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Microsoft da un salto de gigante en computación holográfica y colaborativa con HoloLens 2

Si las HoloLens fueron el comienzo de la realidad mixta, las HoloLens 2 son la consolidación de la computación holográfica. Microsoft mejora la precisión del movimiento, añade interfaces del mundo real, la participación activa de otros usuarios en nuestro propio universo e incluye la voz y el 'eye-tracking'

24 FEB. 2019 - Barcelona
7 minutos
HoloLens 2 reconoce los dedos del usuario y simula las pulsaciones sobre objetos, incluso pianos / A. IGLESIAS

Cuando Microsoft lanzó sus gafas de realidad mixta HoloLens en 2016, muchos vieron en ellas el comienzo de una nueva forma de relacionarnos con el entorno que nos rodea. Fábricas y hospitales optaron por estos dispositivos para complementar la información que operarios y cirujanos obtenían en situaciones donde sus manos no estaban disponibles para consultar un manual o radiografía. Incluso los formadores vieron en ellas una forma barata e inmersiva de simular escenarios de entrenamiento sin riesgo ni coste alguno.

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Pero estas gafas cayeron en algunos pecados naturales al abrir un nuevo mercado. El primero de ellos pasa por la verdadera experiencia inmersiva que obtenían las personas, muy limitada y poco natural para interactuar. El segundo, la capacidad de relacionarnos no sólo con los elementos del mundo holográfico, sino también con otras personas, dentro y fuera de este universo virtual. El tercero, el reducido tamaño de la superficie holográfica en las lentes de las HoloLens. El cuarto, la comodidad del propio casco cuando se llevaba puesto durante largas jornadas de trabajo.

Pues bien, Microsoft ha decidido romper con todas estas barreras de la computación holográfica de un plumazo con las nuevas HoloLens 2. Presentadas en el MWC 2019, las nuevas gafas "abren un nuevo capítulo en la historia", en palabras de Alex Kipman, Technical Fellow en la compañía de Redmond.

En concreto, las HoloLens 2 doblan la superficie de visualización de su realidad holográfica pero manteniendo la misma densidad holográfica de 47 píxeles por grado de visión. "Es como pasar de calidad 720p a 2K... ¡en cada ojo!", destacaba Kipman. Según Microsoft, es técnicamente la resolución más alta que el ojo humano puede discernir.

El diseño también se mejora respecto a anteriores ediciones, con un mejor acabado en fibra de carbono y una mejor disposición, con el centro de gravedad más retrasado en la patilla, probada además en centenares de personas con distintas necesidades y particularidades de accesibilidad. Puede, además, personalizarse en distintas formas para casos de uso específicos, de modo que pueda adaptarse fácilmente a entornos industriales o de exigencias mayúsculas.

Pero la verdadera revolución viene en la forma de utilizar y vivir esta realidad holográfica. Las HoloLens 2 pueden entender las intenciones del usuario y adaptar el entorno virtual en tiempo real, detectando para ello no solo a la persona que lleva el casco, sino también cada uno de sus dedos y el mundo físico que le rodea.

Como hasta ahora, el sujeto puede moverse libremente por el entorno e interactuar con los hologramas que se le muestran pero, además, puede hacerlo de una forma más natural al implementar interfaces naturales para nosotros como botones o paneles de control de cualquier programa informático. Por si fuera poco, el nivel de precisión ha dado un salto impresionante: es posible tocar el piano casi como si éste fuera real.

Pero la cosa va más allá. Microsoft ha dado el do de pecho al permitir que podamos interactuar con otras personas en remoto a través de hologramas que representan su avatar. Hasta aquí nada del otro mundo, si no fuera porque este avatar puede moverse e interactuar en nuestro mundo mixto, como si estuviera realmente con nosotros.

Finalmente, Microsoft también ha incorporado nuevas formas de interactuar con el sistema con el fin de hacerlo no solo más completo, sino también más intuitivo. De este modo, a los movimientos que realizamos se une el control de voz y el 'eye-tracking' como fuente de entrada. ¿Se imaginan tener un pájaro virtual en una mano, ir pasando las hojas de un libro con un movimiento del ojo y responder a un mail en una bandeja de entrada virtual con la voz? Ahora es posible.

Aplicaciones empresariales

El propio Alex Kipman reconocía sobre el escenario del MWC 2019 que "ahora mismo llevaba hasta seis meses encontrar un caso de negocio con las HoloLens", pero el objetivo de Microsoft es reducir este proceso a apenas minutos. Un reto mayúsculo que contará no solo con el soporte de la firma norteamericana, sino también de su extenso catálogo de partners que ya están creando aplicaciones orientadas a distintos verticales.

Algunas de las primeras están relacionadas con Dynamics 365, como su herramientas Guides, que busca reducir el gap de formación ofreciendo instrucciones precisas para seguir procesos en una planta industrial de manera sencilla e intuitiva.

Las gafas HoloLens 2 se pondrán a la venta a un precio de 3.500 dólares a lo largo de este año. En Europa, llegarán primero a Francia, Irlanda, Alemania y Reino Unido, mientras que no hay planes del aterrizaje próximo de este dispositivo a España