Industria    Aeroespacial

Satélites españoles ‘as a service’ para conquistar el ‘nuevo espacio’

Alén Space aprovecha sus 10 años de experiencia en nanosatélites para lanzar soluciones de internet de las cosas desde fuera de la atmósfera

06 NOV. 2018
8 minutos
Lume-1 en la cámara limpia en Vigo. / Duvi

Algo está pasando en el espacio. Una metamorfosis galáctica que responde a una serie de dichosos acontecimientos, pero que puede resumirse en una sola premisa: por fin se ve como un negocio. Si hasta hace poco la ¿industria? estaba dominada por dinosaurios gubernamentales; ahora, en este new space la empresa privada tiene una oportunidad. Aunque el ejemplo por excelencia suele ser el de SpaceX, fundada por Elon Musk; no hace falta que un excéntrico magnate respalde un proyecto para entrar en el juego. Una pequeña empresa, por ejemplo de Vigo, puede convertirse en protagonista. Este es el caso de Alén Space

Todo se vuelve más manejable en esta nueva era espacial. Incluidos los satélites. En los últimos 15 años, se ha popularizado el paradigma de los nanosatélites, creados a partir del estándar CubeSat. Su drástica reducción de tamaño y coste los convierte en la herramienta perfecta para dar nuevos servicios en tierra. Por primera vez, resulta económicamente viable lanzar un satélite con el fin de mejorar la calidad de las comunicaciones o de los sistemas de navegación. Tal es su potencial que, si en 2017 se lanzaron 300 CubeSats, se espera que en los próximos cinco años superen los 2.600, según SpaceWorks.

En 2018 todo esto parece evidente. No sucedía así en 2007. Por aquel entonces, nacía la Agrupación Estratégica Aeroespacial de la Universidad de Vigo con una misión insólita en el territorio nacional: diseñar y fabricar el primer nanosatélite español, Xatcobeo, que se lanzó en el 2012. Desde entonces, el grupo se ha ido especializando en el desarrollo de estos dispositivos hasta tal punto que, en 2017, constituyó su spin off, Alén Space. 

"Demostramos que esta tecnología podía hacerse desde España", comenta su CEO, Guillermo Lamelas. Una prueba que sirvió para ganarse la confianza de la ONU, que recurrió al equipo para crear un satélite capaz de ofrecer comunicaciones en lugares con poca tasa de datos con objetivos humanitarios. Humsat-D fue lanzado en 2014 y operó durante un año.  

El tercer gran proyecto público llegó en 2013. En este caso, la Agencia Espacial Brasileña buscaba un sistema para la monitorización de la cuenca del Amazonas. El organismo seleccionó y contrató al grupo gallego para la fabricación de SERPENS. El clímax de la iniciativa llegó en 2015, cuando se lanzó el dispositivo desde la Estación Espacial Internacional. "Es destacable que todas las misiones que hemos llevado a cabo han resultado exitosas", afirma.

Alén Space no sólo quiere revolucionar el diseño y la construcción de nanosatélites, sino que pretende seguir un nuevo modelo de negocio que bien podría calificarse de satélite as a service. "Una de nuestras principales diferenciaciones es que aportamos soluciones de extremo a extremo", destaca Lamelas. Mientras que la mayor parte de sus competidores se centra en la fabricación de los dispositivos, la empresa española se ha especializado en los servicios. Y dentro de este campo ya tiene tres soluciones listas para sacar al mercado.

La primera aporta funcionalidades de internet de las cosas, por ejemplo, para el seguimiento de aviones. La tecnología permite recoger las señales de localización que emiten las aeronaves y, posteriormente, la devuelve a tierra. Algo que parece evidente, pero no se estaba cumpliendo. "A raíz del accidente de Malasia Airlines, cada 15 minutos cualquier avión tiene que estar localizado", señala el CEO. Actualmente esta detección se produce cuando la nave pasa por una estación de tierra, pero no en vuelo.

El segundo servicio que aportarán los nanosatélites de Alén Space es el de monitorización de espectro o inteligencia de señal. "Se trata de poder escuchar qué señales se emiten desde tierra con fines humanitarios", indica. Esto permite, ante un desastre, hacer una primera aproximación del impacto. También tiene aplicaciones de seguridad y defensa, por ejemplo, si se emiten señales ilegales.

La tercera aplicación por la que apuesta la empresa española es la de llevar cobertura allí donde no lo hay, como en el mar o en zonas ciegas. También sirve para aportar redundancia (o lo que es lo mismo, seguridad) en sitios donde sí hay cobertura y los datos son críticos. Un ejemplo de esta función es el proyecto europeo de detección de incendios que la firma está punto de poner en marcha.

Un dispositivo al más puro estilo ‘Armageddon’ Alén Space está a punto de poner a prueba el satélite LUME-I para la lucha contra incendios. La empresa se ha encargado del nodo de comunicaciones de este dispositivo europeo, que se lanzará el 25 de diciembre desde Rusia. "Habrá sensores de infrarrojos en tierra que, cuando detecten un fuego, comunicarán al satélite y este enviará un dron", explica el CEO. "Con toda esa información, se decidirá la mejor estrategia para sofocar el incendio". La gallega también está a la espera de que se reactive un proyecto de la ESA y la NASA donde su papel será crear un satélite que impactará en un asteroide para ensayar su desvío. Al más puro estilo ‘Armageddon’.