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Investigadores españoles crean un dispositivo de bajo coste contra el deterioro de obras de arte

La UPV desarrolla un sistema con electrónica de sensores y big data para monitorizar el control ambiental en museos

13 MAY. 2019
7 minutos
Traslado de una obra de Van Dyck en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

Un grupo de investigadores coordinados por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) trabaja en el desarrollo de un nuevo dispositivo de bajo coste dedicado al diagnóstico y conservación preventiva de obras de arte. El dispositivo, acoplado a la obra de arte, monitorizará de forma ininterrumpida sus condiciones medioambientales (humedad relativa, temperatura, luz y contaminación) durante su exposición, almacenamiento, manipulación o transporte. El sistema combinará los últimos avances en electrónica de sensores, comunicaciones inalámbricas, modelos de degradación de materiales, big data y computación en la nube

Dicha información se procesa en línea aplicando modelos predictivos que permitirán estimar la evolución de la degradación de cada obra y "sugerirán medidas preventivas en caso de riesgo para la obra", explica a EFE Ángel Perles, investigador del Instituto de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (ITACA) de la UPV y coordinador del proyecto. La Universitat Politècnica de València coordina el proyecto europeo CollectionCare, que pretende desarrollar un sistema asequible y preciso de control medioambiental para la conservación de obras de arte en museos y colecciones de pequeño y mediano tamaño.

El dispositivo está ideado principalmente para museos y colecciones de pequeño y mediano tamaño que no pueden disponer de sofisticados sistemas de control medioambiental o de personal cualificado para el análisis microclimatico y su incorporación al estudio de modelos de degradación de obras de arte. Tiene un tamaño similar al de una caja de cerillas y actualmente se está probando en la iglesia de Santo Tomás de València, tanto para la monitorización de cuadros y esculturas como de la estructura del edificio en sí (para el control de frescos por el momento no se contempla, ya que se prevé el diseño de un proyecto específico).

Además, próximamente se prevén nuevas pruebas en el yacimiento arqueológico de Noheda (Cuenca) o en la Filmoteca de València, para el control del archivo de papel, con lo que se ampliará notablemente la variedad de bienes artísticos susceptibles de ser protegidos con este nuevo dispositivo. Según detalla Perlés a EFE, "lo verdaderamente crítico en este proyecto, además del tamaño y el lograr que el sensor no se vea, que permanezca oculto, es la duración de las baterías, ya que cualquier intervención en obras de arte se basa en la menor manipulación posible, y en que todo lo que se haga sea reversible".

Por este motivo, estos dispositivos tendrán una autonomía de hasta 10 años gracias al ahorro de batería, a la planificación de ciclos de apagado, a los protocolos de comunicación "muy bien elegidos" y al hecho de que "todo el esfuerzo de computación se hará en la nube", detalla el responsable del proyecto.

Financiación del proyecto

Además del Instituto ITACA, el equipo de la UPV está integrado también por personal de investigación del Departamento de Física Aplicada, el Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio (IRP) y el Instituto de Tecnología de los Materiales (ITM). Junto a ellos, participan otros 16 socios de España, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Polonia, Lituania, Dinamarca y Bélgica, en concreto 5 universidades y centros de investigación; 6 museos y/o colecciones -entre los que se encuentra el Institut Valencià de Cultura y el Servicio de Restauración de la Diputación Foral de Álava-; 2 empresas tecnológicas y otras 3 del sector de obras de arte.

El proyecto cuenta además con un Consejo Asesor formado por especialistas de las instituciones más relevantes en la actualidad en materia de conservación preventiva a nivel internacional. Se trata del International Centre for the Study of the Preservation and Restoration of Cultural Property (ICCROM), Getty Conservation Institute (GCI), Canadian Conservation Institute (CCI), Smithsonian Institution, ICOMOS Spain así como el Rijksmuseum y la división de Arte de la empresa de seguros AXA.

Además del desarrollo del prototipo para el control medioambiental, el proyecto contempla la realización de varias actividades dirigidas a la sensibilización de diferentes sectores de la sociedad de la importancia de la protección del patrimonio cultural. El proyecto CollectionCare está financiado por el programa Horizonte 2020, dotado con 6 millones de euros, y se desarrollará a lo largo de los próximos tres años.