Industria    Marítimo

La realidad aumentada entra en los astilleros gracias a esta solución gallega

Racon usa esta tecnología inmersiva para guiar con precisión al operario en los trabajos de habilitación naval

22 ABR. 2019
5 minutos
Así se visualiza una sala de un barco con la herramienta móvil Racon. / Innovadores

Nadie dijo que montar un barco fuese fácil. La habilitación naval todavía está muy ligada a la artesanía, al saber hacer y la experiencia. Aun así, el descontrol está servido. Las interpretaciones de los planos son subjetivas, las mediciones se realizan manualmente, surgen modificaciones que no son reportadas… Cambios que no quedan reflejados en ningún sitio.

“Cuando se termina la nave suele ocurrir que no coincide con el diseño de la ingeniería”, reconoce Diego Santonja, portavoz de Mind, empresa líder del proyecto Racon. Ahora, “todas las piezas del puzle” se han unido para gestar una solución móvil que lleva la realidad aumentada a los astilleros.

Racon ha trasladado la visión de la Industria 4.0 al sector naval. El resultado es el desarrollo de una aplicación móvil, basada en tecnologías inmersivas, de asistencia al operario y soporte a la supervisión de la habilitación del barco. Así, el usuario puede completar con la máxima precisión los trabajos de ensamblaje e instalación de armamento y maquinaria.

Para que la solución fuese integral, se buscó socios que cubriesen toda la cadena de valor: Mind (líder del proyecto) y Nodosa, como usuarios finales; Tesla y Easyworks, como diseño y desarrollo de herramientas móviles; Ghenova, especializado en proyectos de construcción naval; y Aimen Centro Tecnológico.

Dos son las tecnologías que sostienen la plataforma Racon: la realidad aumentada, que guía al usuario, y herramientas de integración vertical con el sistema de gestión (ERP/PDM), que permiten reportar el estado de la construcción del barco ‘in situ’. Estos detalles se plasman en un modelo CAD que, en tiempo real, puede ser revisador por los diseñadores, los inspectores o los supervisores de la obra.

El funcionamiento es de lo más sencillo y práctico. El usuario lleva una ‘tablet’ con el software Racon, que tiene precargados los planos de la nave. “Cuando entra en la sala del barco vacía, con un equipo de proyección conectado a la tableta, puede ver el lugar exacto donde iría toda la obra”, explica Santonja. El tubo, el compresor, el cableado… Todo se proyecta sobre su ubicación real. “Cada especialista, tendría su biblioteca con los planos que necesita; pero el plano final es el mismo”, puntualiza.

En realidad, resalta el responsable de Racon, el proyector actúa como localizador, la auténtica clave de esta tecnología. Este sistema de ubicación en interiores de buques permite determinar la posición del operario haciendo uso de las imágenes 2D capturadas por el dispositivo móvil y de los diseños CAD 3D de la zona de trabajo (‘matching-CAD’).

¿Ventajas? Mejora la eficacia de los trabajos de fabricación, el ‘lead-time’ y las condiciones laborales, ya que “se reducen las limitaciones en la actualidad de los trabajos de habilitación en astilleros”. Y es que con esta solución, los operarios no necesitan hacer tantas operaciones y, por tanto, se minimizan los errores.

Racon, que ha contado con un presupuesto de 1,25 millones de euros, ha finalizado ya con éxito. “La solución funciona”, afirma Santonja. Ahora se abre la puerta a una segunda fase, basada en agilizar la localización y mejorar la funcionalidad. “Existe mucho interés en el mercado”, sostiene.