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Contexto, capilaridad y cercanía, los tres ‘must’ del instituto tecnológico

Un informe de la UPV demuestra el papel de Redit como vertebrador de la Comunidad Valenciana

María Climent
25 JUL. 2018 - Valencia
4 minutos
Presentación del estudio de Redit con la UPV. / Innovadores

Definir la fórmula del éxito (de la entidad que sea) es complicado, aunque en el caso de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (Redit) parece muy claro. Tres son los principales ingredientes de este cóctel: contexto, capilaridad y cercanía (física y cognitiva). Al menos, así se concluye en el informe El impacto de los institutos tecnológicos de Redit en el territorio, que ha elaborado junto al departamento de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Los 11 centros valencianos comparten una misma visión. “Somos herramientas al servicio de las empresas”, dice el presidente de Redit, Fernando Saludes. Sobre esa base, por tanto, deben adaptarse a la realidad de la actividad económica.

“Hay una palabra que se repite de forma constante en los estudios de políticas de la innovación: contexto”, señala el director del estudio y catedrático de Economía Aplicada de la UPV, Francisco Mas, en rueda de prensa. “Las diferencias en el contexto pueden llevar a resultados diferentes en distintos países”, añade. El informe demuestra que los centro de Redit han crecido en torno a esos rasgos diferenciales.

La primera característica es la diversificación sectorial. Los tres principales sectores de la Comunidad Valenciana representan menos del 50% del total de la facturación industrial, mientras que en Cataluña o el País Vasco esta cifra ascienda a más del 61%. Los institutos tecnológicos que forman parte de Redit han sido capaces de adaptarse a esta realidad, especializándose en las áreas de más peso en la región. De hecho, según el informe, los centros cubren casi dos tercios del conjunto de la actividad productiva.

La segunda peculiaridad de la zona es la descentralización geográfica, según los autores del informe, en el que han geolocalizado a más de 130.000 empresas. Un ejemplo: en Cataluña, el 51,4% de las empresas se sitúa a menos de 15 kilómetros de Barcelona. Sin embargo, en la Comunidad Valenciana, sólo el 29,7% está alrededor de Valencia. De hecho, para llegar al 45,9% hay que sumar los principales cinco clústeres autonómicos, que cubren del norte al sur de la comunidad. Los institutos, de nuevo, cubren esta realidad localizándose a pie de fábrica, cerca de esos núcleos productivos.

La tercera particularidad de la región es el menor tamaño de sus empresas. Un 91,4% de las compañías tienen entre uno y nueve trabajadores. Una cifra que en Cataluña es del 89,8 y en País Vasco, de 89,1%. Los centros de Redit, por tanto, se han especializado en la realidad empresarial de las pymes.

El estudio, señala Mas, demuestra la “capilaridad” de los institutos tecnológicos en las empresas de las comarcas donde se asientan. Esta cualidad coloca a los centros en una posición privilegiada para detectar las necesidades empresariales. “Para ser efectivas, las políticas de innovación deben adoptar una perspectiva descentralizada territorialmente, localizando los equipamientos y servicios próximas a las empresas”.