TIC    Realidad virtual

La realidad virtual supera sus límites para resucitar la Mérida romana

Imageen lleva las tecnologías de inmersión al nivel máximo de realismo alcanzado hasta ahora para recrear los teatros romanos de Mérida y Cartagena

Creu Ibáñez
16 MAY. 2018
6 minutos
Inmersión entre el público del teatro romano de Cartagena durante una pantomima. / Imageen

De pronto te encuentras de pie, en medio de unas gradas repletas de gente ataviada con ropajes ¿romanos? Unos aplauden. Otros abuchean. No es un viaje en el tiempo, pero casi. Estás de turismo en Carthago Nova, la capital del imperio cartaginés en Hispania.

Solo con un gesto, ponerte unas gafas de realidad virtual y gracias a la tecnología 3D, puedes sumergirte en la historia de esta ciudad mientras paseas entre sus restos arqueológicos. Ya no es necesario ser un experto o que una audioguía te cuente qué es lo que estás viendo y te imagines cómo será. Ahora, gracias a empresas como Imageen, no tienes que imaginarlo, sino vivirlo y disfrutarlo.

Hace más de 15 años, Víctor de Vega y Andrés Serranos paseaban por los restos de un yacimiento portugués y no acababan de entender lo que estaban viendo, cómo podí­a haber sido esa construcción en su origen. "Tendrí­amos que poder reconstruirlo con un casco de realidad virtual", dijeron entonces. Era la semilla de Imageen, que no sembraron hasta 2014 cuando ya era posible lo que entonces solo imaginaron.

"Somos creadores de contenido audiovisual pero de una forma peculiar, inmersiva gracias a la tecnología aplicada de la realidad virtual. Nuestros proyectos son como pequeñas pelí­culas para entender cómo era el pasado del lugar que estamos visitando". Así­ define a INNOVADORES uno de sus cofundadores Víctor de Vega esta nueva forma de hacer turismo y de dar vida a monumentos históricos y yacimientos. Con la realidad virtual y la tecnología 3D se crea "un nuevo modelo de disfrute a través de la inmersión para entender, a partir de los restos que quedan, lo que hubo en una etapa de esplendor".

Los móviles se convierten en una ventana para mirar hacia el pasado

Las gafas de realidad virtual, a través de un sensor GPS, detectan dónde está situado el visitante, en qué punto 360º está para ofrecerle los contenidos correspondientes. En realidad, es como una versión premium de la obsoleta audioguía, ya que al comprar la entrada para visitar, por ejemplo el teatro romano de Cartagena, puedes alquilar unas gafas para poder disfrutar de una experiencia "virtual e inmersiva".

Para De Vega una clave del desarrollo de este tipo de proyectos ha sido el boom de los smartphones cada vez más potentes para recoger estas "experiencias 360º". "Los móviles se convierten en una ventana para mirar hacia el pasado, pero al ponerte las gafas [de realidad virtual] te sumerges en el pasado a través de la inmersión". Para lograr esta sensación, Imageen elabora contenidos "hiperrealistas, trabajando el modelado, la texturización y renderización: las cosas son como son, es decir el suelo de madera no puede brillar como el de mármol, por ejemplo. Son efectos en las texturas para no parecer un videojuego, sino para hacer real el espacio en el que se mueve el visitante".

Con las gafas de realidad virtual te sumerges en el pasado a través de la inmersión

A través de las gafas el turista puede disfrutar, por ejemplo, de una obra de teatro representada en estos grandiosos monumentos, como en el teatro romano de Cartagena o en el de Mérida. Pero también puede conocer la historia de estas 'piedras', saber que parte es reconstruida y cuáles son las primeras que se encontraron. "Queremos que vivan la experiencia arqueológica", incide De Vega, que pone un ejemplo del próximo proyecto que van a lanzar este mes de mayo: "Llevamos al visitante a 1910 la colina de las Siete Sillas de Mérida", como ahora se conoce el lugar donde se hallaron los primeros restos de este emblemático monumento romano, del que apenas se veía la parte superior de siete sillas de la cavea.

La Carthago romana Este fin de semana se estrena el proyecto de Imageen en la Cartagena romana: "No solo llevamos al turista a esta época, sino que le mostramos qué ocurría allí". Es un viaje inmersivo que va más allá de la reconstrucción de un monumento histórico, al hacer partícipe al visitante, por ejemplo, de una representación teatral, una pantomima de la época, que se representaba en el teatro.