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El cerebro artificial ‘made in spain’ para las redes de T-Mobile y Softbank

TUPL, con un pie en Málaga y otro en Seattle, idea una plataforma software basada en inteligencia artificial capaz de ejecutar las tareas de los ingenieros de forma sistemática

10 SEP. 2019
8 minutos
Parte del equipo de la empresa TUPL, con sede en Seattle y Málaga.

Pongámonos en situación: un día cualquiera, hora punta, plaza de Cibeles. Sin molestarse en avisar, un nodo de una red de telecomunicaciones decide dejar de funcionar. Salta la alerta en la compañía telefónica en cuestión y empieza el trabajo a contrarreloj: obtener métricas, cotejar los datos y tomar decisiones. Demasiado tiempo y recursos. Y vuelta a empezar en cada incidencia. Más tiempo, más recursos. Pero ¿y si ese trabajo de los ‘telecos’ (que, por otra parte, no aporta valor añadido) pudiese hacerlo un cerebro artificial

Con esa premisa, un experimentado grupo de ingenieros andaluces decidió crear TUPL en 2014. Habían coincidido en el centro de I+D de tecnologías móviles que Nokia abrió en Málaga en el 2000. Después, tras la crisis de las puntocom, cada uno hizo su camino; pero el empeño de Pablo Tapia consiguió que años después se reencontraran. Estaba convencido de que se podían automatizar centenares de procesos de las telecomunicaciones... únicamente con software. 

Su plataforma no solo ha conseguido lo imposible, sino que pronto ha atraído a dos grandes clientes: al gigante nipón Softbank y al todopoderoso T-Mobile en Estados Unidos. ¿Su secreto? La simplificación del uso de tecnologías de inteligencia artificial

El germen de la compañía -que hoy emplea a medio centenar de personas  en sus sedes de Seattle, Málaga, Atlanta, Dallas y Tokio- surgió mientras Tapia trabajaba en T-Mobile en Seattle (EEUU). Allí se dio cuenta de que los ingenieros tenían que repetir muchas tareas rutinarias y que ese conocimiento solo existía en la cabeza de cada técnico. No había forma de automatizarlo. "Hacía falta crear un sistema operativo, una plataforma, que permitiese simplificar la creación de procesos de forma sistemática", comenta a INNOVADORES. 

Dejó su trabajo y, "contagiado por el espíritu emprendedor norteamericano", se lanzó a la piscina. Aunque no lo hizo solo, le acompañaron sus antiguos colegas de Málaga. "El primer problema fue la financiación", recuerda. "Al estar en Seattle, resultó relativamente sencillo". Dieron con un grupo de business angels al que le  encajó el proyecto e invirtió en ellos 1,5 millones de dólares... con solo un prototipo como prueba de que su tecnología funcionaba. 

Arrancó entonces su carrera como empresa y pronto se materializó su plataforma. "El objetivo era simplificar", destaca el cofundador y CTO de TUPL. "Al final, te da una serie de herramientas muy sencillas mediante las cuales puedes simplificar la conexión a la fuente de datos, la creación de modelos de decisión o la gestión de interfaz de usuario". Crear cada solución desde cero llevaría años, su sistema lo hace en unas semanas. 

La inteligencia artificial actúa como cerebro encargado de dirigir las decisiones de la plataforma, pero para Tapia el mayor esfuerzo de desarrollo no está ahí, sino en "todo lo que va alrededor". Se refiere a los sistemas periféricos de gestión de datos, monitorización, recursos... "La clave está en la operación". 

Con ese ‘pan’ bajo el brazo, el cofundador tocó a la puerta de T-Mobile, donde se ganó la oportunidad de hacer una prueba, en concreto, desarrollando una aplicación para la gestión automática de las quejas del cliente. "Resultó un éxito", reconoce. Y es que redujeron entre un 80-90% el esfuerzo de los ingenieros al cargo de la gestión de las reclamaciones. "No solo eso, sino que lo hacemos más rápido y con mayor calidad". ¿Por qué? Porque su plataforma puede aprender de las personas, es decir, utiliza el mismo proceso mental del ‘teleco’ que se encargaba de atender estas demandas, pero con una capacidad de análisis mayor y una reducción de tiempo increíble. Ante este resultado, T-Mobile acabó comprando la aplicación.

Desde entonces, su presencia en el gigante de telecomunicaciones ha ido creciendo. "Llaman a nuestra herramienta el ‘pulpo’ porque cada vez está conectada a más fuentes de datos", indica el CTO. Empezaron enganchados a seis y hoy ya llegan a 20. Así, han desarrollado otras aplicaciones para T-Mobile como una de gestión de problemas de red. "Ayuda a priorizar las alarmas, analiza qué pasa, cómo debe solucionarse y si es capaz, realiza alguna acción de arreglo rápido". No es el único operador que ya ha confiado en TUPL, el japonés Softbank también se encuentra en su cartera de clientes. "Hoy por hoy, tenemos a dos de las referencias mundiales de innovación". 

Gartner pone en el mapa su tecnología La avanzada tecnología de TUPL no ha pasado desapercibida para la consultora Gartner que, este año, ha incluido a la compañía en uno de sus prestigiosos listados. En este caso, les ha escogido como ‘cool vendor’ [proveedor disruptivo] en operaciones de red en comunicaciones. "Que Gartner te ponga en el mapa es muy importante", comenta el CTO. Reconoce que su compañía se ha centrado más en la ingeniería que en el marketing, por eso les sorprende más que una consultora de este nivel no solo haya dado con ellos -"no sé cómo"- y les recomiende como proveedores. "Nos da caché", señala Tapia.