Opinión    INSURTECH

La salud del futuro

Josep Santacreu
11 ENE. 2019
7 minutos

El sector asegurador continúa adaptándose a la nueva realidad del día a día para seguir construyendo los fundamentos de lo que será “la salud del futuro”, absorbiendo los avances tanto sociales como tecnológicos que suceden alrededor. La industria evoluciona hacia un seguro más digital, que abre un nuevo panorama infinito de posibilidades con nuevos productos conectados, personalizados y adaptados a las necesidades del usuario en todo momento.

El actual ecosistema de salud empezó hace años su particular proceso de digitalización y, desde el sector asegurador, se trabaja para hacer el acceso al servicio más sencillo y cómodo para los usuarios. Pronto será más y más común que los pacientes obtengan sus informes médicos o los resultados de sus chequeos en cuestión de minutos, gracias a las nuevas tecnologías. Ya existen módulos de salud operados por inteligencia artificial que permiten a los usuarios completar exploraciones de cuerpo completo de forma autónoma, en los que se pueden llegar a controlar muy rápidamente parámetros como el azúcar en sangre, la presión arterial, la masa grasa, la masa muscular o la hidratación. Los centros médicos podrán monitorizar la información en un instante y, si hay cualquier irregularidad, llamar al paciente o cliente potencial para afrontarlo antes de que se convierta en un problema mayor.

Así pues, la nueva tecnología tiene también como objetivo facilitar el proceso de realización de chequeos médicos, haciéndolo accesible para los clientes en centros comerciales, farmacias, gimnasios o incluso en los supermercados. Desde el sector seguros, por ejemplo, se está invirtiendo mucho en e-health y en todo lo relacionado con la salud del futuro. Entre otras iniciativas, se están desarrollando soluciones de telemedicina, muchas de ellas dirigidas a países con alta mortalidad infantil, donde la atención pediátrica no llega a tiempo. Entre otras iniciativas, encontramos los maletines digitales, que facilitan la recogida de datos de valor con un perfil personal de cada paciente y envía, al momento, toda la información necesaria para que un doctor pueda emitir una orientación diagnóstica directamente desde su consulta. Así, en caso de que un niño/a se encuentre mal, se le pueden hacer una serie de pruebas rápida y cómodamente, se contacta con un médico y este va avanzando un diagnóstico y soluciones al instante.

Estos Puntos de Salud Inteligentes, también conocidos como Smart Health Points, permiten medir todos los parámetros de la salud sin necesidad de ir al médico, con el objetivo de cambiar los hábitos y el futuro del sector sanitario y de los seguros de salud gracias a la aparición de la medicina digital o la telemedicina. Estos se suman a otros productos que ya se están ofreciendo, como las apps de salud que calculan diversos parámetros de la salud y proponen programas para mejorarla; o las apps de consulta médica digital que permiten tener una visita con el médico a través de chat y videollamada desde cualquier lugar. En todo caso, lo más importante actualmente en el sector de los seguros de salud, es que las compañías deben tener una proyección definida hacia la salud del futuro y dedicar esfuerzos a la evolución del sector.

Además de mejorar la vida y a salud de las personas, estos avances tecnológicos podrían implicar una reducción de costes en el futuro de la medicina personalizada, gracias a las teleconsultas a distancia, la reducción de la movilidad en diversos momentos del tratamiento, la monitorización mediante dispositivos de los parámetros de salud o la reducción de tiempo a la hora de elaborar pruebas y obtener resultados. También optimiza la digitalización de los procesos y operaciones internas de los centros médicos.

Con total seguridad, todas estas iniciativas que estamos viviendo y las que aún quedan por llegar, tendrán seguro un impacto positivo en la evolución de los costes futuros, aunque ahora se puede percibir con ciertos aires de respeto por parte de algunos sectores la industria. Lo que es innegable es que la salud del futuro se transformará traduciéndose en un importante cambio de hábitos. De hecho, ya está cambiando, así que todos los actores que participamos en este entorno tan crucial como es la salud debemos incorporar todas estas novedades de la forma más responsable y útil para el usuario.

Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros