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Emprendedores ‘tech’ crean un centro de excelencia para formar y atraer programadores

Assembler School nace en Barcelona para ayudar a paliar la escasez de talento tecnológico y responder a las necesidades de las empresas

03 SEP. 2019 - Barcelona
7 minutos
Las instalaciones de este nuevo centro de talento en Barcelona. / INNOVADORES

Badi, Holaluz, Holded, Marfeel y Ulabox se han unido para crear el primer centro de excelencia en Barcelona que preparará a programadores juniors para que sepan afrontar los retos tecnológicos de las empresas de alto crecimiento. Se trata de Assembler School, fundada por Cristian Fondevila y Kasia Adamowicz. El centro aplica el modelo estadounidense tuition-free, un contrato a éxito con el alumno, que le permite acceder a los estudios sin desembolsar coste alguno hasta obtener un contrato laboral.

No es un secreto la necesidad vital que tienen las empresas hoy en día para encontrar programadores altamente cualificados, capaces de afrontar retos tecnológicos cada vez más complejos. Assembler School presenta un programa bilingüe pionero en España, focalizado en el aprendizaje basado en proyectos, mediante una metodología colaborativa en la que el alumno se convierte en su propio profesor. Iniciará su andadura el próximo mes de octubre con el Programa Full Stack Development, de una duración de nueve meses y un precio de 10.500 euros, que se desarrollará en un espacio único, el edificio Ocean, ubicado en el paseo de Joan de Borbó de Barcelona, con grandes ventanales frente al mar, un espacio ideal para fomentar la creatividad y el networking.

El trabajo diario e interactivo de los alumnos irá acompañado de un coordinador académico, mentores y de intervenciones de expertos tecnológicos del sector, que les guiarán y asesorarán en su aprendizaje. La primera acción formativa de Assembler School se centra en los ámbitos Front-end, Back-end, Software Architecture y Web Development, que habilitarán a los estudiantes para crear soluciones adecuadas en cualquier lenguaje.

La formación que ofrece el nuevo centro está basada en el modelo peer learning, que ya utilizan prestigiosos centros de Estados Unidos, como Lambda School y Holberton -a las que se dirigen empresas como Amazon, Google, Facebook, eBay o Uber para contratar a sus programadores-, y centra el aprendizaje en la colaboración entre los alumnos. Aquí son los mismos estudiantes, con conocimientos previos de programación, que eligen, analizan y dan respuesta a los retos prácticos, y presentan proyectos que deben desarrollar entre todos.

Desaparecen las clases magistrales, las asignaturas y los profesores en el sentido más clásico del término, y rompe con el paradigma tradicional de la educación. Para Assembler School, comenta Kasia Adamowicz, “lo verdaderamente importante son las habilidades y capacidades del alumno”. Este método permite a los estudiantes desarrollar sus conocimientos colaborando con sus compañeros en un entorno de alto talento y con metodologías que se usan en las empresas. Al finalizar cada una de las etapas, son los propios estudiantes los que evaluaran (peer-to-peer) a sus compañeros.

Desde el día que el alumno ingresa en Assembler School y hasta que consiga un contrato laboral, con unos ingresos mínimos de 24.000 euros anuales, no deberá abonar cantidad alguna. Según estipula el contrato, en el momento que obtenga trabajo, el alumno retornará mensualmente una pequeña parte del coste de los estudios y dispondrá de hasta cinco años para hacerlo, si fuera necesario. “El novedoso contrato a éxito, un elemento clave para atraer y formar talento tecnológico, permitirá acceder a nuevos conocimientos sin abonar coste alguno hasta que encuentre trabajo”, comenta Fondevila, CEO de Assembler School.

El centro colaborará en la búsqueda de la mejor posición y salarios posibles, a través de sus partners y colaboradores, y no recibirá cantidad alguna si se diera el caso que no surgieran ofertas laborales o éstas no fueran compensadas con el salario mínimo esperado y establecido en el contrato. Assembler School tiene previsto conceder 30.000 euros en becas a los mejores alumnos y a los estudiantes sin recursos interesados en el curso, entre ellos a mujeres que quieran desarrollar carreras tecnológicas.

El contenido del programa, realizado conjuntamente con empresas partner y basado en las necesidades del mercado, cuenta con mentores como Daniel Giménez, cofundador de Trovit y CEO y cofundador de Finletic; Sergi de Pablos, cofundador y CTO de Ulabox.com o Sacha Fuentes, cofundador y CTO de Coverfy. Además, los alumnos contarán con el apoyo de expertos tecnólogos y desarrolladores entre los que se encuentran directivos de compañías como Holaluz, LogiTravel, Emagister o Badi.

Para Juan Margenat, COO y cofundador de Marfeel, una de las startups que colaboran en el proyecto, el centro “es una gran iniciativa que cubre un hueco muy importante. Ayuda a formar y atraer talento tecnológico tan imprescindible hoy en día, especialmente en Barcelona, pero también en el resto de hubs tecnológicos de Europa”.