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Estos dos proyectos biotech vascos, en el punto de mira del MIT

Se trata del desarrollo de un dispositivo para facilitar endoscopias y el de un sensor para detectar células tumorales en sangre

09 MAY. 2019
7 minutos
Dos proyectos del centro tecnológico IK4-Tekniker entra en el programa de mentoría del MIT. / INNOVADORES

El desarrollo de un dispositivo para facilitar endoscopias y el desarrollo de un sensor para la detección de células tumorales en sangre son los dos proyectos del centro tecnológico vasco IK4-Teckniker en el Programa de Mentorización Internacional del Massachusetts Technology Institute (MIT) y la Fundación para la Innovación y la Prospectiva en Salud en España (Fipse).

En concreto, el centro tecnológico fue seleccionado en la tercera edición del programa, finalizado el pasado diciembre, con la presentación del desarrollo de un prototipo de sensor nanoplasmónico para la detección de células tumorales en sangre de pacientes con cáncer. El objetivo es llevar a cabo un seguimiento más eficaz de los pacientes con cáncer, aportando información rápida a través de una muestra de sangre sobre el resultado de las terapias utilizadas y el desarrollo de la enfermedad.

Habitualmente estas pruebas se realizan con técnicas de imagen o con biopsias del tejido tumoral. "Con este desarrollo se pretende dar un paso más y avanzar en nuevas técnicas de diagnóstico no invasivas, como la biopsia líquida". El reto de los investigadores es que una simple muestra de sangre sea capaz de detectar las células tumorales que están circulando en la sangre, lo que permite hacer un seguimiento más frecuente de la enfermedad con menos molestias para el paciente.

IK4-Tekniker es responsable en este caso, de la fabricación de la microfluídica y de las láminas de oro nanoestructuradas, que al ser iluminadas producen el efecto plasmónico que permite detectar y contar las células presentes sobre su superficie. Además, ha colaborado en el diseño del montaje óptico, liderado por la Universidad de Cantabria y en la captura y funcionalización de las superficies, desarrollado por el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Este mismo hospital lidera también el trabajo basado en líneas celulares de cáncer cultivadas en el laboratorio, así como con células cancerígenas extraídas de pacientes.

Por otra parte, la otra iniciativa consiste en el desarrollo de un dispositivo para uso clínico y anestesia que protege la dentadura y los labios de los pacientes y también los instrumentos médicos en las intervenciones que requieren de su introducción a través de la cavidad oral para acceder al tracto digestivo y a la vía aérea inferior, bajo sedación o anestesia general.

Este proyecto tiene como objetivo facilitar la realización de endoscopias, procedimientos de reducción gástrica, fibrobroncoscopias, ecocardiografías transesofágicas, cirugías del área de otorrinolaringología y maxilofacial o intubación orotraqueal. Para el prototipado se han utilizado diversas tecnologías de impresión 3D por su versatilidad y competitividad a la hora de fabricar geometrías complejas, además de materiales certificados para uso sanitario. Está previsto que el dispositivo, una vez definida su geometría final, se industrialice y se fabrique mediante moldeo por inyección.

Este dispositivo ha sido desarrollado en colaboración con los médicos e inventores miembros del equipo de anestesistas del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Programa del MIT y Fispe

Ambos proyectos de investigación biosanitaria, protegidos por patentes y a los que el centro tecnológico ha aportado su conocimiento científico, se han sumado a otras iniciativas, lideradas por diversos hospitales españoles, para formar parte del programa, que se ha desarrollado durante los últimos tres años con la colaboración de más de 20 mentores del entorno del MIT, de la Escuela de Medicina de Harvard (Harvard Medical School) y del sector empresarial y financiero de Massachusetts.

“Haber sido seleccionados para participar en este programa tiene gran relevancia para nosotros porque supone el reconocimiento de Fipsey del MIT. Además, nos dieron la oportunidad de trabajar en el programa IDEA2 Global del MIT junto con relevantes mentores en investigación e innovación biomédica, quienes atesoran una trayectoria de enorme prestigio internacional en el desarrollo de dispositivos, la creación de startups, la búsqueda de vías de financiación y la puesta en contacto con inversores particulares o grupos de inversión”, asegura Santos Merino, investigador de IK4-Tekniker.

La experiencia tiene como objetivo apoyar las tecnologías biomédicas más innovadoras con la misión de contribuir a su transformación en soluciones avanzadas aplicables en situaciones reales de tratamiento y cuidado de la salud.