La granja digital tiene la llave para alimentar a la Humanidad

Apps móviles, robots, analítica avanzada de datos, conectividad... La agricultura quiere digitalizarse. ¿Su último paso? Acoger la realidad virtual y la aumentada. El caso de uso es sencillo.

Innovadores
02 MAR. 2018
4 minutos
Proyecto de colaboración entre Bosch y Bayer para el sulfatado automático. BOSCH

Los cultivos, monitorizados con sensores, advierten al agricultor de cuándo necesitan agua, fertilizantes o pesticidad. El usuario solo tiene que enfocar al huerto con su cámara del móvil y sobre la pantalla del móvil aparecen imágenes en 3D sobre el mapa geolocalizado. Como Pokémon Go, sólo que, en lugar de Pikachu, aquí el protagonista es la planta. Esto sólo una muestra más de cómo la agricultura puede aprovechar las nuevas tecnologías de forma sencilla y práctica para dar respuesta a un reto mucho más serio: el de la alimentación del futuro.

El desfío no es pequeño: garantizar el abastecimiento en medio del mayor desafío demográfico global de la historia, pero minimizando los efectos adversos de su actividad, desde los que se atribuyen a los transgénicos, hasta su impacto en el cambio climático y la reducción de biodiversidad. 

Asia ya es el mayor mercado de alimentos del mundo, y se espera que para 2050 sólo su población alcance los 5 mil millones, en un aumento de 900 millones de personas, dice el Foro Económico Mundial. Debido a su creciente clase media, es probable que la región represente la mitad del aumento anual en consumo de carnes rojas y de ave, y más de tres cuartos del aumento del consumo de carnes de pescado entre hoy y 2030. Para entonces, más del 60% de la demanda total de cereales en el mundo en desarrollo provendrá de Asia del Sur y del Este. Para dar respuesta a esta creciente demanda, la producción de alimentos tendrá que aumentar en un 60 o 70% en comparación con hace una década.

La llamada 'granja digital' se presenta como la mejor solución. Un concepto que implica la introducción de una serie de nuevas herramientas en un sector, hasta ahora, ajeno al mundo digital. Bayer, por ejemplo, está trabajando ya en España con tecnología espacial para, desde fuera de la Tierra, monitorizar cultivos y conocer necesidades que no se perciben en el campo, ni siquiera estando frente a las plantas.

La Inteligencia Artificial también se presenta como una buena aliada. Monsanto acaba de unir fuerzas con la tecnológica Atomwise para aplicar algoritmos de aprendizaje profundo en el análisis de millones de moléculas de productos para la protección de los cultivos.

"La base de la alimentación seguirán siendo cereales, maíz y arroz. De hecho, el arroz en estos momentos es la base de la alimentación para el 50% de los humanos. Y si queremos comer más carne, serán los cereales los que alimenten a los animales que nos vamos a comer. El agricultor contará con herramientas que no tenía y que hace 10-15 años no soñábamos. Desde su móvil puede revisar si se aplicó el fertilizante. Esto nos da una calidad de control, una amplitud de control, pero principalmente una maximización de los recursos, que es lo que buscamos: quitarle presión a los recursos", sintetiza el director general de Bayer CropScience Iberia, Adonay Obando.