas, se biodegrada y desaparece.

De esta forma se evita la proliferación de cualquier célula cancerígena en la zona, previniendo futuras complicaciones e intervenciones adicionales. Así lo demuestran los primeros estudios realizados por la compañía, realizados junto a los socios del proyecto, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC). "Estamos trabajando para entrar en fases clínicas, poner nuestras membranas en pacientes, a finales de año", adelanta Bertran. "Nuestra primera indicación serán los sarcomas de partes blandas y los primeros pacientes serán en hospitales españoles".

De aquí, hasta el infinito en la lucha contra el cáncer con esta nueva generación de tratamientos. Cebiotex ya ha cerrado dos rondas de financiación (por valor de 2,1 millones de euros) y está inmersa en su tercera ronda de otros 1,6 millones. "La licencia o venta de la tecnología a una gran farmacéutica la tenemos prevista a unos cuatro años vista. Hasta este momento, deberemos levantar rondas de financiación entorno a un total de 20 o 30 millones de euros", comenta el fundador de la startup. ENISA, CDTI (Neotec) o la Comisión Europea ya han puesto también sus miras en este proyecto, que lucha por consolidarse en el no siempre facilitador ecosistema español.

"Nuestro ecosistema ideal es el de Boston, que nos lleva unos 20 años de adelanto. Con toda probabilidad, nuestro proyecto acabará en manos de inversores internacionales, que se llevarán todos los beneficios del mismo", confirma Bertran, quien estima la venta futura de su todavía incipiente proyecto en unos 300 millones de euros.

Cebiotex trabaja ya en llevar la tecnología de sus membranas a otras aplicaciones médicas más allá de la oncología, como la administración de antibióticos o la terapia celular.