Industria    Internet de las cosas

El ‘pegamento’ español de los hogares inteligentes

Smart IoT Labs es una startup, financiada por Wayra, que fabrica sensores inteligentes que respetan la privacidad en la casa

11 FEB. 2019 - Las Vegas (EEUU)
5 minutos
Los dispositivos de Smart IoT Labs que se lanzarán al mercado en la segunda mitad de 2019. / INNOVADORES

Poco a poco vamos llenando nuestras casas de objetos conectados de toda índole: desde altavoces como los Amazon Echo o los Google Home hasta termostatos inteligentes, sensores de humedad y humos o cerraduras inteligentes. Sin embargo, todo este despliegue de tecnología se queda cojo en dos puntos fundamentales: la privacidad de los usuarios (muy cuestionada en los últimos tiempos) y en la capacidad proactiva que realmente tienen esos equipos cuando se pretende que trabajen de forma coordinada para hacer nuestra vida más fácil.

Para hacer de pegamento entre el ecosistema de dispositivos conectados, impulsar esa capacidad de acción y, sobre todo, dar la tranquilidad en el uso de los datos recopilados, surge un proyecto español llamado Smart IoT Labs. La empresa, de origen sevillano y financiada por Wayra (el paraguas de innovación de Telefónica), propone una aproximación de hardware y software completa para el hogar inteligente.

Su kit inicial, como explican los fundadores José Murillo y Jesús González a INNOVADORES, parte de un dispositivo central que conecta los distintos sensores (propios de Smart IoT Labs o de terceros) entre sí y con los algoritmos de inteligencia artificial que sostienen su valor diferencial.

Entre otras funciones, esta tecnología permite reconocer el plano de la vivienda (integrando los objetos no conectados en la ecuación, alertando de ventanas abiertas o si nos dejamos la plancha encendida gracias a sensores de movimiento o de humos), controlar la temperatura, ahorrar energía (detectando si hay alguien en casa o si tenemos la calefacción encendida con las ventanas abiertas), mejorar la seguridad doméstica (avisando de la presencia de desconocidos cuando estamos fuera) o, especialmente, cuidar de la atención a los habitantes del hogar. 

Así pues, destacan Murillo y González, "podemos saber que en la casa vive una persona mayor y que suele darse una ducha de 20 minutos, pero que ese día lleva ya una hora en el baño. En ese caso, mandamos una alerta a la persona de contacto para que sepa que algo puede ir mal". Lo mismo ocurre con la vigilancia de los menores cuando están solos en la vivienda, por ejemplo.

El propósito de la startup es ir combinando sus propios dispositivos con los despliegues ya realizados por empresas de telecomunicaciones y utilities (como las eléctricas) para acelerar su adopción. Por el momento, su trabajo está centrado en entrenar los algoritmos que den soporte a tan ambiciosos objetivos, para lo que están deseplegando alrededor de medio centenar de dispositivos en hogares andaluces para capturar más información, enriquecer y validar su sistema en diferentes entornos.  

Una carrera de fondo desde que estos emprendedores se liaran la manta a la cabeza -José Murillo abandonó Microsoft después de 15 años mientras que Jesús González fue investigador de inteligencia artificial en IBM e ingeniero de software en Intel- que debería dar frutos en la segunda mitad de este año, cuando lancen al mercado su producto. Entre medias, Telefónica ya ha licenciado algunos de sus algoritmos para el depliegue de Movistar Home, en lugar de desarrollarlos internamente como se había propuesto inicialmente. 

Campo por recorrer La firma de análisis Gartner estimaba recientemente que las tecnologías de 'smart home' apenas alcanzan el 10% de su potencial en la actualidad, debido a temores en materia de privacidad y por la falta de casos de uso realmente útiles para los consumidores.