Entrevistas    Personajes únicos

“El 5G no va de teléfonos, sino de miles de millones de conexiones”

La responsable de estándares y nuevas tecnologías de Intel confía en que permitirá saltar una generación allí donde no llegó el 4G

14 MAR. 2019 - Barcelona
8 minutos
Asha Keddy en una de sus intervenciones en el Mobile World Congress. / INNOVADORES

Puede sonar extraño, pero los grandes protagonistas del expositor de Intel en el último Mobile World Congress no fueron nuevos procesadores, ni chips, ni complejos artefactos tecnológicos... sino dos tipos tan clásicos como Batman y Spiderman y un espacio tan corriente como un supermercado. Para entender qué tiene que ver el nuevo Intel (el que ha dejado a un lado los procesadores para centrarse en el universo de los datos) con estos elementos entrevistamos a Asha Keddy, vicepresidenta y general manager del área de nuevas generaciones y estándares de la compañía. 

"El 5G sucede en Intel", dice Keddy, en referencia al eslogan con el que la multinacional ha acudido este año a Barcelona como bandera: 5G runs on Intel. Por eso, esta tecnología se ha convertido en el epicentro de las investigaciones de la firma que, en palabras de Keddy, quiere desarrollar la "fontanería" que acerque a todos los sectores y compañías las posibilidades de la quinta generación de internet. 

"Mi equipo se dedica a mirar hacia el futuro, a explorar todos los casos de uso que podemos mejorar gracias a las latencias de un milisegundo. La realidad aumentada, la realidad virtual, la realidad mixta... son áreas que cambiarán exponencialmente", cuenta la portavoz. La industria, la empresa o la relación con el consumidor serán los protagonistas de esta nueva era de la red que cambiará por completo nuestra forma de relacionarnos con los dispositivos.

Pero eso es el futuro. El trabajo del presente es crear la red e implementar el edge compuuting con el ojo puesto muy de cerca en la evolución de los estándares. "El 5G es muy ambicioso", dice, porque supone implementar comunicaciones masivas para situaciones críticas y, al mismo tiempo, es "el primer estándar global". En el caso del 2G, Europa y Estados Unidos tenían modelos diferentes. Con el 3G,  había más elementos en común, pero persistían las normas alternativas. Y este es el primer caso de búsqueda de un marco global. "El problema realmente está en el espectro y las bandas", señala Keddy, en alusión al debate que acompaña a la implementación de esta nueva era de las comunicaciones. Ella tiene sus esperanzas puestas en la próxima edición del World Radio Congress , el congreso mundial del espectro radioeléctrico que no se celebra desde 2015 y que, esperan, establezca este año los aclamados estándares.

"El 5G no va de teléfonos, sino de miles de millones de dipositivos conectados", señala. Y por eso conseguir una armonización de esos millones de elementos "es un proceso retador, porque la cantidad de espectro del 5G es más que la del 2G, 3G y 4G combinados", y entran en juego cuestiones ajenas a  la tecnología. No obstante, se muestra optimista sobre cómo se están desempeñando los pasos. "Está yendo bien. No perfecto, pero sí bien".

Para ella, el 5G supone también una oportunidad de inclusión, en el sentido que permitirá hacer una transición directa hacia redes más rápidas en zonas en las que, incluso, no ha llegado el 4G. "Nos permite saltarnos una generación", dice, y señala que aunque el 5G domine el debate público lo cierto es que el 60% del mundo tiene todavía 3G. "Aumentando la capacidad de las redes y reduciendo su coste podemos hacer que la conexión llegue a más gente", apunta Keddy, en referencia a la imprescindible implicación de los operadores (no muy contentos) en su despliegue.

¿Pero hay vida más allá del 5G? Por supuesto, dice Keddy. La inteligencia artificial es otra de sus grandes preocupaciones, al margen de la "fontanería", porque la combinación de ambos elementos abre unas posibilidades antes inimaginables en sectores como la industria, pero también para la vida cotidiana. Los supermercados sin cajeros, de auto checkout, por ejemplo, serán una realidad con la combinación de ambos elementos, como han probado en las demostraciones de producto que han ofrecido en el Mobile.

¿Y qué tienen que ver Batman y Spiderman? Ambos son una muestra del tercer pilar estratégico sobre el que quiere asentarse el futuro y el presente de Intel al margen del 5G y la IA, las tecnologías inmersivas. En colaboración con Ericsson, Warner Bross, Nokia y Sony Pictures, la firma ha desarollado una nueva generación de juegos inmersivos en los que interactúan múltiples jugadores en distintos sitios al mismo tiempo. Con la tecnología, "nuestra vida puede ser una novela de ciencia ficción", bromea. Y para mejorarla, el gaming es también su apuesta de futuro.

Eclosión: hasta 2030 Para Keddy, 2022 será el año en el que empecemos a ver la extensión de las aplicaciones industriales del 5G. Sin embargo, fija hasta 2030 el periodo para la extracción del máximo potencial de esta tecnología y «su verdadero poder». Antes de esto, en 2020, llegarán los primeros terminales móviles con antenas 5G de Apple desarrollados por Intel. Es una fecha próxima, pero que representa una demora frente a los lanzamientos de sus grandes competidores, Qualcomm y Huawei, que ya han sacado al mercado sus referencias.