Actualidad    Biología sintética

Printeria, la máquina de la UPV capaz de imprimir en el ADN de una bacteria, gana el iGEM

La Universitat Politècnica de València arrasa en la competición de biología sintética, la más importante del sector, con este proyecto desarrollado por 10 alumnos. Ahora es una herramienta didáctica, artística y un sistema de automatización de procesos de laboratorio, pero a medio plazo, podría servir para imprimir insulina en casa

29 OCT. 2018
6 minutos
Cuatro de los alumnos de la UPV con la máquina de Printeria en el iGEM. / INNOVADORES

Printera es una máquina del tamaño de una caja de zapatos capaz de imprimir en el ADN de una bacteria, desarrollado por 10 alumnos de la Universitat Politècnica de València. Hoy por hoy, está pensado como una poderosa herramienta didáctica, artística y como un sistema de automatización de procesos de laboratorio. Pero a medio plazo, podría servir incluso para imprimir insulina en casa.

Cuenta con un software, un hardware y un kit compacto de laboratorio y, además pese a su apariencia, es tan sencillo de manejar como una impresora doméstica. De hecho, tiene un sistema de carga de líquidos a la manera de cartuchos de impresora, y como ellos, se sustituyen por recambios cuando se agotan. ”Es intuitivo, es simple, es doméstico y puede cambiar el mundo”.

Como otras revolucionarias impresoras 3D, Printeria tampoco usa tinta como material de impresión, sino una amplia colección de piezas de ADN, que, gracias a la tecnología Golden Gate, se ensamblan para obtener diferentes unidades de transcripción, que modifican genéticamente un chasis bacteriano específico.

Con este proyecto el equipo de la Universitat Politècnica de València se ha proclamado ganador absoluto del concurso iGEM 2018, el certamen de biología sintética más importante del sector, celebrado en Boston (EEUU) y en el que han participado 343 instituciones de todo el mundo, incluidas las universidades como Harvard, Yale, Oxford, MIT, Cambridge, Imperial College de Londres, Columbia, San Diego, ETH Zurich, Stanford, Munich, Delft, UCLA, Sorbona, Aalto...

Además del primer premio, el equipo de la UPV ha recibido cinco galardones especiales; Mejor Proyecto con Nueva Aplicación; Mejor Software; Mejor Hardware; Mejor Wiki y Mejor Modelado. "Nunca antes ningún equipo español había conseguido un resultado como este", señalan desde la universidad española. De hecho, hasta el momento, la mejor marca era la de la UPV de 2016, cuando obtuvo una medalla de oro y dos premios especiales.

Implementaciones

“La idea es que los profesores de instituto puedan tener uno en clase para que los alumnos pasen de la teoría a la práctica y aprendan in situ a modificar organismos genéticamente, empezando por lo básico: añadir fluorescencia a una bacteria o un aroma a menta. Y que, con ello, pierdan el miedo a la biología sintética”, explica Roger Monfort, estudiante del Grado en Ingeniería Biomédica y líder de iGEM UPV.

“Pero tiene más aplicaciones: permite al bioartista producir sus propias materias primas a partir de organismos vivos. En el bioarte se utilizan bacterias, tejidos, cultivos, etcétera como expresión de multitud de posibilidades creativas. La máquina que hemos desarrollado facilita y democratiza este tipo de arte experimental, puesto que pone al alcance de cualquiera materiales vivos y únicos”, subraya el líder de iGEM UPV.

Uno de los instructores del proyecto y doctor en Ingeniería Electrónica y de Control de la UPV, Alejandro Vignoni, destaca "el gran esfuerzo económico" que se ha realizado. “El presupuesto de algunos equipos es muy generoso. Hay enormes diferencias entre unos y otros. Y la abundancia de, por ejemplo, las ejecuciones del norte de Europa contrasta con la calamitosa escasez de recursos de la Europa mediterránea. Nuestro proyecto estuvo a punto de peligrar, por el abandono de patrocinadores y la falta de apoyos”.

Equipo multidisciplinar Junto a Roger Monfort, componen el equipo de iGEM UPV otros nueve alumnos de diversas disciplinas (Biotecnología, Ingeniería Biomédica, Ingeniería Informática, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Ingeniería Eléctrica y Bellas Artes). Son Adrián Requena, Carolina Ropero, Carlos Andreu, Tzvetelina Ilieva Anguelova, Marc Martínez, Héctor Izquierdo, Blanca Madorrán y Joan Casado. Con ellos han viajado hasta Boston dos de los instructores del proyecto: la ecuatoriana Yadira Boada y el argentino Alejandro Vignoni, ambos doctores en ingeniería electrónica y de control por la UPV.  “Estamos muy contentos y muy emocionados. Ha sido una prueba súper intensa y hemos ganado un montón de premios que no esperábamos. Después de tanto trabajo duro y tantas dificultades, al final ha salido”, señalan Roger Monfort y Joan Casado.