TIC    guerra comercial

Sube la tensión: Huawei demanda a EEUU por prohibir sus productos

Tras las acusaciones de espionaje de EEUU, el gigante chino insiste en que la prohibición de vender sus productos es "ilegal" y asegura que "nunca ha tenido ni tendrá puertas traseras"

07 MAR. 2019
9 minutos

Sube la tensión en las relaciones entre EEUU y el fabricante de equipos de telecomunicaciones chino Huawei. El gigante asiático ha anunciado una demanda contra el Gobierno de Estados Unidos por haber prohibido sus productos en medio de las acusaciones de espionaje contra la compañía china, que acusa a Washington de hackear sus servidores. "Esta prohibición no solo es ilegal, sino que también restringe a Huawei de participar en una competencia justa y, en última instancia, perjudica a los consumidores estadounidenses", aseveró Guo en la ciudad suroriental china de Shenzhen, sede de la compañía.

De hecho, la semana pasada, Guo Ping en Barcelona, en el escenario del Mobile World Congress, rechazó las acusaciones "sin evidencias" de los Estados Unidos sobre la seguridad de la tecnología 5G que desarrolla esta empresa china: "No tienen sentido”.  “Nuestra responsabilidad es securizar los equipos y responder a los estándares. Huawei nunca ha tenido ni tendrá puertas traseras. Ni permitiremos que nadie lo haga. Nos tomamos esta responsabilidad muy en serio. Prometemos que no hemos hecho nada mal".

En Barcelona Guo Ping hizo irónicas referencias al presidente de los EEUU, Donald Trump, y cuestionó la seguridad del manejo de los datos que lleva a cabo este país, citando el caso del informante y antiguo empleado de la CIA y de la NSA Edward Snowden. “Espejito, espejito, ¿quién es más confiable? Que se lo pregunten a Edward Snowden”.

Una semana después de estas declaraciones en Europa, el presidente rotativo de Huawei ha dado una rueda de prensa para informar sobre las acciones judiciales tomadas por la compañía con el objetivo de impugnar la sección 889 del Acta de Autorización de Defensa Nacional (NDAA por sus siglas en inglés) que impide a las agencias gubernamentales adquirir productos de Huawei. En su opinión, la sección 889 es "un abuso del proceso de la ley de EEUU, excluye a Huawei del debido proceso judicial, viola la separación de poderes, rompe las tradiciones legales de EEUU y va en contra de la naturaleza de la misma Constitución".

Ante esta situación, el mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones y el segundo de teléfonos inteligentes del mundo se ha visto obligado a presentar una demanda ante un tribunal de Texas, donde está localizada la sede central de Huawei en EEUU. La demanda se produce tras la detención de la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, en Canadá el pasado 1 de diciembre a petición de EEUU tras ser acusada de violar las sanciones comerciales impuestas por Washington contra Irán.

"El congreso de los EEUU ha fallado repetidamente en presentar pruebas para apoyar sus restricciones sobre los productos de Huawei", ha indicado Guo.

Presión y diplomacia

En medio de esta crisis, la diplomacia estadounidense está presionando a países aliados y a sus proveedores de internet y servicios inalámbricos para que eviten a Huawei, argumentando que Pekín podría forzarle a espiar o desactivar sus redes. "Dado que EEUU nunca ha presentado ninguna prueba para justificar sus alegaciones de seguridad, cuestionamos su intención de no dejar que otros países utilicen los productos de Huawei", ha manifestado Guo, que ha criticado que el Gobierno liderado por Donald Trump "no escatima esfuerzos en manipular a la opinión pública para desprestigiar a Huawei".

Las acusaciones sobre la seguridad de la tecnología 5G que desarrolla la empresa china siempre han sido rechazadas por la compañía, que insiste en que no cuenta con "puertas traseras" para acceder a cualquier dispositivo y controlarlo sin conocimiento del usuario. "El Gobierno de EEUU ha calificado a Huawei desde hace tiempo como una amenaza. Ha 'hackeado' nuestros servidores, y robado nuestros correos y nuestros códigos", ha asegurado el directivo ante los periodistas.

A su juicio, Washington "teme que otros países lo sobrepasen al adoptar las tecnologías más avanzadas del 5G" y "cree erróneamente que se beneficiaría de la represión contra Huawei". Así, ha alertado de que, al restringir la presencia de Huawei en el desarrollo de las redes 5G de EEUU y de otras naciones, está perjudicando sus propios intereses. "Si esta ley se anula, como debería ser, Huawei podría proporcionar más avances tecnológicos a EEUU y ayudar a construir las mejores redes 5G", ha añadido.

La decisión de demandar a EEUU se produce después de que la compañía haya sido acusada en el país norteamericano de 13 cargos, entre ellos espionaje industrial y fraude bancario. A raíz de las acusaciones de Washington, algunos países como Australia o Nueva Zelanda han mostrado recelos sobre los productos e infraestructuras ofrecidos por la compañía china.

En opinión del jefe de asuntos jurídicos de Huawei, Song Liuping, "el ataque estadounidense contra Huawei es intencionado y político", por lo que exigió al tribunal que declare inconstitucional el veto a la compañía. Aunque Pekín todavía no se ha pronunciado sobre esta demanda, en numerosas ocasiones ha exigido a Washington que "acabe con su injustificada represión a empresas chinas, incluida Huawei, y las trate de manera objetiva y justa".

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, su portavoz Lu Kang considera que es "totalmente legítimo y comprensible" que Huawei "intente defender sus propios intereses", al tiempo que aseguró no tener constancia de posibles acciones legales al respecto por parte del Gobierno chino.

Mientras, la directora financiera de Huawei, en libertad bajo fianza en Canadá, sigue a la espera de la vista de extradición a EEUU, en un caso que, según su defensa, tiene motivaciones políticas y no legales.