Comercio    

El consumo, campo de pruebas de la industria

Unos lideran y otros les siguen. Quien abra el camino de la Industria 4.0, se colocará en el centro de una revolución que promete afectar a todos los sectores. Nadie está exento a ella.

27 FEB. 2018
4 minutos

Miren a Adidas. Una firma de moda deportiva que ha apostado por traer su producción a casa aprovechando el potencial de tecnologías como la impresión 3D o el Internet de la Industria. O a Bayer, que quiere digitalizar las granjas. Las fábricas serán tan flexibles y cercanas al cliente que, incluso, se podrán construir a sí mismas mientras se mueven. Al menos es la promesa que hace el fundador de la startup alemana Franka, que ha creado un robot colaborativo capaz de producirse a sí mismo mientras se traslada en un contenedor hasta el lugar donde se implantará. No sorprende, por tanto, que el líder en robótica industrial Kuka haya invertido en esta joven empresa.

La tendencia de acercar la fabricación al consumidor gana protagonismo este 2017. Llega incluso hasta la construcción. Las impresoras 3D en este sector no son nuevas, pero había un problema: la movilidad. Las opciones eran limitadas: o usar grandes camiones que trasladasen las piezas ya fabricadas hasta el lugar de la edificación o llevar las máquinas hasta allí y producir 'in situ'. La startup Millebot ha dado con la solución: integrar su impresora 3D en un contenedor de mercancías. El ingenio gana. 

Ingenio que, no se olviden, necesita salir a la calle. Parece que tecnología necesita llegar al consumidor final para, finalmente, tocar a la industria. Piensen, por ejemplo, en los teléfonos inteligentes. Su popularización ha permitido abaratar el coste de sensores y baterías, que a su vez, ha logrado que el Internet de las Cosas pueda industrializarse. Lo mismo pasará con la Inteligencia Artificial. Su vía de entrada en el público volverá a ser el 'smartphone'. Así lo indica un informe de Deloitte Global, que predice que este año cerca de 300 millones de smartphones incorporarán funcionalidades de aprendizaje automático en los próximos 12 meses. Llevar 'machine learning' en el bolsillo tendrá un impacto tremendo en la forma en que las personas interactúan con la tecnología. Después vendrá la industria. 

¿Otro ejemplo? La Realidad Virtual y la Aumentada. La Realidad Aumentada existe desde hace años, pero tuvo que venir Pokémon Go para que las personas la conociesen y (más importante) la aceptasen. Tras su popularización entre el público general, serán las empresas quienes la adopten. Dice el CEO de Intel, Brian Krzanich, que la "Realidad Virtual puede transformar el lugar de trabajo de millones de personas, haciéndolo más seguro al permitir a los empleados realizar inspecciones peligrosas desde una distancia segura". También ha recordado el "potencial" que esta tecnología para "salvar vidas en misiones de búsqueda y rescate y en situaciones de desastres naturales". Algunas ya habían dado el paso, pero sólo las más inquietas. ¿El resultado? La industria vuelve a llegar tarde.