Agro    Ganadería

Científicos españoles descubren cómo una bacteria capta energía del Sol para tratar residuos porcinos

Un equipo de la Universidad de Valladolid transforma estos purines altamente contaminantes en biogás

11 ABR. 2019
3 minutos
Investigador del ISP con bacterias púrpuras. / INNOVADORES

Las granjas porcinas generan una elevada cantidad de residuos, cuya gestión no es sencilla y se ha convertido en todo un problema para el crecimiento del sector ganadero. Actualmente, se emplean como biofertilizantes para los suelos, pero su uso no es siempre posible. Por ello, el Instituto de Procesos Sostenibles de la Universidad de Valladolid (UVa) ha desarrollado una tecnología incipiente que por primera vez acopla dos procesos secuenciales: el tratamiento de la purificación de gas biogás y la digestión anaerobia de residuos ganaderos. Esta última es "una tecnología ya madura y asentada para transformar estos purines altamente contaminantes en un biogás de alta pureza denominado biometano".

Este equipo de investigación, que ha publicado su trabajo en la revista Bioresource technology, ha utilizado un microorganismo fotosintético, "una bacteria púrpura capaz de captar la energía infrarroja del sol y nutrirse con el fósforo, nitrógeno y materia orgánica presentes en los purines". Estos organismos realizan una fotosíntesis que permite obtener el deseado gas natural renovable y limpio que se puede inyectar directamente en la red de gas natural o usarse como combustible en automoción.

Esta investigación se encuentra en una fase inicial de laboratorio y la intención del equipo de investigadores, encabezado por Raúl Muñoz, es seguir con la validación a escala semindustrial. Para poder dar ese siguiente paso en el desarrollo de esta tecnología “se requiere financiación externa”, afirma Muñoz. “Es una investigación cara y que conlleva tiempo, aunque su desarrollo no es controlable solamente con parámetros económicos”.

Aunque ya existen plantas industriales de digestión anaerobia para el tratamiento centralizado de purines, estas generalmente se encuentran alejadas de las explotaciones, lo que limita la viabilidad económica de esta estrategia de gestión. "Más de diez o viente kilómetros de distancia entre la planta y la granja hace contraproducente para el ganadero la gestión centralizada de los residuos en estas plantas". Por ello, instan a buscar una manera de instalar pequeñas plantas en granjas y aprovechar el biogás producido en la propia explotación ganadera.