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Comprobar cómo quedarás tras una operación de cataratas es posible gracias a este invento del CSIC

Un innovador simulador binocular ligero desarrollado por el CSIC facilita la preparación previa a la implantación de lentes intraoculares en operaciones de cataratas o presbicia, así como de lentes de contacto progresivas

07 FEB. 2019 - Madrid
5 minutos

La presbicia y las cataratas afectan a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, dado que son enfermedades comunes en sujetos de avanzada edad. En estos casis, el cristalino deja de acomodarse y es incapaz de enfocar correctamente, tanto de lejos como de cerca. Se pierde, así, gran parte de la capacidad de visión y se enturbia (nunca mejor dicho) la calidad de vida de nuestros mayores.

La solución a ambos problemas está en la cirugía, concretamente en la implantación de lentes intraoculares y multifocales. Son dispositivos de apenas 6 milímetros de diámetro cuya respuesta varía notablemente de persona a persona. Por ello resulta esencial dar a conocer al paciente cómo será su visión tras la operación y poderle audar a escoger la lente que mejor se ajusta a sus necesidades.

Hasta ahora, esta clase de pruebas previas se reducían al buen o mal juicio del profesional médico y, en los mejores casos, a caras mesas de óptica de hasta dos metros de largo y un alto coste, inasumibles por muchos sistemas de salud del mundo. Pero eso podría cambiar en un futuro no demasiado lejano gracias a un invento 'made in Spain': el simulador binocular ligero.

Esta idea, surgida en el Laboratorio de Óptica Visual y Biofotónica del CSIC, consiste en un sencillo y miniaturizado casco autónomo y portable, con el que es posible representar los resultados de las lentes intraoculares en un simulador. Eso es posible gracias a la óptica adaptativa, una técnica heredada de la astronomía y que posibilita obtener imágenes nítidas medios turbios sin necesidad de manipulaciones invasivas. SimVis, que así se llama el dispositivo, se controla a través de una app móvil con la que además se registran todas las pruebas realizadas en cada paciente.

"Nuestro casco permite que los pacientes experimenten la visión con una lente multifocal antes de la cirugía, lo que es útil para manejar las expectativas y aliviar la incertidumbre de estas personas", ha explicado Susana Marcos, directora del equipo. Por su parte, la autora principal del invento, María Viñas, resalta la utilidad de esta herramienta para médicos y la industria óptica: "Se pueden probar distintas lentes hasta dar con la adecuada, incluso también testar nuevas lentes antes de su salida al mercado, cosa que hasta ahora requería extensos y costosos estudios clínicos".

SimVis, canalizado a través de una spin-off del propio CSIC junto a inversores privados, ya ha sido probado en varias clínicas españolas, constatando la precisión de este simulador respecto no solo al comportamiento de las lentes reales, sino también otras alternativas como los simuladores de cristal líquido. La publicación científica al respecto ha sido publicada en la revista Scientific Reports.

Además, SimVis promete ser "asumible" en precio ("más barato que otras alternativas", han resaltado las investigadoras), aunque sin concretar costes exactos. Lo que si detallan sus impulsoras es que el casco está siendo probado en EEUU en el caso de uso de las lentes de contacto al uso y que a principios de 2020 llegará al mercado de forma masiva.