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Los robots ya tienen tacto

La Universidad de Singapur crea una piel electrónica que dota de este sentido a una prótesis robótica

20 AGO. 2019
3 minutos
Los investigadores de la Universidad de Singapur que han llevado a cabo el avance. / Innovadores

Conocemos robots que ven, que escuchan y responden, incluso que son capaces de oler. Ahora también sentido del tacto. En la Universidad de Singapur, el equipo de nanomateriales, dirigido por el profesor Benjamin Tee, ha desarrollado una piel electrónica que permite que una prótesis robótica tenga tacto.

“Los seres humanos utilizamos nuestro sentido del tacto para realizar casi todas las tareas diarias, como tomar una taza de café o dar un apretón de manos. Sin ella, incluso perdemos nuestro sentido del equilibrio al caminar. De manera similar, los robots necesitan tener un sentido del tacto para poder interactuar mejor con los humanos”, asegura Benjamin Tee, quien lleva trabajando en tecnologías de piel electrónica durante más de una década.

Esta nueva piel se llama ACES (Asynchronous Coded Electronic Skin, Piel Electrónica Codificada Asincrónica), un sistema nervioso artificial que tiene una capacidad de respuesta y robustez muy alta y puede combinarse con cualquier tipo de capas de revestimiento de sensor para funcionar de manera efectiva como un revestimiento electrónico.

El sistema nervioso electrónico ACES detecta señales como lo hace el sistema nervioso del sensor humano, pero a diferencia de los haces de nervios en la piel humana, está formado por una red de sensores conectados a través de un solo conductor eléctrico.

Esta piel electrónica es capaz de detectar lo que siente 1.000 veces más rápido que el sistema sensorial humano. Por ejemplo, es capaz de diferenciar el contacto físico entre diferentes sensores en menos de 60 nanosegundos. ACES también puede identificar con precisión la forma, textura y dureza de los objetos en 10 milisegundos, 10 veces más rápido que el parpadeo de un ojo.

El equipo de investigadores del profesor Tee quiere unir este nuevo descubrimiento a la piel transparente, autorreparable y resistente al agua que desarrollaron hace unos meses. De esta manera, aseguran, se pueden conseguir prótesis más realistas que ayudarán a las personas discapacitadas a recuperar su sentido del tacto.

ACES puede servir incluso para mejorar brazos robóticos que gracias al sentido del tacto pueden ser más precisos e inteligentes. Esta nueva investigación, liderada por el profesor del NUS Materials Science and Engineering, Benjamin Tee, se ha publicado en la revista científica Science Robotics.