Agro    BIOLOGÍA

Las plantas de interior, los futuros sensores para el hogar

Investigadores de la Universidad de Tennessee diseñan plantas con herramientas de biología sintética para detectar agentes en el ambiente de la habitación agentes nocivos para la salud, como moho o gas radón

29 AGO. 2018
3 minutos

Y si las plantas de interior pudiesen monitorizar las casas? Una investigación de la Universidad de Tennessee ha demostrado que es posible modificar genéticamente este tipo de vegetales para que actúen como sensores y lancen una alarma en caso de peligro.

La idea de los fitosensores no es nueva, aunque sí es la primera vez que el concepto de biología sintética se aplica a plantas de interior. Los autores defienden su propuesta, ya que estas plantas suelen estar por toda la casa, de forma que monitorizan todo el perímetro. La biología sintética es la que permite a los agricultores cultivar plantas que se han diseñado para resistir diferentes situaciones climáticas adversas, como la sequía, o determinadas plagas.

Esta investigación de la Universidad de Tennessee aplica esta tecnología a las plantas de interior. “A través de las herramientas de la biología sintética diseñamos plantas de interior que sirven como elementos de diseño arquitectónico y al mismo tiempo funcionen como sensores que detectan agentes ambientales que pueden dañar nuestra salud, como moho, gas radón o alto concentraciones de compuestos orgánicos volátiles”, explica Neal Stewart, uno de los coautores de este estudio.

Stewart subraya que estas plantas ‘biosensores’ se pueden diseñar para reaccionar de formas diversas al detectar agentes, por ejemplo podrían cambiar gradualmente el color de su follaje o incluso usar la fluorescencia. Pueden ser mucho más que un elemento decorativo agradable a la vista, puntualiza el profesor del UT Herbert College of Agriculture.

No obstante, los investigadores matizan en su estudio que se necesitarán densas poblaciones de biosensores, por lo que apuestan por diseñar “muros” de plantas para que estas actúen como monitores que analizan el ambiente de la casa. De este modo, “los elementos biológicos asumen un papel integral en el espacio y contribuyen activamente al bienestar holístico del ocupante”, señala Rana Abudayyeh, coautora del estudio y profesora del UT College of Architecture and Design’s School of Interior Architecture.