Opinión    DES 2018

DES 2018: Madrid ante el reto de la revolución digital

Lluis Altés
22 MAY. 2018 - Madrid
8 minutos
Una de las ponencias de la edición del pasado año en Madrid. / DES 2018

La revolución tecnológica de la última década ha empujado a las empresas a innovar constantemente y a probar nuevos modelos de negocio en pro de responder más rápido y mejor a las necesidades de los clientes y consumidores. Este reto de la transformación digital no queda sólo en el terreno privado, la administración pública se enfrenta a una realidad digital que pone en cuestión no sólo la gestión tradicional, sino también cuál es el modelo de ciudad sostenible que queremos implantar.

Después del Mobile World Congress en Barcelona y a las puertas de la celebración del Digital Enterprise Show en Madrid, como dos foros de conocimiento tecnológico referentes en el panorama internacional, este hecho cobra si cabe más sentido. Las constantes innovaciones tecnológicas que estamos viendo, unas ya con aplicaciones reales y otras que son aún teoría, tendrán su impacto en pocos años en cómo los ciudadanos afrontan su vida, se desplazan por las ciudades, disfrutan de su tiempo libre y ejercen sus derechos y obligaciones.

Por esto, el reto de las administraciones ante la revolución digital va más allá de la creación de una e-administración para todos sus procesos burocráticos y servicios al ciudadano. Va más allá de convertir las ciudades en entornos inteligentes, que ofrezcan mejores servicios y en menor tiempo. El reto, es crear un nuevo modelo de ciudad capaz de responder a la sociedad digital que alberga.

Para que esto sea un éxito, la administración pública debe tener en cuenta que la digitalización debe realizarse de forma holística, debe ser un proceso que atienda de forma horizontal a todos los ámbitos de la ciudad. Desde la administración, que debe transformase en e-administración para atender las necesidades de las generaciones más digitales; hasta la ordenación urbanística, que propicie la creación de entornos en los que empresas, científicos y ciudadanos puedan compartir conocimiento de forma natural. El objetivo es llegar hasta una cultura social basada en la apuesta por la innovación, que genere vías para compartir conocimiento por sí misma y que propicie su propio desarrollo con vistas a un futuro sostenible.

Este nuevo modelo de ciudad digital debe promover la creación de nexos tecnológicos que se conviertan en motor de desarrollo económico e industrial. Unos núcleos de innovación que propiciarán la activación y dinamización del tejido empresarial, que aúnen la llamada a empresas consolidadas para llamar a la inversión en la ciudad, con empresas de nuevo cuño que potencien la cultura digital de la innovación.

Los parques científicos y hubs tecnológicos son dos fórmulas que las grandes ciudades vienen aplicando para afrontar el reto de evolucionar su modelo económico y social, apoyadas en la cualificación de sus habitantes y promoviendo mejores infraestructuras, que terminen formulando un proyecto global sostenible.

Madrid es un claro ejemplo de ciudad que está afrontando el reto de la digitalización de forma holística. Tanto la administración local como regional han desarrollado planes de inversión que buscan la creación de estos nexos tecnológicos. En concreto, la Comunidad de Madrid aprobó un plan de 420 millones de euros para impulsar el desarrollo de una industria que apueste por la innovación para dinamizar el tejido empresarial de la región. El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha puesto en marcha la transformación del núcleo urbano de la ciudad para crear hubs tecnológicos en distintos puntos que permitan un desarrollo equitativo evitando la aparición de zonas deprimidas, a la vez que potencian el papel de Madrid como sede tecnológica en el panorama internacional.

El impacto que estas inversiones tendrán en un futuro, lo podemos ver ya en el presente. En 2016 los parques Socios de APTE (asociación de parques científicos y tecnológicos de España) sumaban un total de 7.778 empresas, 161.343 trabajadores, de las cuales 30.269 estaban especializadas en tareas de investigación y desarrollo, y una facturación de 26.074 millones de euros, un 6,7% más que en 2015.

Sin duda, estos son ejemplos de cómo las administraciones empiezan a tomar conciencia de que aumentar la densidad de redes de colaboración bajo el modelo de triple hélice (empresas, universidad/centros de investigación y administración), permite desarrollar el sistema regional y local de innovación para situarla a la vanguardia mundial en desarrollo tecnológico.

DES tiene como objetivo poner en valor este desarrollo integrado de la ciudad en la sociedad digital, situar a Madrid en el mapa de la innovación tecnológica y el desarrollo empresarial con un foro de conocimiento de tres días. Se trata de hacer de Madrid capital mundial de la transformación digital una semana al año, y ayudar a promover el papel de Madrid como capital mundial de la innovación los 365 días del año.

Lluis Altés, Managing Director DES | Digital Enterprise Show 2018