¿Por qué recuerdas más un oro olímpico que una canción?

Un estudio del MIT y del Network Science Institute analiza la decadencia de nuestra memoria oral y de nuestro registro de información

04 ENE. 2019
2 minutos

Es tan corto el amor, y tan largo el olvido. Estos versos de Pablo Neruda son los que han inspirado al MIT y al Network Science Institute en un estudio que analiza el deterioro temporal de la atención que se presta a papers, patentes, canciones, películas y biografías a través de la comunicación oral (memoria comunicativa) y el registro físico de la información (memoria cultural). Su hallazgo es plasmarlo en una función bioexponencial.

“Nuestros resultados revelan que las biografías permanecen en nuestra memoria durante más tiempo (20-30 años) que la música (alrededor de cinco o seis años)”, señalan en las conclusiones de este estudio, tras aplicar una fórmula matemática para explicar la decadencia de nuestra atención.

Por ejemplo, aunque la decadencia de la atención es algo universal, hay unos parámetros específicos. Así, las biografías de los atletas tienen tiempos críticos relativamente más grandes que los de las de canciones, películas, documentos y patentes, lo que significa que los atletas permanecen más en el recuerdo, principalmente a través de la cultura oral, incluso hasta un par de décadas después de su principal logro.

Sin embargo, las canciones permanecen poco tiempo en la llamada memoria comunicativa. De hecho, tanto las canciones como las películas son de corta duración en nuestra memoria, aunque estas últimas viven en la memoria comunicativa un poco más que las canciones, probablemente por la alta producción de la industria de la música, según los resultados de este estudio.