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Del taladro a la lavadora ‘as a service’, bienvenidos al mundo por suscripción

Bosch apuesta en su gran evento anual por nuevos modelos de consumo y de negocio basados en la conectividad absoluta

21 MAY. 2019 - Berlín (Alemania)
7 minutos
Bosch defiende la visión del 'todo as a service'. / INNOVADORES

El poder de la conectividad es (o al menos, lo parece) infinito. Hace apenas cinco años, la esperanza de un mundo donde los objetos se comunicasen como las personas parecía muy lejana. Hoy, no solo es una realidad, sino una realidad que ha transformado la forma de consumir y de hacer negocios. "Entramos en la ‘Economía de las Cosas’", señala el CTO y CDO de Bosch, Michael Bolle, ante las 5.000 personas que asisten a su gran evento anual, el ConnectedWorld, celebrado en Berlín. Un nuevo modelo que se distingue por la descentralización, el fin de los silos tecnológicos y la unión de los dominios.

"Todo lo que pueda ser conectado, será conectado"

Varias son las tecnologías que han llevado a este punto, pero el camino empieza por el internet de las cosas. "Todo lo que pueda ser conectado, será conectado", recuerda el presidente del Grupo Bosch, Volkmar Denner. ¿Y después? Viene la inteligencia artificial, un habilitador clave para la toma de decisiones. Pero la evolución continúa. "Las cosas no solo se conectarán para comunicarse, sino que harán negocios entre ellas". 

"La ‘Economía de las Cosas’ trata de nuevos cruces entre los dominios de los ecosistemas", afirma Bolle. La idea es distribuir los conjuntos de datos derribando las plataformas cerradas que han reinado hasta ahora en algunas áreas de internet. Una descentralización real, que puede materializarse gracias a tecnologías como el blockchain. "Para que sea una realidad, hay que conseguir hacer que las cosas trabajen en un entorno seguro y ahí tenemos las tecnologías de registro distribuido", indica el también directivo de Bosch Dirk Slama. "La seguridad debe garantizar la conectividad de los coches, pero debe ser holística y proteger toda la cadena, no solo el vehículo".

El gigante alemán ya trabaja en proyectos piloto que muestren el potencial de esta nueva ‘Economía de las Cosas’. Uno de ellos son las cámaras de vigilancia. Bosch lleva dotando a estos dispositivos de inteligencia desde 2015. Desde entonces, ha introducido algoritmos de aprendizaje automático y ha ampliado los usos de la tecnología. Este 2019 se ha producido "el gran paso". La empresa ha abierto su ecosistema a terceros y ya cuenta con cámaras de cinco fabricantes y un marketplace con 25 aplicaciones. Incluso organizan competiciones para que desarrolladores externos encuentren nuevas funcionalidades, como la creación de ‘mapas vivos’ combinando su sistema de cámaras con la analítica de vídeo.

Pero su visión llega más lejos. En 2025, Bosch espera poder conectar los dominios para, por ejemplo, que el coche autónomo llegue donde no podía. "Un vehículo no puede ver si viene otro por detrás de un edificio", explica Bolle. Por eso, la comunicación de su infraestructura de cámaras con los sistemas de conectividad del coche es clave. "Resulta muy interesante unir la infraestructura y la movilidad con las cámaras". 

Pero los efectos de esta conectividad total no acaban aquí. Si algunos sectores, como el de la movilidad, ya han comenzado a introducir el concepto as a service. Es solo el principio del llamado ‘Todo como Servicio’. "En África, por ejemplo, los ciudadanos no necesitan calefacción, pero sí ducharse", comenta el presidente de Bosch para España y Portugal, Javier González Pareja, a un grupo de periodistas españoles. El problema es que no tienen poder adquisitivo para comprarse un calentador, así que la compañía ha empezado a ofrecer el ‘pago por ducha’.

Y van más allá. "También lo estamos viendo en los electrodomésticos", dice. "Igual que hago renting de un coche por tres años, ¿por qué no de una lavadora?". La empresa, asegura, está analizando seriamente este modelo. "Nos parece muy interesante". También en la construcción. "Con sensores podemos saber dónde está la maquinaria y que el usuario pague por ella una cuota mensual".

"El consumidor no quiere comprar una caldera, quiere tener calefacción en casa. No quieres una lavadora, quieres ropa limpia. Ni un taladro, sino agujeros perfectos", subraya González Pareja. Todo son ventajas: "Desde un punto de vista empresarial, el negocio es más recurrente". "Ahora compras una lavadora y con lo que duran las nuestras, pasarán años hasta que la cambies".

Un plan europeo para el 5G "Necesitamos, como poco, un plan europeo para el 5G", afirma González Pareja. "Cada vez más, las iniciativas nacionales se quedan cortas". Bosch también apuesta por las redes privadas 5G para aprovechar el máximo potencial de esta tecnología móvil.