Salud    Biotech

Crean un nuevo biomaterial que puede ayudar a la ‘curación’ de heridas

Se llama TrAPS y lo han desarrollado investigadores del Imperial Collage de Londres imitando los métodos de curación de la naturaleza

12 FEB. 2019
3 minutos

Con el reto de buscar y desarrollar nuevos biomateriales que ayuden a agilizar y mejorar el proceso de reparación de tejidos del cuerpo humano, un equipo de investigación del Imperial Collage de Londres ha creado un biomaterial que puede “interactuar” con estos tejidos dañados para promover su curación.

El equipo de investigadores, liderado por Ben Almquist, han creado una nueva molécula que “podría cambiar la forma en la que los materiales tradicionales interaccionan con el cuerpo”, a través de un proceso que han llamado TrAPs (por las siglas en inglés de carga útil activada por una fuerza por tracción). Este método permite que los materiales “hablen” con los sistemas de reparación naturales del cuerpo humano.

En este sentido, los investigadores apuntan que al incorporar TrAPs a los materiales médicos existentes se va a “revolucionar” la forma en la que se están tratando los lesiones. “Nuestra tecnología podría ayudar a lanzar una nueva generación de materiales que trabajan activamente con los tejidos para impulsar la curación", subraya Almquist.

La biotecnología utilizada por este equipo “imita los métodos de curación que se encuentran en la naturaleza”. Así, Almquist incide en que “criaturas, como las esponjas marinas o los propios humanos, utilizan el movimiento celular para activar la curación. Nuestro enfoque imita esto utilizando las diferentes variedades de células en las heridas para impulsar la curación”.

De hecho, puntualiza que es la primera vez que un equipo científico activa este tipo de proteínas curativas utilizando diferentes tipos de células en materiales desarrollados por el hombre. Este biomaterial es “relativamente fácil de crear en laboratorios y se puede escalar a cantidades industriales”.

“Los TrAP proporcionan un método flexible para comunicarse activamente con las heridas”, apostilla Almquist, que matiza que esta “curación inteligente” tiene el potencial de “aumentar las posibilidades del cuerpo de recuperar” su tejido. Así, señala que esta tecnología podría servir como “un conductor de la reparación de la herida, orquestando diferentes células a lo largo del tiempo para trabajar juntas para curar tejidos dañados”.