Agro    Biometría

Reconocimiento facial para elegir el mejor aceite de oliva

Es un proyecto complementario para garantizar la objetividad de los catadores en la clasificación de los aceites

04 ABR. 2019
3 minutos

La Fundación Citoliva, la Agrupación Empresarial Innovadora (AEI) Inoleo y la empresa Emotion Research Lab (ERL) han creado un método de reconocimiento facial de emociones para la clasificación de aceites de oliva vírgenes y así poder "conocer la respuesta emocional e inconsciente del catador ante una muestra de aceite". Se trata de un ‘Test emocional organoléptico’ que sería una herramienta complementaria para la clasificación de aceites de oliva vírgenes. 

El proceso de captación de los datos emocionales de los catadores ha sido realizado por Citoliva, dentro del proyecto OlivEMOTION, con un software de reconocimiento facial de emociones y visión artificial, desarrollado por Emotion Research Lab (ERL), y a través de una cámara, bien sea del ordenador o del móvil, que graba la imagen de la cara. 

De este modo, han conseguido transformar en microexpresiones los movimientos musculares que se generan en el rostro de los catadores al analizar el aceite, y estas a su vez se han interpretado en emociones principales y secundarias. Además, se ha detectado el agrado o desagrado o la activación emocional producida por diferentes sabores y texturas.

En concreto, el software detecta como emociones básicas la felicidad, sorpresa, enfado, desagrado, miedo, tristeza y neutralidad (ausencia de emociones), además de un abanico de más de 100 emociones secundarias como, por ejemplo: aburrimiento, molestia, agrado, curiosidad, entre otras.

Para este estudio, el Panel Test de Citoliva ha llevado a cabo el análisis de una amplia selección de muestras aceites vírgenes realizada previamente por el centro tecnológico, cuyos resultados han sido contrastados con el fin de obtener los modelos sensoriales. Estos modelos han ayudado a "entender mejor el comportamiento y la fidelidad entre la respuesta verbal y emocional de los catadores", con lo que se ha conseguido "una objetividad del catador respaldada con tecnología".

"Esta metodología, que supone un paso adelante en la comprensión de los sentimientos de los catadores en tiempo real, ofrecería a la industria oleícola una herramienta complementaria al Panel Test para la clasificación de muestras de aceites de oliva vírgenes, que podría en un futuro reducir la inseguridad en la comercialización del aceite y aumentar la confianza del consumidor", puntualizan desde la Fundación Citoliva.