Comercio    PALABRA DE CIO

Las galletas de Mercadona se hornean con big data

El director de Sistemas del Grupo Siro, proveedor alimentario, explica el proceso de transformación digital de este fabricante, a nivel interno y de cara al cliente

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Carlos Herrero, director de Sistemas del Grupo Siro. / Vicent Bosch

En 1991 surgía en la pequeña localidad de Venta de Baños (Palencia) una de esas empresas desconocidas para la mayoría de los ciudadanos, pero cuyos productos son omnipresentes en cualquier hogar. Hablamos del Grupo Siro, uno de los principales fabricantes de galletas del país y, actualmente, uno de los proveedores de confianza de Mercadona para la elaboración de la bollería de su marca blanca Hacendado. Fusionada ahora con el gigante Cerealto, este coloso cuenta con 14 fábricas en España y cinco más en otros países del globo. Y aunque estemos hablando de deliciosas galletas, detrás del cereal y el horneado existe un proceso digital que es el que posibilita garantizar la máxima calidad y optimizar los costes de fabricación.

En esa línea, Carlos Herrero, director de Sistemas del Grupo Siro, explica a INNOVADORES que "nuestro negocio consiste en transformar el cereal en producto alimentario, dentro de una cadena de valor muy grande en la que estamos viviendo un proceso de innovación radical. Por ejemplo, en el mundo de la agricultura, la tecnología supera lo que nadie piensa y las productividades crecen a un ritmo brutal. Junto a eso, la industria 4.0 está llegando y supondrá un cambio radical en la forma en la que gestionamos la información en las fábricas que tenemos".

De hecho, el Grupo Siro ha hecho una ambiciosa apuesta por digitalizar muchos de sus procesos de producción. Ahora mismo, sus 19 fábricas están conectadas a un mismo sistema central de la germana SAP,  al que acceden sus 800 usuarios y donde se interconectan los datos de sus miles de sensores instalados en las 125 líneas de fabricación operativas. La compañía castellanoleonesa también se ha marcado un proyecto de industria sin papeles a dos años vista, entregando dispositivos móviles y soluciones de negocio adaptadas a estos terminales a sus distintos trabajadores.

Pero la transformación digital va mucho más allá de estas mejoras operativas, al fin y al cabo orientadas a la reducción de costes y la mejora de la eficiencia. En palabras de Herrero, "el mercado nos obliga a cambiar y las nuevas tendencias de consumo o las preferencias del cliente nos están exigiendo productos más saludables y de calidad. Por tanto, tenemos que innovar tanto en productos como en los procesos internos para llevarlos a cabo".

Por ejemplo, una preocupación constante para el Grupo Siro es la trazabilidad de los productos que comercializa, desde la semilla hasta la galleta que encontramos en el supermercado. En el caso de la agricultura, "en todo momento tenemos conocimiento de las tareas en el campo, porque todos los tractores de John Deere con que trabajamos están monitorizados y la información fluye en tiempo real", detalla el directivo de la firma.

Una vez en el lineal de la tienda, la labor pasa a ser de entender los hábitos de consumo de los clientes y cómo ofrecerles la mejor experiencia posible. "Aplicamos inteligencia cognitiva para detectar tendencias. También nos conectamos en redes sociales y aplicamos algoritmos de inteligencia cognitiva para hablar con los consumidores y entender qué es lo que quieren".  Y para muestra del alcance de la estrategia, un botón: "De 15.000 documentos semanales analizados hemos pasado a dos millones. Si en poco tiempo los directivos de negocio ven sus efectos, serán ellos los primeros que van a tirar del carro. La tecnología es tan buena que los resultados se obtienen rápido".

Y, entre medias, la fábrica cada vez más conectada e inteligente. "En la planta desarrollamos pilotos con SAP Leonardo, porque tenemos máquinas industriales de diferentes fabricantes y años, todas ellas repletas de datos que no somos capaces de procesar. El objetivo que nos hemos marcado es lograr información y llevarla al big data para tomar decisiones", añade Carlos Herrero. "Buscamos saber todas las variables que afectan a nuestros procesos de fabricación. En las dos o tres horas que dura el proceso de fabricación queremos conocer lo que ocurre para mejorar los procesos y anticiparnos a cualquier incidente".

Todo ello lleva a Herrero a una clara conclusión de cara al futuro de los departamentos técnicos en empresas como la suya: "Las empresas están experimentando un cambio brutal. Los responsables de innovación empezamos a estar muy cerca de la dirección. Es un cambio muy importante propiciado por la tecnología, que impacta en todos los puestos de la empresa. La información plana está en todos los sitios y el software está presente en todos los procesos internos".

Simplicidad Carlos Herrero se muestra entusiasmado con el "cambio radical en la forma de entender la organización interna de las compañías" que está provocando la transformación digital y que está dando un protagonismo destacado a las áreas de innovación. Pero, al mismo tiempo, advierte de los riesgos de hacer una chapuza en un camino a veces marcado por las prisas y la exigencia de un mercado cada vez más competitivo. "Algunas compañías cometemos el error de coger los procesos actuales y llevarlos al mundo digital, perpetuando las compañías superburocráticas. Pero en estos momentos, si no eres simple y reenfocas estos procesos no puedes seguir en la ola".