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Desarrollan un tejido capaz de ‘mutar’ para contener o dejar salir el calor humano

Investigadores de la Universidad de Maryland crean fibras recubiertas con nanotubos de carbono que permiten que el tejido se deforme según las condicionales ambientales

04 MAR. 2019
3 minutos

Las prendas térmicas no son una novedad entre los materiales, pero que un tejido sea capaz de cambiar sus propiedades de aislamiento, es decir enfriar o aislar el calor, como respuesta a las condicionales ambientales en las que se encuentra sí que lo es. Investigadores de la Universidad de Maryland (EEUU) han creado unos hilos que pueden regular automáticamente la cantidad de calor que transmiten.

La radiación infrarroja es una de las principales formas en que el cuerpo libera calor y es lo que esta nueva tecnología ha conseguido controlar, cuyo estudio ya ha sido publicado en la revista Science.

Los hilos de este tejido están creados con fibras hechas con dos materiales sintéticos diferentes: uno capaz de absorber el agua y el otro de repelerla. Las hebras están recubiertas con nanotubos de carbono, una clase especial de metal conductor ligero, que permite al tejido deformarse al “interactuar” con el calor que irradia el cuerpo humano.

Una muestra del tejido creado por los investigadores de la Universidad de Maryland.

“En primer lugar, la distorsión del tejido abre los poros de la tela para conseguir un pequeño efecto de enfriamiento al dejar que el calor se escape y, además, modifica el acoplamiento electromagnético entre los nanotubos de carbono del recubrimiento”, explican los investigadores.

En condiciones de calor y humedad, las hebras de hilo se compactan y activan el recubrimiento, lo que cambia la forma en que la que el tejido interactúa con la radiación infrarroja para permitir más calor. Por ejemplo, si las condiciones son calurosas y húmedas, como las de un cuerpo sudado en verano, el tejido permite que pase la radiación infrarroja (calor radiante); pero si estamos en un ambiente más frío y seco, el tejido bloquea la cantidad de calor que puede escaparse.

“El cuerpo humano es un radiador perfecto y emite rápidamente calor”, señala Min Ouyang, profesor de física en la Universidad de Maryland y coautor de la investigación. “Hasta ahora la única manera de regular el calor ha sido quitarse o ponerse la ropa”, subraya Ouyang.

“Se sabía que los textiles aumentan la porosidad en respuesta al sudor o al aumento de la temperatura, así como que transmiten radiación infrarroja asociada con las temperaturas corporales. Sin embargo, nadie antes había encontrado una manera de cambiar tanto la porosidad, como la transparencia infrarroja de un tejido, para proporcionar mayor comodidad en respuesta a las condiciones ambientales”, puntaliza Ray Baughman, profesor de química en la Universidad de Texas que no ha participado en esta investigación.