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LG trae a España su negocio de placas solares

Tras los cambios regulatorios y el final del 'impuesto al Sol', la compañía estima la instalación de un hogar autosuficiente en unos 15.000 euros, con una garantía de 25 años en funcionamiento

07 FEB. 2019 - MADRID
7 minutos

El Sol sale para todos y, desde ahora, en España también para LG. El fabricante coreano, que se declara número uno mundial en el mercado de paneles solares (55.400 millones de dólares al año, mientras que la suma de negocio de una decena de sus principales competidores son 23.700 millones), ha decidido traer por fin sus productos a España, en respuesta a los cambios regulatorios y la eliminación del impuesto al Sol. LG lleva 30 años fabricando paneles solares.

"La energía fotovoltaica es la que genera ahora el kilovatio más barato, puede competir con los mercados mayoristas de electricidad", asegura Estefanía Caamaño, del Instituto de Energía de la Universidad Politécnica de Madrid, en una presentación celebrada en el Colegio de Arquitectos de Madrid para subrayar la integración de los paneles solares con la arquitectura, la gestión energética, el control y el urbanismo. "Y una instalación cuesta ahora un 20% de lo que costaba hace cinco años", añade.

Caamaño explica un estudio realizado hace 7 años en Vitoria, "una de las zonas con menor radiación solar de España", en el que analizaron la superficie de tejados, orientación de las cubiertas, pendientes… y concluyeron que "el 75% de la energía de la ciudad podría venir de las cubiertas". Eso con las placas disponibles entonces.

"Nuestro gran objetivo es el consumidor final, fomentar el autoconsumo", asegura el CE de LG en España, Jaime de Jaraiz. La oferta que la firma introduce en España incluye tres tipos de paneles solares, "con 25 años de garantía" y "un rendimiento aproximado del 93%". Esto quiere decir que al cabo de 25 años de funcionamiento, el panel debería seguir ofreciendo ese 93% sobre la eficiencia acreditada recién salido de fábrica.

De los tres modelos presentados, el Neon 2 presume de estética negra, una estructura reforzada para aguantar condiciones climáticas extraordinarias, un porcentaje de degradación anual muy bajo (-0,5%) y una eficiencia del 19,8%, en conversión de la energía recibida. El Neon R consigue una eficiencia de hasta el 21,4%, con un rendimiento mínimo garantizado del 88,4% al cabo de 25 años.

La tercera placa, Neon 2 BiFacial, incorpora la idea novedosa de absorber luz por ambos lados del panel, lo que incrementa un 30% la energía que produce. Ofrece una eficiencia de conversión de luz en electricidad de hasta el 24,3%. La placa, evidentemente, no puede recibir luz del Sol por ambos lados a la vez. Lo que hace es captar la que recibe desde arriba y la que rebota por debajo de su superficie. "Supongamos la marquesina de un aparcamiento" -aclara De Jaraiz- "cuyo techo con la placa BiFacial recibe el Sol por arriba y la luz que se refleja debajo. Si es un coche negro, producirá poco, porque refleja muy poca luz; pero si es blanco, será mucha…".

La idea de comercialización no se apoya en un hágalo usted mismo, sino en la distribución a través de instaladores, capaces de elaborar un proyecto acorde con el edificio. Según Francisco Ramírez, director de B2B, "en construcción vertical [edificios de varias plantas] el gasto masivo procede del ascensor y podría ser cubierto con la instalación solar". En cuanto a viviendas unifamiliares, "pueden ser totalmente autosuficientes con un sistema de aerotermia, para crear un ecosistema verde".

LG se asocia en este negocio con el consorcio Passivhaus, formado por un grupo de empresas comprometidas con la construcción de casas eficientes y de bajo consumo energético. Las estimaciones que maneja calculan que la inversión en una instalación solar se puede amortizar en unos cuatro años, "y a partir de ahí, es energía ilimitad gratis", dice De Jaraiz. Claro que, la pregunta que se hace cualquiera es ¿de cuánto dinero estamos hablando para tener una instalación suficiente en una casa? "Costaría unos 15.000 euros", responde Ramírez a INNOVADORES, puntualizando los detalles: "eso sería una instalación con 20 placas, una batería y un inversor. Se produciría una potencia por encima de los 7 kilovatios [un domicilio normal contrata entre 3,5 y 5,5] y la batería puede almacenar hasta 12 kilovatios". Claro que, como dice Daniela Gerdes, jefa de marketing solar europeo, "en el futuro necesitaremos más energía".